El llamamiento de los principales responsables de los grandes modelos de inteligencia artificial para frenar el desarrollo de sus versiones más avanzadas ha afectado a los fabricantes de chips y a otras tecnologías del mercado bursátil. La caída se ha ido atenuando a lo largo de la jornada, y el Nasdaq, que apuntaba a un descenso del 2 % y abrió con una caída del 1, 3 %, ha terminado registrando un descenso del 0, 56 % al cierre de la sesión. Ha sido un día complicado para las empresas de semiconductores: el gigante Nvidia, la mayor empresa del mundo, ha perdido un 3, 36 % de su valor. El principal índice mundial de empresas de chips (denominado Philadelphia Semiconductor) ha caído un 5, 86 % y los valores que lo componen han perdido más de 75 000 millones de dólares en capitalización bursátil. Seguir leyendo
Las acciones de las empresas de semiconductores registran caídas que oscilan entre el 3 % y más del 5 %. La japonesa SoftBank se hunde un 10, 7 %
Fuente: MRSS-S News
El llamamiento de los principales ejecutivos responsables de los grandes modelos de inteligencia artificial para frenar el desarrollo de sus versiones más avanzadas ha repercutido en los fabricantes de chips y en algunas otras tecnologías en la Bolsa. La caída se ha ido atenuando a lo largo de las horas, y el Nasdaq, que apuntaba a caídas del 2 % y abrió con un descenso del 1, 3 %, se situó en menos del 0, 4 % al cierre de la sesión. La jornada ha sido más complicada para las empresas de semiconductores: el gigante Nvidia, la mayor empresa del mundo, cae más de un 2, 6 %. El principal índice mundial de empresas de chips (conocido como Philadelphia Semiconductor) ha bajado un 5, 1 %, y las empresas que lo componen pierden más de 6 000 millones de dólares en capitalización bursátil. La ola de ventas ha ido de un extremo a otro, tras un fin de semana en el que, en contra de los pronósticos y con los mercados cerrados, los grandes magnates de la IA coincidieron en la conveniencia de utilizar medidas de protección. En Corea del Sur, los grandes fabricantes de procesadores y memorias, como SK Hynix o Samsung, registraron pérdidas de entre el 4 % y el 6 %. El castigo ha sido especialmente duro para la japonesa SoftBank, accionista de OpenAI, cuyas acciones cayeron más de un 13 % en Tokio, para cerrar con una caída del 10, 7 %, su mayor descenso desde finales de junio. En Europa, la alemana Infineon (memorias) y la holandesa ASML (fabricante de equipos para semiconductores) han registrado caídas del 7, 72 % y del 6, 13 %, respectivamente. Y Advanced Micro Devices pierde 3 puntos en Wall Street. 68 %, Intel cede un 4, 11 % y Micro cae un 4, 75 %. La caída, en cualquier caso, se extiende por todo el sector y es mucho más virulenta entre las empresas de chips y semiconductores que entre las «hiper-alcistas» (grandes proveedores de servicios en la nube y centros de datos): Meta, Microsoft o Alphabet han abierto al alza, mientras que Oracle o Nvidia sí que han bajado. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodini, adelantó el sábado que su empresa implementará nuevas medidas de seguridad y pidió al sector que ralentizara el ritmo de desarrollo. Su llamamiento contó con el apoyo de Sam Altman, de OpenAI, y de Elon Musk, de xAI, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a estas preocupaciones. Aun así, el asunto ha eclipsado el resto de la jornada bursátil, incluso en una semana —la actual— en la que Estados Unidos podría subir los tipos de interés. Hoy se ha sabido que OpenAI, Anthropic y Google llevan desde julio debatiendo cómo crear un organismo que establezca normas para el sector, mientras que Microsoft ha anunciado este lunes la publicación de un código de conducta provisional que impondrá restricciones a sus modelos de inteligencia artificial. Hace una semana saltaron las primeras alarmas sobre los posibles daños de la IA, cuando el investigador de Anthropic Jacob Coxon dimitió y afirmó que las personas que desarrollan la IA «creen sinceramente