El artista estadounidense Moby vivió una época en la que temía salir de gira, en su particular descenso a los antros cuando se encontraba en la cima del éxito. Pero todo eso parece haber quedado atrás, tal y como ha demostrado este martes en Sevilla, en el primer concierto en España de su gira europea, que comenzó el 5 de julio en Bélgica y continúa el miércoles en Madrid.
El artista emociona a 8. 000 personas en Sevilla con su versión de «Heroes»: «Imagina que estás en mi piso de Nueva York conmigo y con Bowie»
El artista estadounidense Moby vivió una época en la que temía salir de gira, en su particular descenso a los antros cuando se encontraba en la cima del éxito. Pero todo eso parece haber quedado atrás, tal y como ha demostrado este martes en Sevilla, en el primer concierto en España de su gira europea, que comenzó el 5 de julio en Bélgica y continúa el miércoles en Madrid. Moby (Nueva York, 1965) ha disfrutado, ha emocionado y ha puesto a bailar a unas 8.000 personas en el Icónica Santalucía Sevilla Fest en la Plaza de España, con su cuidado techno pop con fogonazos raveros apto para todos los públicos y todas las edades.Los tatuajes con conciencia animal de Moby.Niccolo GuastiTambién ha lanzado mensajes en defensa de los animales, en boca de la mismísima Jane Goodall, la célebre primatóloga y etóloga británica que durante años convivió con chimpancés en la selva y cuya imagen se ha visto en las pantallas gigantes instaladas en el concierto. La conciencia animal la lleva tatuada Moby en su cuerpo, con frases como «vegan por life» y «animal right». Y se ha contemplado también en las idílicas imágenes de ternerillos y cervatillos corriendo por el campo que se han proyectado en la Plaza de España.Curiosamente, no son pocos los mensajes en las redes sociales que se quejan de la mala vida que sufren los animales que habitan en la Plaza de España y en el parque de María Luisa que la rodea por culpa de los conciertos del Icónica. La organización del festival ha contratado un servicio de veterinaria que vela por patos, tortugas y toda la fauna del entorno. El bienestar animal parece a salvo. Y es más que probable que un activista como Moby no habría pisado un recinto en el que no fuera así.Las cantantes, durante el concierto.Mauri BuhigasPero no todo ha sido conciencia animal. La música ha sonado. Y de qué manera. A ratos intensa y con subidones, con el público en ebullición -«aquí lo que gusta es el breakbeat», le ha comentado un chaval de más de cuarenta a su colega-. A ratos delicada y casi mística. Otra vez ravera. También con voces poderosas que lo han inundado todo con un sonido impecable.Y emocionante, como cuando a mitad del concierto, ha sonado la versión de Moby de Heroes, el célebre tema de David Bowie. El himno incluía bonus track porque el artista ha contado, en inglés, cómo empezó a trabajar para poder comprarse los discos de Bowie y, pasados los años, se convirtió en el «mejor amigo» del artista británico, del que fue vecino en Nueva York. Allí, ambos tocaron con una guitarra Heroes. «Imaginad que estáis en mi apartamento de Nueva York conmigo y con Bowie». Apoteosis.El espectáculo ha empezado con fuerza con Bodyrock, una canción de su quinto álbum, Play, que fue lanzado en 1999 y es, quizá, el más influyente y de mayor éxito de toda su carrera. De este disco se han escuchado también Honey, Porcelain en la recta final y Why does my heart feel so bad? Todas han sonado difer
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