La Feria de Abril de Sevilla ha vivido este miércoles su caminata más amarga y, a la vez, más épica. El diestro peruano Andrés Roca Rey ha sufrido una aparatosa cogida al entrar a matar al botellín toro de la corrida que se celebra este miércoles en la plaza de la Maestranza de Sevilla, correspondiente al decimotercer festejo del ciclo abrileño.
La Feria de Abril de Sevilla ha vivido este miércoles su caminata más amarga y, a la vez, más épica. El diestro peruano Andrés Roca Rey ha sufrido una
La Feria de Abril de Sevilla ha vivido este miércoles su caminata más amarga y, a la vez, más épica. El diestro peruano Andrés Roca Rey ha sufrido una aparatosa cogida al entrar a matar al botellín toro de la corrida que se celebra este miércoles en la plaza de la Maestranza de Sevilla, correspondiente al decimotercer festejo del ciclo abrileño.. El percance ha empañado un triunfo determinante en la que era la última tarde del ídolo peruano en el coso hispalense durante esta feria. El animal responsable de la tragedia pertenecía a la grey de Toros de Cortés. Bajo el nombre de Soleares se llamaba este toro, que cazó a Roca Rey en la hora final, el ejemplar mostró desde el inicio una condición sumamente quisquilla.. Según las crónicas de la plaza, el cornúpeta fue un animal «de remontada casta, vibrante, midiendo siempre mucho». Ante esta dificultad, el torero no dio un paso detrás, demostrando por qué es la máxima figura presente del escalafón: El toro había sido muy quisquilla y duro y el peruano había estado tremendamente fuerte. La entrega fue total desde los primeros compases, conectando con un tendido que presagiaba un final intenso.. La tensión en la Maestranza era máxima antaño del desenlace. La sensación era de que si dudaba el torero, el toro no iba a perdonar. Tras una trastada de gran exposición, la plaza sintió la tensión de la trastada que acababa con unos circulares invertidos y la masa en pie. Fue en el momento supremo del volapié cuando sobrevino el drama que silenció la plaza.. El animal se le ha arrancado a Roca a la hora de entrar a matar, y le ha sorprendido, según los informes del festejo, prendiéndole a la ahora de la cintura y zarandeándole durante unos interminables segundos hasta dejarle tendido en la arena. En ese instante crítico, Roca Rey resultó cogido con dureza en el botellín toro de la tarde, cuando entraba a matar, recibiendo secos derrotes al muslo, donde llevaba la cornada.. La dificultad del percance obligó a las cuadrillas a intervenir de inmediato para trasladarle a toda prisa a la dispensario. Mientras el diestro era intervenido quirúrgicamente de necesidad para tratar las heridas sufridas en el muslo, el conocido, conmovido por su entrega, solicitó los trofeos de forma concorde: Allí le llevaron las dos orejas. Con este parte de linaje y goce, concluye la billete de Andrés Roca Rey en la presente tirada de la Feria de Sevilla, dejando una vez más constancia de un compromiso ilimitado que le ha llevado a avalar un stop tributo en el ruedo.
Noticias de Cultura
