El gigante del software y la computación en la nube, Microsoft, presentó este miércoles sus resultados correspondientes al tercer trimestre natural de este año, un periodo que, en lo que respecta al ejercicio fiscal de la megacorporación, se corresponde con el primer trimestre del año fiscal 2027. En estos tres meses, Microsoft ha registrado un beneficio de 36 629 millones de dólares (32 837 millones de euros), un 32 % más que en el mismo periodo comparable del año anterior. Seguir leyendo
Los futuros de la empresa suben un 3 % en las operaciones fuera de mercado, anticipando una buena acogida de sus cuentas
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El gigante del software y la computación en la nube, Microsoft, presentó este miércoles sus resultados correspondientes al tercer trimestre natural de este año, un periodo que, en lo que respecta al ejercicio fiscal de la megacorporación, se corresponde con el primer trimestre del año fiscal 2027. En estos tres meses, Microsoft ha registrado un beneficio de 36 629 millones de dólares (32 837 millones de euros), un 32 % más que en el mismo periodo comparable del año anterior. La empresa con sede en Redmond ha visto cómo sus ingresos durante estos tres meses aumentaban un 19 % con respecto al periodo comparable de 2025. En concreto, la facturación ascendió a 92 279 millones de dólares (82 726 millones de euros). A través de un comunicado, la empresa destaca cómo sus divisiones más vinculadas a la inteligencia artificial han desempeñado un papel clave en esta evolución. «Hemos tenido un sólido comienzo del nuevo ejercicio fiscal, con los ingresos de Microsoft Cloud aumentando un 30 % en comparación con el año pasado, hasta alcanzar los 63. 9 mil millones», afirmó Amy Hood, vicepresidenta ejecutiva y directora financiera de Microsoft. «Los resultados superan las expectativas tanto en ingresos como en beneficio operativo y en beneficio por acción», añadió. A pesar del aumento de los beneficios y del crecimiento de los ingresos, el pasado lunes se supo que Microsoft está preparando un plan de salida voluntaria para 60 000 trabajadores, lo que supone el 27 % de toda la plantilla a nivel mundial. Detrás de este recorte masivo de plantilla se cierne la sombra de la inteligencia artificial, una tecnología que, contradiciendo las numerosas promesas de los expertos del sector —que afirmaban que no venía a sustituir a las personas, sino a complementarlas—, está provocando el desempleo de los trabajadores. Como no podía ser de otra manera en este contexto de fiebre por la inteligencia artificial, además de los beneficios y los ingresos, los indicadores más seguidos de las cuentas de Microsoft fueron precisamente aquellos que reflejan las dos cuestiones clave en materia de IA: los que dan pistas sobre si Microsoft es capaz de monetizar esta fiebre y los que revelan cuánto dinero está invirtiendo la empresa en ella. En cuanto a lo primero, los mercados estaban especialmente pendientes de los ingresos de su segmento de computación en la nube; en cuanto a lo segundo, de cualquier indicio sobre futuras inversiones de capital. Dentro del segmento de computación en la nube, Azure —la división que más expectativas había generado antes de la publicación de las cuentas— aportó en el trimestre 33, 165 millones de dólares en ingresos, un 48 % más que en el mismo periodo del año anterior y por encima de las expectativas del consenso del mercado. Según Bloomberg, se estimaba que el negocio de la nube de Azure crecería un 45 % a tipos de cambio constantes. En cuanto a los costes de inversión en IA, Microsoft ya había informado de que tiene previsto destinar 17 000 millones de dólares (156 880 millones de euros) durante el año fiscal 2027, que acaba de comenzar. La cifra está ligeramente por debajo de las expectativas, pero supone un aumento del 50 % con respecto a los 116 000 millones de dólares que gastó en la misma partida durante el ejercicio fiscal 2026. Durante los tres meses que Redmond acaba de presentar, la empresa obtuvo 58 000 millones de dólares a través de sus operaciones. Entre reembolsos, dividendos y pagos de deuda, la megacorporación gastó 16. 640 millones de dólares, mientras que otros 41 965 millones se destinaron a inversiones. En conjunto, esto supuso una disminución de su efectivo o equivalentes de unos 605 millones de dólares al final del periodo. A pesar de este ligero descenso, el mercado valora positivamente que Microsoft sea capaz de mantener un fuerte ritmo de inversión, al tiempo que lo equilibra con un flujo de caja no demasiado negativo. «Estamos ampliando nuestra gama de productos para incluir más capacidades, libertad de elección, control y eficiencia en los costes», afirmó el director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella. «Estamos traduciendo nuestra capacidad de innovación en un impacto en el mundo real en todos y cada uno de los sectores, ayudando a las empresas a crear y disponer de su propio sistema de inteligencia y a ganar confianza gracias a la seguridad de nuestros agentes. Dado que las acciones de Microsoft han caído casi un 51 % desde que se alcanzara el mínimo anual de 359 dólares a finales de junio. Las acciones habían perdido aproximadamente un tercio de su valor en la primera mitad del año debido a la incertidumbre en torno a las inversiones en IA y al impacto que las nuevas tecnologías podrían tener en el sector del software. Las acciones de Microsoft apuntan a una subida del 3 % en el mercado de futuros a primera hora del jueves tras los resultados.
