Lo que la geopolítica da, la geopolítica lo quita. El crudo ha marcado un hito histórico este jueves, al perder, casi exactamente cuatro meses después, toda la subida de precios registrada durante la crisis energética desencadenada por la guerra de Irán. La distensión de los últimos días ha provocado que el precio del barril de Brent, referencia en Europa, cotizara esta mañana por debajo de los 72, 48 dólares por barril, el precio de cierre del 27 de febrero, horas antes del inicio del primer bombardeo de EE. EE. UU. e Israel contra Teherán. Pero por la tarde ha repuntado hasta cerrar finalmente en los 75, 26 dólares tras un ataque a un barco frente a las costas de Omán y un nuevo cierre del tráfico marítimo del estrecho de Ormuz. . Seguir leyendo
Un proyectil alcanza una embarcación frente a las costas de Omán y reaviva la subida del crudo, con el Brent por encima de los 75 dólares por barril
Fuente: MRSS-S News
El crudo ha marcado un hito histórico este jueves, al perder, casi exactamente cuatro meses después, toda la subida de precios experimentada durante la crisis energética desencadenada por la guerra de Irán. El precio del barril de Brent, referencia en Europa, se ha cotizado esta mañana por debajo de los 72, 48 dólares por barril, el precio de cierre del 27 de febrero, horas antes de que comenzaran los bombardeos, para luego repuntar por la tarde hasta superar los 75 dólares tras la noticia del Financial Times de que Irán habría paralizado el paso de algunos buques por el estrecho de Ormuz. El ataque de Estados Unidos e Israel provocó el cierre inmediato de este paso marítimo y la pérdida de unos 15 millones de barriles de petróleo, así como de suministros de gas natural, fertilizantes y otros materiales críticos para la economía mundial. Y, aunque el tránsito por el estrecho solo se ha recuperado parcialmente, los mercados han descontado una normalización de la situación. El miércoles, 30 buques cruzaron el estrecho, un 50 % más que el día anterior, pero solo una pequeña parte de los 130 que lo hacían antes de la guerra. . El mercado ha puesto fin a una crisis sobre el papel que la Agencia Internacional de la Energía ha calificado como la más crítica para el mercado de toda la historia. La pérdida de suministro no ha tenido precedentes, aunque la diversificación de la producción en otras zonas (principalmente en Estados Unidos), la liberación de reservas y el ajuste por parte de la demanda han limitado el impacto. El precio del barril de Brent alcanzó los 120 dólares en varias ocasiones, con un máximo intradiario de 126 (el 10 de marzo), y ha permanecido tres meses por encima de los 100 dólares, con picos de 144 en el petróleo de entrega inmediata. Con subidas y bajadas del 10 % o más que se basan con frecuencia en los mensajes de Donald Trump en las redes sociales, el mercado ha estado sujeto a una volatilidad inaudita. Sin embargo, los mercados financieros han dado por hecho desde principios de abril que las partes estaban abocadas a llegar a un acuerdo, tal y como se reflejó en el alto el fuego firmado ese mismo mes. Desde entonces, han convivido con la tensión diplomática y la distensión, con un doble bloqueo de Ormuz, hasta la firma del compromiso de reabrir el estrecho, por ahora durante 60 días. . Las grandes cantidades de petróleo a la espera de destino en los buques atrapados en el interior del Golfo y en los almacenes de la zona anticipan una disponibilidad muy amplia de crudo, un hecho que se refleja en los mercados de futuros. En otras palabras, el petróleo con entrega a corto plazo es más barato que el de entrega a medio plazo, una tendencia (denominada «shroud») que invierte lo observado durante la guerra (backward) y refleja una escasez inmediata de crudo. La señal del mercado, por el contrario, es de abundancia, lo que apunta a una caída de los precios. Esto ha acelerado unas caídas que superan las previsiones de los analistas. JP Morgan estima que el precio del barril se situará en 86 dólares en el tercer trimestre y caerá a 80 a finales de año. «Es bastante sorprendente el cambio de tendencia en los precios y en el discurso respecto a la situación del mercado de hace menos de dos semanas», declaró a Bloomberg Carolyn Kessane, vicedecana del Centro de Asuntos Globales de la Universidad de Nueva York. La reapertura del estrecho también ha permitido que los buques de gas licuado vuelvan a navegar. El precio del contrato TTF, referencia en Europa, cae un 20 %, hasta los 40 euros por megavatio-hora, frente a los 50 de hace dos semanas. El precio del petróleo de West Texas, por su parte, cayó hasta los 69 dólares durante la sesión. Los mercados bursátiles, por su parte, se han encontrado con malas noticias en la apertura de Wall Street, lo que ha empañado el optimismo generado por los valores tecnológicos. Las bolsas se vieron impulsadas, especialmente en Asia, por los resultados por encima de las expectativas del fabricante de chips Micron, tras tres sesiones de extrema volatilidad y fuertes caídas en los valores vinculados a la IA y a los semiconductores. Antes de que Micron abriera fuego, el Nikkei japonés subió un 4, 69 %, mientras que el Kospi surcoreano subió un 5, 4 % y un 19 %. Pero los operadores también estaban a la espera de las perspectivas de subidas de los tipos de interés en Estados Unidos. El Índice de Gastos de Consumo Personal (PCE), un indicador preferido de la Reserva Federal, ha arrojado cifras en línea con las expectativas: los precios subyacentes (sin energía ni alimentos) suben un 3, 4 % anual, y la inflación se sitúa en el 4, 1 %. En línea con las previsiones de los economistas, pero estos recuerdan a los inversores que la Fed podría subir los tipos: el mercado espera una o dos subidas antes de diciembre, aunque los precios del petróleo puedan ayudar a reducir la presión inflacionista. Este tipo de expectativas ha frenado el optimismo de los inversores esta semana, y hoy el Nasdaq ha abierto por debajo de lo esperado, con una caída del 0, 3 %. El que mejor se ha comportado ha sido el S&P 500, con un avance del 0, 25 %. El entorno favorece al Ibex, que ha registrado una subida del 0, 7 % al cierre, lo que lo deja a las puertas del máximo histórico, a menos de 20 puntos. Las subidas de más del 1 % de Ibedola, Inditex, BBVA y Repsol explican una jornada positiva, empañada por la caída de Indra, del 7, 5 %. El Euro Stoxx 50 ha ganado casi un 1 %. «Ahora que los riesgos de inflación pasan a un segundo plano, los inversores podrían empezar a prestar más atención a las preocupaciones sobre el crecimiento», explican los analistas de ING. «El ajuste de los tipos de interés por parte de la Fed ha ido demasiado lejos», añaden. «Un endurecimiento de más de 40 puntos básicos durante el próximo año parece excesivo, ya que la caída de los precios del petróleo está reduciendo las presiones inflacionistas», reza el comunicado. Las crecientes expectativas de una subida de los tipos han impulsado al dólar. El índice del dólar, que mide la moneda estadounidense frente a una cesta de divisas, se situó en 101, 6 puntos, cerca del máximo en más de un año. Frente al euro se encuentra cerca del máximo de un año, 1, 138 dólares por euro. El fortalecimiento del dólar ha ejercido presión sobre el oro, que cayó por debajo de los 4. 000 dólares la onza por primera vez en 2026, aunque durante la sesión ha vuelto a situarse en 4. 053. Bolsa – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
