Hay un nivel extraordinario en los carteles concebidos por y para el aficionado en la situación actual de la tauromaquia, donde el brillo de las grandes combinaciones de figuras acapara los titulares —Morante de la Puebla y Roca Rey con cierto absolutismo, también en un tapiz—. Este es el caso del cartel anunciado el 13 de agosto en El Bibio, una noticia recibida en silencio, casi en secreto, pero de gran interés: Ginés Marín compartirá cartel con Álvaro Lorenzo y Clemente ante los toros de La Quinta. Un cartel serio, de buenos toreros en plena etapa de recarga, alejados del ruido mediático pero llenos de madurez y verdad.
El torero extremo regresa el 13 de agosto a una gran feria del circuito en una combinación de gran envergadura con Álvaro Lorenzo y Clemente (toros de La Quinta) y una curiosa campaña mediática
Hay un nivel extraordinario en los carteles concebidos por y para el aficionado en la situación actual de la tauromaquia, donde el brillo de las grandes combinaciones de figuras acapara los titulares —Morante de la Puebla y Roca Rey con cierto absolutismo, también en un tapiz—. Este es el caso del cartel anunciado el 13 de agosto en El Bibio, una noticia recibida en silencio, casi en secreto, pero de gran interés: Ginés Marín compartirá cartel con Álvaro Lorenzo y Clemente ante los toros de La Quinta. Un cartel serio, de buenos toreros en plena etapa de recarga, alejados del ruido mediático pero llenos de madurez y verdad. . Para Ginés Marín, esta cita en la Feria de Begoña no es una tarde más. Supone su regreso a una feria del gran circuito tras casi cinco meses sin hacer el paseíllo en España. Un largo período de preparación que el propio torero ha afrontado de una manera distinta, alejado de las prisas habituales del escalafón: «Al torear menos, cada tarde adquiere mucho más valor. Disfrutas el viaje, la preparación, el camino. No miras más allá porque la única tarde que existe es la que tienes por delante».. La evolución madura de Marín queda patente en su actual filosofía frente al toro. El ya veterano pero aún joven torero reconoce haber cambiado sus prioridades, transitando desde la fría estadística del triunfo numérico hacia la trascendental búsqueda de las dos pés que conforman el Santo Grial del toreo: pureza y profundidad: «Antes estaba mucho más pendiente del resultado. Ahora mi preocupación es otra: que el toreo tenga contenido. El triunfo es importante, pero es una consecuencia de hacer bien las cosas, no la causa». En su obsesión diaria por «profundizar en el toreo» y buscar que «las cosas salgan naturales, pero nunca superficiales», la plaza asturiana de El Bibio se presenta como el lienzo perfecto para expresar ese concepto sin artificios.. La cita de Gijón se ha preparado con un mimo minucioso, «pensando, buscando y cuidando cada detalle». La máxima del extremeño para este compromiso es tan poética como exigente: «Ojalá la gente llegue a la cena de después sin haber olvidado la tarde. Que se siga hablando de cómo se toreó, de lo que pasó en el ruedo, porque eso es lo que de verdad permanece».. Su vuelta viene acompañada de un hito extra-artístico de primer orden. Marín ha lanzado en Gijón la primera activación de Honrar el Toreo, un innovador territorio de comunicación.. A través de mupis distribuidos por las calles gijonesas, la campaña evoca situaciones de la vida cotidiana de cualquier ciudadano -como hacer una llamada incómoda, iniciar el día con determinación o la obligación de terminar lo que se ha empezado- bajo el prisma de la tauromaquia. Con ello, el torero busca «sacar esa palabra a la calle» y demostrar que «muchas de las situaciones que vivimos cada día llevan siglos teniendo un nombre».. La brillantez de la propuesta radica en su doble lectura. Para el aficionado de siempre, representa una reivindicación del léxico y los valores tradicionales que sostienen su identidad; para quien nunca ha pisado un coso taurino, es un puente de empatía para descubrir que los códigos del toreo están íntimamente ligados a su propia cotidianeidad. En palabras del propio Marín: «La torería no sólo está en una plaza. También está en la forma de afrontar las decisiones, de hacer lo que toca cuando toca y de vivir con verdad».. El próximo 13 de agosto, cuando suenen los clarines en El Bibio y Ginés Marín, Álvaro Lorenzo y Clemente se planten ante los cárdenos de La Quinta, Gijón asistirá a un cartel de más calado. O, como pretende Ginés, contemplará una hermosa forma de vivir con verdad.
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