que podría acabar con todos nosotros a finales de la década». » «Dada la uniformidad casi total de las opiniones de los líderes del sector de la IA sobre la necesidad de actuar con cautela, no dudamos de la sinceridad de sus preocupaciones en materia de seguridad», afirmaron los analistas de Citi. Una posible desaceleración de la inversión, según afirman, «podría reducir la brecha entre la demanda y la oferta de infraestructura de IA, aunque probablemente no lo suficiente como para aliviar de forma significativa las limitaciones de mano de obra, equipamiento y energía». En última instancia, el ritmo de la inversión podría tener un mayor impacto en la composición y el calendario de la inversión en IA que en su escala global. «Sede de SoftBank en Tokio. Manami Yamada (REUTERS). En cualquier caso, estos temores surgen sobre la base de lo que ya se ha pagado. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, indicó que la empresa probablemente no saldría a bolsa en 2026, un retraso que ya se había observado en el mercado. Existían preocupaciones sobre las elevadas valoraciones del sector y el impacto de las subidas de los tipos de interés. El sector de los semiconductores es el equivalente a los picos y las palas de la fiebre del oro: ha sido el principal beneficiario de la inversión masiva en IA, pero alcanzó su techo en junio y, desde entonces, ha caído un 25 %. Los temores a una burbuja financiera en el mundo de la IA son recurrentes, dadas las valoraciones extremas del sector y un ritmo de inversión sin precedentes. Una de las características del mercado de la IA que aumenta el riesgo de recorte es la carrera armamentística de inversiones entre empresas, provocada por la intensa competencia, que puede llevar a estas firmas a invertir en exceso, según señaló la semana pasada el exgobernador del Banco de España y actual presidente del Banco de Pagos Internacionales, Pablo Hernández de Cos. «El BIS calcula que las inversiones en infraestructura de inteligencia artificial ascenderán a mil millones de dólares entre 2025 y 2026; gran parte de este gasto de capital se ha repartido entre el puñado de empresas que controlan las diferentes capas del negocio. Es esta parte de la cadena de valor la que más ha subido en bolsa este año, la más susceptible de verse perjudicada por una paralización de la inversión y la que más ha caído este lunes. «Las preocupaciones sobre la implementación de la IA podrían tener un impacto negativo en la cadena de valor de la IA», afirma un informe del Bank of America citado por Bloomberg, antes de matizar: «A pesar de las posibles preocupaciones, seguimos creyendo que la capacidad de la IA tendrá una fuerte demanda durante varios años. «El posible freno a la inversión también tiene otras facetas:» «Si la carrera de la IA se ralentiza considerablemente, la pregunta clave pasa a ser: ¿quién paga toda esa infraestructura? Los contratos de arrendamiento, la deuda y los compromisos de suministro eléctrico se mantienen, aunque la demanda prevista de capacidad informática y el crecimiento de los ingresos se estén ralentizando. Y eso podría generar un riesgo crediticio cada vez mayor», declaró a Reuters Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote. «La pregunta clave es si esta es la primera señal de que el extraordinario ciclo de inversión en IA podría acabar moderándose. Por ahora, eso parece poco probable. La competencia entre empresas y países sigue siendo intensa, y es difícil imaginar que las empresas den un paso atrás voluntariamente mientras sus rivales siguen avanzando», afirma Deutsche Bank en una nota publicada hoy. En un mensaje publicado en la red social X, el famoso inversor Michael Burry afirmó que las recientes advertencias son pura «farsa y exageración», «así como una cortina de humo para ocultar una desaceleración real e incontrolable del crecimiento». Burry es famoso por sus apuestas en contra del mercado inmobiliario estadounidense antes de la crisis financiera de 2008. »
