«Este es el sector de la felicidad. Un sector genial», afirma Ricardo Fernández Flores, director general de Destinia. Madrileño, nacido en 1984, llegó a la agencia de viajes digital por casualidad. Era un abogado que asesoraba a la empresa y una serie de «desgracias catastróficas» le llevaron a entrar en el negocio de la traveltech, del que ahora disfruta tanto. Fernández es un ejecutivo que no se muerde la lengua. Este año su empresa superará los 300 millones de euros de facturación, una cifra máxima que también se reflejará en los beneficios. «Siempre hemos ganado dinero», afirma. Seguir leyendo
El director general de la agencia de viajes digital dice que estar con la gente le da vida
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«Este es el sector de la felicidad. Un sector muy guay», dice Ricardo Fernández Flores, director general de Destinia. Madrileño, nacido en 1984, llegó a la agencia de viajes digital por casualidad. Era un abogado que asesoraba a la empresa y una serie de «desgracias catastróficas» le llevaron a entrar en el negocio de la traveltech, del que ahora disfruta tanto. Fernández es un ejecutivo que no se muerde la lengua. Este año su empresa superará los 300 millones de euros de facturación, una cifra máxima que también se reflejará en los beneficios. «Siempre hemos ganado dinero», afirma. Pregunta. ¿En qué empleas tu tiempo libre? Respuesta. Mi tiempo libre lo dedico básicamente al deporte. Hago mucho. Y a estar con mi familia y mis amigos. Soy una persona extrovertida que recarga las pilas estando con gente, que es lo que me da vida. Y también a pasear mucho al perro y a ir al pueblo, a Villafranca de la Sierra, en Ávila. Todo es bastante tranquilo. No tengo hijos, pero eso ayuda. . . P. ¿Cuánto tiempo libre tiene? R. Intento dedicar cada día entre media hora y una hora al perro y hacer 45 minutos de deporte. Si consigo hacerlo cada semana, es todo un éxito. P. ¿De qué raza es tu perro y cómo se llama? R. Es un pastor belga, no puede ser más bonito y se llama Aníbal. . P. ¿Qué deportes practicas? R. Juego al baloncesto los fines de semana. Cada semana, salgo a correr y voy al gimnasio. ¿Cuál es el plan perfecto con tus amigos? . R. Simplemente pasar un rato con ellos, eso me hace feliz. Estar tranquilamente con ellos un rato es un privilegio absoluto. . P. ¿Qué te quita las ganas de soñar? R. Solo hay una cosa que me quita las ganas de soñar: la salud de la familia. Siempre digo que duermo muy bien porque tengo la conciencia muy tranquila, no sé si es verdad o no, pero duermo como un tronco. Viajo mucho, duermo en el autobús, en el avión. . . es una maravilla. Algún día me cambiará, pero soy un auténtico vago. . . P. Ha dicho que viaja mucho, ¿cada cuánto tiempo? R. Ahora, por la guerra, he viajado menos, pero viajo, si no cada semana, cada dos semanas. Son sobre todo viajes de trabajo. Porque la vida pasa fuera de la oficina. Desde aquí, observar las cosas es como ver la tele. No tiene nada que ver. Hay que viajar, obligarse a salir y ver lo que hace la gente. Hay que ir a los sitios para enterarse de las cosas. P. Y viajando tanto por trabajo, ¿todavía te gusta o ya estás harto? R. Me encanta viajar. Lo que pasa es que me he hecho mayor y cada vez disfruto más viajando solo. P. ¿Cuál es el viaje de ocio que recuerdas con más cariño? R. El de Costa Rica fue un viaje espectacular. Mi viaje de novios fue a Perú y fue precioso. Son dos viajes en pareja. De los viajes con amigos, uno que recuerdo mucho es el Interrail que hice cuando tenía 19 años. Es un viaje que debería ser obligatorio para cualquiera que se lo pueda permitir, una maravilla. . P. ¿Y el que tienes pendiente? R. Tengo pendiente Islandia, que no es un viaje complicado. Pero no lo hemos hecho solo porque quiero que sea para celebrar algo. Es un viaje con el que llevo soñando 10 años y quiero que sea súper especial. . P. ¿Cómo lo definirías? R. Soy una persona muy cercana y me gusta mucho estar con gente. Eso define todo lo que hago. P. Principal virtud y principal defecto. . R. El principal defecto que tengo es que soy muy exigente y eso no es bueno. Pero con eso viene la principal virtud que tengo: soy una persona que realmente tiene los pies en la tierra. Entonces soy muy exigente, pero soy consciente de que a menudo me paso de la raya. Tengo la humildad necesaria para cambiar de opinión. Soy muy consciente de que siempre me equivoco y lo reconozco, no me avergüenzo. Muchas veces la cago y lo digo, y es muy bueno decirlo. No siento que esté empeorando mi trabajo. P. ¿Tienes estrés? R. Sin duda, sin duda. También es cierto que hay una parte del estrés que me gusta. Soy una persona muy revolucionaria. Y me siento cómodo con esa descarga de adrenalina. P. ¿A qué te refieres con que es una persona revolucionaria? R. Pienso en muchas cosas a la vez, hago muchas cosas a la vez, tengo mucha energía. No leo un libro, leo varios a la vez, los abro, los cierro, los empiezo, los sigo. . . eso también define un poco mi carácter. Inevitablemente, tienes un poco de estrés, pero lo compenso porque duermo. Si no durmiera, sería otra cosa. P. ¿Cuánto tiempo duermes por la noche? R 7 horas y eso está bien. P. ¿Eres capaz de desconectar? R. Y desconecto rapidísimo. Me enciendo y me apago muy rápido. Quizá por eso duermo tan bien. P. ¿Qué consejo darías? R. Un consejo que doy mucho y que suena un poco a petardazo es lo que se decía en el templo de Apolo, en el Oráculo de Delfos: conócete a ti mismo. Creo que es una cualidad. Muchos de los problemas surgen por no conocerse a uno mismo. . P. ¿Es competitivo? R. Sí, muy competitivo. Nunca pienso en ser mejor que los demás porque no me importa. Pienso en ser lo mejor que puedo ser. Puedes consultar el resto de entrevistas de esta sección aquí.
