Shein, el gigante asiático de la moda online, vuelve a rebajar sus expectativas de valoración de cara a su futura salida a la Bolsa de Hong Kong. La empresa aspira ahora a alcanzar una valoración de entre 26 000 y 27 000 millones de dólares, es decir, entre 2 500 y 23 5 mil millones al tipo de cambio actual, según indican fuentes cercanas a la agencia Bloomberg. Seguir leyendo
La cifra sigue estando muy por debajo de los 100 000 millones de dólares que valía en 2022.
Feed MRSS-S Noticias
Shein, el gigante asiático de la moda online, vuelve a rebajar sus expectativas de valoración de cara a su futura salida a la Bolsa de Hong Kong. Según fuentes cercanas a la agencia Bloomberg, la empresa pretende ahora alcanzar un valor de entre 26 000 y 27 000 millones de dólares, lo que, al tipo de cambio actual, equivale a entre 2 500 y 23 500 millones de euros. Una estimación que no ha dejado de reducirse a lo largo de las últimas semanas. Aunque los inversores rebajaron estas previsiones hasta unos 30 mil millones de dólares —unos 26 mil millones de euros—, la empresa aspiraba a una valoración de entre 40 000 y 50 mil millones de dólares, es decir, entre 34, 600 y 43 300 millones de euros, aunque la empresa aspiraba a una valoración de entre 40 000 y 50 000 dólares, es decir, entre 34 600 y 43 300 millones de dólares. Algo que confirma las reticencias que el mercado está mostrando ante la operación, después de que Shein alcanzara los 100 000 millones de dólares de valor. En concreto, en abril de 2022, tras una ronda de inversión en la que participaron fondos como General Atlantic, Tiger Global Management o Sequoia Capital China. Esa operación coincidió con un momento especialmente bajo para la cotización de Inditex, que cerró sus operaciones en el mercado ruso tras el inicio de la guerra en Ucrania: durante varias semanas entre abril y mayo de ese año, sus acciones cotizaban a poco más de 20 euros, lo que suponía una valoración de apenas 60 000 millones de euros. Hoy en día, Inditex vale casi tres veces más que entonces, más de 176 000 millones, lo que multiplica por 7, 5 la valoración a la que aspira ahora Shein. Según Bloomberg, aspira a recaudar 2 000 millones de dólares con su salida a bolsa, que espera llevar a cabo a finales de este mes. Sin embargo, aún quedan por definir cuestiones como su volumen, el precio o los plazos. Una operación que sí parece ser la definitiva, tras los intentos fallidos en las bolsas de Londres y Nueva York, que se mostraron reacias debido a la opacidad de la empresa en aspectos como sus relaciones laborales y las condiciones de trabajo de sus proveedores textiles. Desde 2022, su valoración ha bajado, coincidiendo con las guerras arancelarias o la creciente competencia de otros operadores chinos, como Temu. Los aranceles que la Administración estadounidense ha impuesto a los productos chinos han tenido un impacto directo. Tal y como se indica en el folleto presentado a la Bolsa de Hong Kong, todos sus productos están ahora sujetos a un gravamen del 10 %, que llegó a alcanzar el 145 % en pleno apogeo de la política arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump. Algo que ha tenido consecuencias directas para su negocio. La empresa ha reconocido un «impacto negativo» en sus ventas netas en ese mercado, que en 2025 representaba el 24 % de sus ingresos globales. Estas cayeron un 14, 3 % en el primer trimestre del año 2026 en Estados Unidos. Algo que la empresa teme que pueda repetirse en Europa, tras la entrada en vigor, el 1 de julio, de un arancel de tres euros para los paquetes de menos de 150 euros de valor —la mayor parte de los que envía Shein—, lo que provocará un aumento de precios para compensar estos efectos, tal y como publicó este periódico el pasado jueves. «Como consecuencia, a corto plazo podría registrarse un impacto adverso en nuestros volúmenes de ventas», reconoce la empresa en dicho documento. Además, se enfrenta a diversos litigios en Europa y Estados Unidos con posibles multas de más de 3. 8 mil millones de euros. Además, al cierre del primer trimestre de este año, Shein registró una pérdida neta de 99 millones de dólares, lo que equivale a 86 millones de euros al tipo de cambio actual.
