La nueva Indra, dirigida por Ángel Simón, no solo traza una nueva hoja de ruta para el negocio, sino que también quiere ignorar la etapa «Writo» de los Mozos como si fuera algo que se da por sentado. La empresa de tecnología y defensa ha contratado al bufete de abogados catalán Maluenda, que cuenta con un área específica dedicada a la elaboración de informes internos, según información adelantada por El Confidencial y confirmada por este periódico a partir de fuentes cercanas a la empresa que cotiza en el Ibex 35. Un portavoz de Indra confirmó la contratación de Maluenda, pero negó que se le hubiera encargado auditar la etapa anterior.
La empresa está revirtiendo gran parte de las decisiones tomadas por la anterior dirección y cambiando la estructura del área de comunicación. Contrató al bufete Maluenda, pero negó que fuera para auditar la fase anterior.
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La nueva Indra, presidida por Ángel Simón, no solo prepara una nueva hoja de ruta para la empresa, sino que quiere auditar la fase de redacción de los informes de Mozos. Para este trabajo, la empresa de tecnología y defensa ha contratado al bufete catalán Maluenda, que cuenta con un área específica para la realización de investigaciones internas, según la información adelantada por El Confidencial y confirmada por este periódico a partir de fuentes cercanas a la empresa que cotiza en el Ibex 35. Indra ha preferido no hacer comentarios sobre las preguntas de este medio. La empresa marca así distancias con la antigua dirección de Ángel Escribano (expresidente) y José Vicente de los Mozos (exconsejero delegado), después de que, en las últimas semanas, haya iniciado negociaciones con Santa Bárbara con el fin de crear una empresa conjunta para colaborar en grandes contratos de defensa, así como con Sapa para que la firma vasca suministre la futura artillería al Ejército de Tierra. Se trata de un cambio radical respecto a la época de Escribano, quien se enfrentó tanto a Santa Bárbara —a la que intentó comprar, pero cuyo propietario, la estadounidense General Dynamics, se negó— como a Sapa, que a su vez es un importante accionista de Indra con un 7, 98 % de las acciones. La junta de accionistas de la semana pasada, en la que Simón y Josep María Recasens —este último como nuevo consejero delegado— fueron ratificados en sus cargos, marcó el inicio de una nueva era en Indra. De hecho, pocas horas después de la reunión con los propietarios de la empresa, Indra anunció una reestructuración de su organigrama con la fusión de las comisiones ejecutiva y de estrategia delegada, que pasaron a ser una sola. Solo Jokin Aperribay ocupará la presidencia de la misma, junto con Recasens, Juan Moscoso del Prado (concejal dominicano en representación del Estado) y la asesora independiente Virginia Arce, que no forma parte de Sapa. Por último, se unieron las comisiones de auditoría de sostenibilidad y de cumplimiento. El mismo día de la reunión, la empresa recurrió a su director de comunicación, Jesús Presa, para llevar a cabo una iniciativa diferente e importante. Presa, hombre de confianza de De los Mozos desde su etapa en Renault, había asistido a la reunión con los accionistas. Su sustituto, Miguel Ópez-Quesada, es otra persona con experiencia en el sector del automóvil, concretamente en Gestamp. Indra también prescindió esta semana de Rafael Moreno, a quien Escribano ya había fichado procedente del Santa Bárbara. La salida de Escribano tuvo lugar el 1 de abril tras un agrio enfrentamiento entre La Moncloa y el antiguo Indra por la fallida integración de la empresa familiar en el catálogo. Hasta diciembre, el Consejo de Tecnología parecía estar perfectamente alineado con una operación que tenía como objetivo crear la
