Robert Kraft, propietario de los New England Patriots, no suele encargarse de seleccionar a los artistas que aparecen en televisión durante los conciertos celebrados en el estadio de su equipo de la NFL. Pero la semana pasada, cuando se enteró de que uno de los artistas contratados para actuar en el concierto de Ed Sheeran en el Gillette Stadium estaba, en su opinión, aprovechando la gira para acusar a Israel de cometer un genocidio, Kraft decidió que no se quedaría al margen.
Robert Kraft, propietario de los New England Patriots, dejó muy claro al cantante que no le impediría a Macklemore formar parte del cartel a menos que lo retirara del acuerdo. Otros propietarios de la NFL estaban dispuestos a hacer lo mismo
Robert Kraft, propietario de los New England Patriots, no suele encargarse de seleccionar a los artistas que aparecen en televisión durante los conciertos celebrados en el estadio de su equipo de la NFL. Pero la semana pasada, cuando se enteró de que uno de los artistas contratados para actuar en el concierto de Ed Sheeran en el Gillette Stadium estaba, en su opinión, aprovechando la gira para acusar a Israel de cometer un genocidio, Kraft decidió que no se quedaría al margen. . Kraft, multimillonario de 85 años, mantenía una larga relación con Sheeran: el músico inglés incluso había tocado en su boda en 2022. Durante una conversación de 40 minutos, Kraft explicó que no acogería en su estadio a Macklemore, el rapero estadounidense conocido por no tener pelos en la lengua. Es más, otros propietarios de la Liga Nacional de Fútbol Americano también estaban dispuestos a cancelar las fechas de Sheeran si Macklemore seguía en el cartel.. Para entonces, el cerrado círculo de propietarios de la NFL -cuyos gigantescos recintos acogen desde conciertos con entradas agotadas hasta partidos del Mundial- había marcado una línea roja. David Tepper y Arthur Blank -propietarios de los Carolina Panthers y los Atlanta Falcons, respectivamente- habían tomado la misma decisión, según fuentes conocedoras del asunto. El propietario de los Philadelphia Eagles, Jeffrey Lurie, llegaría pronto a la misma conclusión, mientras los propietarios intercambiaban llamadas telefónicas y se preparaban para abordar la situación.. Kraft le dijo a Sheeran que, aunque se compadecía del pueblo palestino y entendía que se trataba de una situación complicada, creía que los comentarios de Macklemore constituían un discurso de odio -y no libertad de expresión-, según una persona al tanto de la conversación. El verdadero problema del conflicto, le dijo a Sheeran, era Hamás, una organización designada como terrorista por Estados Unidos. Señaló que Macklemore ya había sido acusado de antisemitismo en 2014 por llevar un disfraz que presentaba estereotipos judíos, como una barba y una nariz ganchuda desproporcionada. Macklemore se disculpó en aquel momento y afirmó que no tenía intención de imitar a una persona judía. Una portavoz de Macklemore se negó a hacer comentarios.. Ante la posibilidad de que se le prohibiera actuar en algunos de sus conciertos más importantes, el promotor de Sheeran descartó a Macklemore, y de repente la gira se sumió en el caos. Otros teloneros, incluida la banda de acompañamiento de Sheeran, se retiraron de la gira en solidaridad con Macklemore.. Este episodio ha situado a Sheeran -uno de los artistas con más giras de la industria musical, con un repertorio de éxitos pop cálidos y entrañables- en el centro de un debate sobre la libertad de expresión en torno a una cuestión que divide a Estados Unidos. Desde el ataque perpetrado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, la respuesta de Israel se ha convertido en un tema político candente en todos los ámbitos, desde la campaña electoral hasta las galas de premios de Hollywood y los conciertos de pop.. Sheeran lleva años llenando grandes recintos de todo el mundo con un espectáculo relativamente sencillo, en el que a menudo toca en solitario con su guitarra acústica. Sus conciertos han recaudado unos 1.900 millones de dólares [1.650 millones de euros] con la venta de casi 21 millones de entradas desde 2008 hasta junio de este año, según los datos más recientes disponibles de la empresa Pollstar.. El hecho de que Sheeran, un músico conocido por su carisma cercano, inofensivo y capaz de complacer a todo tipo de público, se haya visto envuelto en esta situación ilustra los riesgos que conlleva organizar una lucrativa