Ormuz y el petróleo han vuelto a marcar el pulso de los mercados en un trimestre lleno de fuertes contrastes: mientras que el Brent registra una caída cercana al 40 %, las bolsas registran su mejor periodo desde la pandemia, con el Ibex 35 subiendo un 14 %. En este contexto, a medida que se desvanecían las expectativas de un conflicto breve y las reservas de petróleo se reducían rápidamente, los precios de la energía subían y, con ellos, aumentaban los temores a un escenario de estancamiento. Como demostró la guerra comercial del año pasado, el margen de sorpresa en la política estadounidense es elevado. Pero esta vez el riesgo de contracción era mayor. A la imprevisibilidad de la Casa Blanca se sumó un actor igualmente volátil: Irán. Los inversores siguieron de cerca las negociaciones entre Washington y Teherán con la máxima atención, en un contexto de alternancia entre períodos de tensión y distensión, mientras las agencias internacionales redoblaban sus llamamientos al entendimiento. Sigue leyendo.
El índice selectivo español se sitúa en el 14 %, mientras que el «brendon» cae un 38 % y el «bent» cae un 38 %.
Fuente: MRSS-S News
Ormuz y el petróleo han vuelto a marcar el pulso de los mercados en un trimestre lleno de fuertes contrastes: mientras que el Brent registra una caída cercana al 40 %, las bolsas registran su mejor racha desde el inicio de la pandemia, con el Ibex 35 subiendo un 14 %. En este contexto, a medida que se desvanecían las expectativas de un conflicto breve y las reservas de petróleo se reducían rápidamente, los precios de la energía subían y, con ellos, aumentaban los temores a un escenario de estancamiento. Como demostró la guerra comercial del año pasado, con Donald Trump todo es posible. Pero esta vez el riesgo de contracción era mayor. A la imprevisibilidad de la Casa Blanca se sumaba un actor igualmente volátil: Irán. Los inversores siguieron de cerca las negociaciones entre Washington y Teherán con la máxima atención, como consecuencia de los continuos episodios de tensión y distensión, y mientras los organismos internacionales redoblaban sus llamamientos al entendimiento. El acuerdo alcanzado en el último momento, a mediados de junio, justo en el plazo que los economistas señalaban como crítico para que se reanudara la actividad en el estrecho de Ormuz y se evitara un mayor impacto en la economía mundial que pudiera derivar en una recesión. Aunque los índices bursátiles ya mostraban una fortaleza inusual, fue el acuerdo preliminar del 14 de junio el verdadero catalizador que desencadenó la corrección del petróleo y una nueva fase alcista de las acciones. Como mínimo, el Brent no ha podido cerrar el mes por debajo de los niveles previos a la crisis —un nivel que sí alcanzó la semana pasada—, pero en junio registró una caída de más del 20 %, la mayor desde marzo de 2020. Así, el impacto de la pandemia, la parada brusca de la actividad y los confinamientos hicieron caer el crudo un 55 %. En el balance trimestral, la caída alcanza el 38 %, una corrección importante, aunque aún lejos del 65, 5 % registrado a principios de 2020, cuando la economía, los mercados y la sociedad se enfrentaban a un escenario sin precedentes. El giro del petróleo también marcó el cambio de tendencia de los Bags. A medida que los precios de la energía se alejaban de sus máximos, el interés por los rendimientos variables iba ganando terreno. «Cada escalada del conflicto ha empujado a los inversores hacia posiciones defensivas, pero cada paso atrás al alejarse del precipicio ha devuelto rápidamente el apetito por el riesgo. Según Alberto Blanco, profesor del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, las caídas del mercado se han percibido como una señal de entrada en el mercado más que como un cambio de tendencia. Con este telón de fondo y las promesas del fin de las hostilidades, los inversores aceleraron la compra de acciones, aunque la última sesión del mes impuso cautela y muchos optaron por ajustar sus carteras antes de afrontar la segunda mitad del año. Sin embargo, el Ibex 35 registra un 14 % en el semestre, su mejor resultado desde finales de 2020, cuando el despliegue de las vacunas de Pfizer,
