El tercer día de los Sanfermines ha estado protagonizado por los toros de la ganadería madrileña de Victoriano del Río, una ganadería que lleva ya 15 años presente en las calles de Pamplona y que es muy apreciada por los figuras del mundo taurino por su equilibrio entre casta y nobleza. Los toros, que en esta edición presentaban un aspecto musculoso y descarado, han participado en una carrera marcada por una velocidad vertiginosa desde el inicio del recorrido.
El tercer día de los Sanfermines ha estado protagonizado por los toros de la ganadería madrileña de Victoriano del Río, una ganadería que lleva ya 15 años
El tercer día de los Sanfermines ha estado protagonizado por los toros de la ganadería madrileña de Victoriano del Río, una ganadería que lleva ya 15 años presente en las calles de Pamplona y que es muy apreciada por los figuras del mundo taurino por su equilibrio entre casta y nobleza. Los toros, que en esta edición presentaban un aspecto musculoso y descarado, han participado en una carrera marcada por una velocidad vertiginosa desde el inicio del recorrido. La manada mostró una preparación física impresionante al tratar de ganar la cabeza de la camada, adelantando por la izquierda a los cabestros experimentados nada más superar la cuesta de Santo Domingo. Durante los primeros tramos, los animales avanzaron como una sola mole sin fisuras, hasta que un toro perdió las manos antes de llegar a la curva, lo que permitió que se abrieran los primeros huecos para los mozos. A la salida de la curva de Mercaderes, se vivieron momentos de gran tensión cuando los toros de la divisa madrileña limpiaron la acera izquierda y un derrote estuvo a punto de alcanzar a un joven corredor.El tramo de Estafeta permitió presenciar las mejores carreras de la mañana debido a que la manada se dividió tras la caída de tres ejemplares. Esto dejó un grupo de dos toros por delante junto a los cabestros y otro de cuatro por detrás, facilitando que los corredores se acercaran a las astas, aunque el elevado número de caídas generó situaciones de riesgo. Destacó la nobleza de un toro «chorreado» que evitó un percance mayor al saltar por encima de un mozo que había caído directamente en su cara.El balance final de heridos registró ocho incidencias, siendo la de mayor importancia una herida por asta de toro sufrida en el tramo de Telefónica. Además, se notificaron diversas contusiones en Mercaderes, Estafeta y Espoz y Mina, sumando un total de cuatro solicitudes de traslado hospitalario. Tras la emocionante entrada al callejón, los animales aguardan ya en los corrales para ser lidiados esta tarde por Talavante, Roca Rey y David de Miranda en uno de los carteles de mayor expectación de la feria.
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