Gestamp siempre ha desarrollado su red industrial en paralelo a la evolución de los mercados de la automoción, ya que las marcas de vehículos de cuatro ruedas, cuando aumentan su capacidad industrial en cualquier país, exigen proximidad a sus proveedores. El presidente del grupo, Francisco Riberas, ya adelantó en la última junta de accionistas que las inversiones de 2026 serían de menor cuantía, debido a la desaceleración de la producción mundial de vehículos, especialmente en Europa y Estados Unidos. Una estrategia para una asignación más selectiva de recursos a los mercados emergentes. Sigue leyendo.
El grupo automovilístico invierte más de 34 millones en un nuevo centro en São Paulo que podrá llegar a dar empleo a 500 trabajadores.
Noticia de MRSS-S
Miguel Ángel Vicente, director general de Gestamp para el Mercosur. Dado que las marcas de vehículos de cuatro ruedas, cuando aumentan su capacidad industrial en cualquier país, exigen proximidad a sus proveedores, Sandeigabriel. Gestamp siempre ha desplegado su red industrial en paralelo a la evolución de los mercados de la automoción. El presidente del grupo, Francisco Riberas, ya ha dado un paso adelante en la última junta de accionistas al afirmar que el volumen de inversiones en 2026 será menor debido a la desaceleración de la producción mundial de vehículos, especialmente en Europa y Estados Unidos. Una estrategia para una asignación más selectiva de recursos a los mercados emergentes. Con estas premisas, Gestamp inauguró este martes su octava fábrica en Brasil. Situada en la localidad de Piracicaba, en el estado de São Paulo, ha supuesto una inversión de 200 millones de reales (más de 34 millones al tipo de cambio actual). Funciona con una plantilla inicial de 50 trabajadores, que alcanzaría los 150 profesionales a medio plazo. Con futuros aumentos de capacidad, para responder a la evolución de la industria automovilística brasileña, podría llegar a contar con quinientos empleados. Miguel Ángel Vicente, director general de Gestamp para la zona del Mercosur, ha señalado que Brasil consolidará una producción anual de 3, 2 millones de vehículos, un 30 % más que en 2025. Cabe recordar que los analistas prevén que el sector crezca a un ritmo anual en torno al 6 % en el quinquenio que comienza en 2026. Uno de los atractivos de este mercado es su bajo nivel de motorización, ha precisado Miguel Ángel Vicente. La población de 213 millones de vehículos ligeros, según el censo, equivale a un coche por cada cuatro personas. En Europa, esta proporción es de un vehículo por cada dos conductores. Y en Estados Unidos es casi igual (uno por uno). . La multinacional de la familia Riberas lleva tres décadas presente en Brasil como proveedor de marcas europeas, estadounidenses, japonesas y coreanas. En este país, que es el octavo productor mundial de vehículos, Gestamp cuenta con casi 5. 000 empleados. En este mercado, sus ingresos han aumentado un 80 % en el último año. En esa zona, facturó 677 millones en 2025, lo que supone aproximadamente el 6 % de sus ventas totales. Se encuentra entre sus cinco principales mercados por volumen de negocio. . El director general de Gestamp para el Mercosur adelanta que estos fabricantes de vehículos invertirán 30 mil millones en total hasta 2033 para aumentar su capacidad actual. Con el apoyo del Gobierno brasileño y sus incentivos, las marcas se han centrado en la movilidad sostenible. Miguel Ángel Vicente espera que a partir de 2026 se produzca «un aumento de la producción de vehículos híbridos, y no tanto de los totalmente eléctricos». Ante la progresiva implantación industrial de las marcas chinas en Brasil, el presidente Lula da Silva ha establecido que, a partir de 2027, el 60 % de la producción de los componentes que conforman un coche deberá realizarse en el país. Anteriormente, ya se habían reducido los aranceles de importación de los coches híbridos y eléctricos, para facilitar la descarbonización del parque automovilístico nacional. Miguel Ángel Vicente señala que esta implantación de la fabricación en Brasil «abre oportunidades para toda la cadena de valor» de este sector. Y hay que recordar que Gestamp, además de estar «bien posicionada» en el mercado carioca, se estableció hace casi 20 años en China, donde trabaja para BBAC (empresa conjunta del grupo local BAIC y Mercedes-Benz), Li Auto y Xiaomi. Varios fabricantes de este país ya tienen planes para implantarse en Brasil. El nuevo centro de São Paulo tiene una superficie de 16 500 metros cuadrados que puede más que duplicarse hasta alcanzar los 40 000 metros cuadrados. En principio, toda su producción se destinará a los vehículos con motor de combustión de las marcas presentes en este mercado, aunque cuenta con capacidad para fabricar piezas para vehículos eléctricos. Además de las ocho fábricas, el grupo cuenta con un centro de I+D+i, también en São Paulo, donde investiga, junto con sus clientes, soluciones de movilidad. Toda esta red industrial funciona con energía 100 % renovable, basada en contratos de suministro a largo plazo (conocidos como PPA). En la inauguración de la planta de São Paulo, Francisco Riberas afirmó que «nuestro modelo operativo, caracterizado por la eficiencia, junto con nuestra capacidad de innovación, nuestras tecnologías diferenciadoras y nuestros avances en digitalización, nos ha permitido consolidarnos como un socio tecnológico de alto valor añadido» para las marcas presentes en Brasil. Activos que «nos han situado en una buena posición para seguir contribuyendo al desarrollo de la movilidad en el país», que presenta «perspectivas de crecimiento por las que apostamos firmemente». Tras cerca de tres décadas en Brasil, Gestamp ha consolidado un equipo de profesionales locales que se complementa con directivos del grupo para garantizar, en la puesta en marcha de nuevas plantas, el cumplimiento de los estándares internos de competitividad, según Miguel Ángel Vicente. La corporación española cuenta con 115 fábricas en 24 países, respaldadas por 13 centros de investigación dedicados al desarrollo de nuevos componentes más ligeros, destinados a reducir el consumo de combustible o electricidad, pero sin rebajar los estándares de seguridad. La plantilla total asciende a 42 400 personas.
