La start-up española Laborai ha cerrado una ronda de financiación de 3, 7 millones de euros liderada por el fondo de inversión alemán Cusp Capital para acelerar el impulso de su tecnología de asesoramiento financiero y fiscal de los usuarios. La compañía asegura que su misión es cerrar la brecha financiera de millones de personas a través de la inteligencia artificial (IA) y los expertos humanos. Para ello, ha creado una tecnología que ayuda a controlar el pago de impuestos y reclamar posibles deducciones que nunca se han aplicado. Siga leyendo.
El fondo de inversión alemán Cusp Capital lidera la operación
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La start-up española Laborai ha cerrado una ronda de financiación de 3, 7 millones de euros liderada por el fondo de inversión alemán Cusp Capital para potenciar el crecimiento de su tecnología de asesoramiento financiero y fiscal para usuarios. La compañía asegura que su misión es cerrar la brecha financiera de millones de personas a través de la inteligencia artificial (IA) y los expertos humanos. Para ello, ha creado una tecnología que ayuda a controlar el pago de impuestos y reclamar posibles deducciones que nunca se hayan aplicado. Un participante en el South Summit de Madrid que comienza este miércoles, según la startup, el acceso a un asesoramiento financiero fiable sigue siendo un privilegio hoy en día, y la AI puede hacer ese cambio por primera vez. La nueva inversión permitirá a Laborai consolidar su crecimiento en España, ampliar equipos con personas comparten su propósito y evolucionar su tecnología para seguir construyendo productos que se alineen con la misión de la compañía. Fundada por Said Abouali Sánchez, Pau Comas Ollé (ambos ex consultores de McKinsey & amp, Company) y el emprendedor tecnológico Eduardo Suárez Vallina, Laborai nace para solucionar un problema estructural: millones de personas pagan más impuestos de los que pagan simplemente porque nunca tuvieron acceso a un asesoramiento experto, y eso afecta a muchos de los frentes financieros del día a día. «Un buen asesoramiento financiero y fiscal nunca debería ser un privilegio», afirma Said Abouali, CEO y cofundador de Laborai. «Durante décadas, este tipo de ayuda sólo ha estado al alcance de personas con rentas altas, porque dependía de muchas horas de trabajo humano especializado. La AI cambia por completo esa ecuación y permite por primera vez ofrecer orientación experta a cualquiera de forma accesible y escalable», afirma. La plataforma combina Lai, la tecnología propiedad de Laborai basada en IA, con más de 50 expertos especializados en fiscalidad y finanzas. Su primer producto, Recrepera, consiste en la revisión de las cuatro últimas declaraciones de la renta para detectar dinero «encima de la mesa» que muchos contribuyentes nunca reclamaron: deducciones olvidadas, errores en declaraciones anteriores o declaraciones pendientes con Hacienda. Todo ello bajo un modelo no-win, no-fee, es decir, la revisión es gratuita y sólo se cobra si el contribuyente efectivamente recupera dinero. Desde su lanzamiento público en 2025, más de 200, 000 personas han confiado en alguno de los servicios de la plataforma, según la startup, que asegura que, de ellas, 100, 000 han revisado su renta pasada de principio a fin, identificando en conjunto oportunidades de ahorro por más de 20 millones de euros. Según los datos que maneja Laborai, una de cada tres personas podría recuperar 600 euros de media de sus impuestos y no lo sabe. Pero la ambición de la empresa va mucho más allá de la declaración de la renta. Laborai quiere construir una nueva capa de acceso al conocimiento financiero para la mayoría de la población: seguros, préstamos, hipotecas, ahorros y decisiones económicas cotidianas que hoy millones de personas siguen tomando completamente solas. El acceso financiero siempre ha sido un tema espinoso. El equipo de Laborai tiene la visión, el modelo y la base tecnológica para conseguirlo, según Christian Winter, socio general de Cusp Capital, que ha cerrado varias operaciones españolas con negocios como Libe y Payflow, entre otros. «Creemos que la gran oportunidad de la AI no está sólo en optimizar la vida de quienes ya estaban bien atendidos, sino en hacer accesibles conocimientos de calidad a millones de personas que históricamente han quedado fuera del sistema», afirma el directivo.
