El Ministerio de Hacienda cerró el año 2025 cumpliendo con sus obligaciones en materia de prevención y control del fraude. La Agencia Tributaria cerró el año con un balance que redefinió el impacto de la inspección fiscal en España, alcanzando la cifra récord de 22 743 millones de euros en el pasado. Además de ser una cifra sin precedentes, supone un incremento de más del 20 % con respecto al año anterior, según los datos difundidos este jueves por el organismo. En total, se llevaron a cabo más de dos millones de actuaciones de control, incluidas 52 300 sobre grandes empresas y patrimonio, abuso de formas societarias y lucha contra la economía sumergida.
En la última década, las notificaciones de la Agencia Tributaria han incorporado 1, 5 millones de declaraciones con arrendamientos de viviendas
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Hacienda cerró el año 2025 cumpliendo con sus funciones de prevención y control del fraude. La Agencia Tributaria terminó el año con un balance que redefine la eficacia de la inspección fiscal en España, alcanzando un récord histórico de 22 743 millones de euros. Supone un aumento de más del 20 % con respecto al año anterior, según los datos publicados el jueves por el organismo. En total se llevaron a cabo más de dos millones de actuaciones de control, incluidas 52 300 sobre grandes empresas y patrimonios, el abuso de las formas societarias y la lucha contra la economía sumergida. Este volumen de dinero recuperado no es fruto del azar, sino de una estrategia quirúrgica que ha puesto en el punto de mira a las grandes fortunas, al sector inmobiliario sumergido y a las complejas estructuras societarias que buscan diluir la carga fiscal de las rentas más altas. El balance de resultados publicado por la Agencia Tributaria muestra que el control intensivo sobre los contribuyentes con mayor capacidad económica —tanto personas físicas como jurídicas— ha dado lugar a unos resultados homogéneos, una vez descontados los expedientes extraordinarios, que también han aumentado en casi un 20 %, hasta los 18, 376 millones de euros. Uno de los principales pilares de la actuación, como viene siendo habitual desde hace unos años, ha sido el cerco a las grandes fortunas, coordinado por la Unidad Central de Control de Patrimonios Relevantes. El avance del censo de las autoridades fiscales de alto nivel económico ha permitido la resolución de 547 millones de casos a través de 1 329 expedientes, lo que lo convierte en el conjunto de casos más valioso de este organismo. En este sentido, destacó la lucha contra los falsos no residentes, que son aquellos contribuyentes que intentan hacer creer que viven fuera de España para pagar menos impuestos. En 2025, Hacienda detectó 145 casos de falsificación de residencia, recaudando más de 68 millones de euros, un 33 % más que el año anterior por este mismo concepto. A nivel empresarial, la Agencia ha intensificado el control sobre el abuso de las sociedades instrumentales, una herramienta que suelen utilizar las personas con altos ingresos para reducir su tributación personal. Suelen hacerlo facturando los servicios profesionales a través de una empresa para pagar el impuesto de sociedades en lugar del IRPF, cuyos tipos impositivos son más elevados. O, también, utilizando esos mismos vehículos para deducir gastos estrictamente personales, como la vivienda, los vehículos privados o los suministros. Para poner fin a esta práctica, Hacienda llevó a cabo 5 354 actuaciones de verificación en 2025, un 21, 6 % más que el año anterior. Este control se extiende a los grandes grupos y multinacionales, donde las inspecciones han aumentado un 11, 8 %, y donde se han realizado ajustes en las bases imponibles internacionales por valor de 2 751 millones gracias a la