gira mundial en un momento de intensa inestabilidad geopolítica y división cultural a raíz de conflictos violentos. «Esta decisión no pretende restar importancia al sufrimiento de los palestinos inocentes ni negar a nadie el derecho a defender sus intereses. Su dolor y su pérdida son reales», afirmó Kraft en un comunicado. «Apoyar al pueblo palestino y oponerse a Hamás, al antisemitismo y al odio no deberían ser mutuamente excluyentes».. Macklemore ha defendido habitualmente sus convicciones desde el escenario y, en 2024, lanzó Hind’s Hall, una canción que acusa a Israel de genocidio y expresa su apoyo a los manifestantes propalestinos en los campus universitarios. Sin embargo, Sheeran, un artista mucho más popular, siempre se ha mantenido al margen de la política. En un comunicado publicado esta semana en Instagram, Sheeran afirmó que su música ha unido a «personas de todos los orígenes y culturas». Añadió que los fans que compran entradas para sus conciertos «no esperan un foro político».. La polémica comenzó cuando Macklemore se incorporó como telonero para dos conciertos a principios de septiembre en el MetLife Stadium, sede de los New York Jets y los Giants. Los comentarios de Macklemore sobre el escenario durante el primero de esos conciertos, entre los que se incluyeron la frase «Palestina libre» y la interpretación de Hind’s Hall, causaron una alarma inmediata. Representantes de varios propietarios de la NFL se pusieron en contacto con los promotores para decirles que habían contratado a Sheeran para una espectáculo de diversión y entretenimiento, no para celebrar un mitin político que, en su opinión, constituía un discurso de odio, según explicó una de las fuentes.. Según esta fuente, les respondieron que Macklemore omitiría cualquier referencia al tema en su actuación. Sin embargo, la noche siguiente, sobre el escenario, volvió a sacar a colación el conflicto. «Una de las razones por las que quería participar en esta gira era porque quería subirme a los escenarios y estadios de todo Estados Unidos y decir dos palabras que me llegan muy al corazón: ‘Palestina libre’», dijo Macklemore aquella noche. «Quiero decirles esto a todos mis hermanos y hermanas judíos. Criticar a Israel, criticar el apartheid, estar en contra del genocidio no es, en absoluto, una crítica hacia vosotros».. En su comunicado, Sheeran afirmó que Macklemore le había pedido formar parte de la gira y que la decisión de excluirle había sido del promotor del concierto. El promotor de Sheeran, Messina Touring -que organizó la gira Eras Tour de Taylor Swift y que trabaja principalmente con artistas de música country-, declaró que se le había notificado la decisión de los estadios y que «tras mantener conversaciones con las partes implicadas, Macklemore no actuará en las fechas restantes como telonero».. Macklemore afirmó en una publicación en redes sociales el miércoles que donaría el millón de dólares que había recaudado con la gira a organizaciones que trabajan en apoyo del pueblo palestino. Kraft declaró que, tras hablar de nuevo con Sheeran, igualaría la aportación de dos millones de dólares prometida por este último para la ayuda en la región.. Macklemore no es el único artista que ha expresado su apoyo al pueblo palestino o ha criticado al Gobierno israelí en los últimos años. En 2024, Dua Lipa escribió en Instagram que «el mundo entero se está movilizando para detener el genocidio israelí». La cantante de R&B Kehlani también ha acusado al Gobierno israelí de genocidio. A principios de este año, Chappell Roan fue una de los muchos cantantes que actuaron en un concierto benéfico para recaudar fondos para un fondo de ayuda a los niños palestinos.. Macklemore escribió en Instagram que él y Sheeran mantuvieron algunas «conversaciones difíciles» tras la llamada telefónica con Kraft y que Sheeran era consciente de que su «típica postura apolítica se había visto cuestionada como nunca antes». «Ed se encontraba en una situación jodida», escribió Macklemore. «Pero no podía dejar de lado su postura pública de «no tomo partido»».. Sheeran sigue decidido a guardarse sus opiniones para sí mismo. «No soy cómplice», escribió Sheeran. «Tengo mis opiniones personales sobre este conflicto devastador. El hecho de que elija no hablar públicamente no significa que no las tenga, ni que no me importe».. Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del inglés por Pablo Gil.
Noticias de cultura
