Recibir una carta de Hacienda ya no significa necesariamente el inicio de un calvario administrativo, sino que puede ser la oportunidad de evitarlo. Así parecen haberlo entendido más de 50 000 contribuyentes del IRPF que, en la campaña de la renta que acaba de finalizar, decidieron presentar declaraciones complementarias tras el aviso preventivo de la Agencia Tributaria, evitando así nuevas inspecciones, la generación de intereses y posibles sanciones. La campaña, que finalizó el 30 de junio, ha recibido hasta la fecha pagos por un importe superior a los 24 700 millones de euros, lo que supone un aumento de casi el 20 % en comparación con la edición anterior. Sigue leyendo.
Más de 50 000 contribuyentes rectificaron su declaración para evitar inspecciones y sanciones, según los datos provisionales difundidos por la Agencia Tributaria
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Recibir una carta de Hacienda ya no significa necesariamente el inicio de un calvario administrativo, sino que puede ser la oportunidad de evitarlo. Al parecer, más de 50 000 contribuyentes del IRPF han asumido que, en la campaña del IRPF que acaba de finalizar —y que, por el momento, ha recaudado más de 24, 7 mil millones de euros—, decidieron presentar declaraciones complementarias tras el aviso preventivo de la Agencia Tributaria, evitando así nuevas inspecciones, la generación de intereses y posibles sanciones. Según el balance publicado este viernes por la Agencia de Hacienda, un total de 53 700 ciudadanos han optado por corregir su declaración inicial tras recibir una notificación de la Administración, en el marco de lo que la Agencia Tributaria denomina «asistencia preventiva». Estos contribuyentes, que inicialmente habían modificado los datos que Hacienda les ofrecía en su borrador, recibieron una de las casi 160 000 cartas y notificaciones digitales que la agencia envió para advertirles de posibles discrepancias. Los cambios y correcciones realizados por los contribuyentes, que decidieron presentar declaraciones complementarias para ajustarse a la información fiscal de que dispone la Agencia, evitan la apertura de expedientes, el devengo de intereses de demora y la imposición de sanciones fiscales. La Agencia Tributaria, sin embargo, explica que si, al recibir la carta, «el contribuyente considera que su declaración era correcta, no tiene que modificarla, pero si considera que ha cometido algún error u omisión, se le ofrece la opción de corregirlo mediante la correspondiente declaración rectificativa». Más allá de estos cambios, los datos globales dibujan un panorama de actividad masiva en el que se han presentado más de 25, 6 millones de declaraciones, lo que supone un aumento del 4, 2 % respecto al año anterior. De esta cantidad, la mayor parte ha correspondido a declaraciones con derecho a devolución, que alcanzaron los 16, 3 millones, frente a los 7, 4 millones que se devolvieron. Todo ello, según datos a 2 de julio, ha elevado el importe total recaudado a 24, 721 millones de euros, lo que representa un aumento significativo de casi el 20 % en términos anuales, en comparación con los 20, 620 millones de euros del IRPF de 2024. Paralelamente, el mecanismo de devolución ha funcionado a un ritmo constante, según los datos del organismo. La Agencia Tributaria ya ha devuelto 9, 361 millones de euros a 12, 9 millones de contribuyentes. Al cierre oficial de la campaña, ya se había abonado el 79, 1 % de las solicitudes de devolución presentadas y el 66, 4 % de los importes totales solicitados, lo que supone una ligera subida con respecto a las cifras registradas durante el mismo periodo del año anterior. En total, unos 4, 5 millones de contribuyentes, un 55 % más que el año anterior, presentaron su declaración de forma sencilla y sin complicaciones
