El auge de la IA en la infraestructura de TI ha pillado a IBM desprevenida. El director ejecutivo, Arvind Krishna, admite que la empresa calculó mal la velocidad a la que los clientes estaban desviando su gasto en software, lo que ha provocado una caída en la cotización. Su esfuerzo por reorientar al gigante frente a la fiebre de los chatbots se está complicando. Es una advertencia para otras empresas que intentan transformarse. Seguir leyendo
Tras admitir que subestimó el cambio en el gasto hacia el «hardware», la empresa cotiza en bolsa.
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BreakingviewsOpiniónTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosTras admitir que subestimó el cambio en el gasto hacia el «hardware», la empresa cotiza en bolsa. Arvind Krishna, CEO de IBM, en una foto de archivo.Brian AchEl auge de la IA para la infraestructura informática ha pillado desprevenida a IBM. El jefe Arvind Krishna admite que la compañía calculó mal la velocidad a la que los clientes estaban desviando el gasto en software, lo que ha provocado un desplome de la cotización. Su esfuerzo por reorientar al gigante frente a la fiebre de los chatbots se está complicando. Es una advertencia para otras empresas que intentan transformarse.En una carta difundida el martes, Krishna dijo a los inversores que el gasto de capital estaba fluyendo hacia chips, servidores y almacenamiento a un ritmo mucho más rápido de lo previsto y que IBM no había logrado adaptarse a las nuevas circunstancias. La firma espera que los ingresos del segundo trimestre de su unidad de infraestructura, que incluye el negocio de mainframes (ordenadores centrales de gran capacidad, usados por grandes organizaciones para procesar volúmenes masivos de datos y transacciones críticas), caigan un 7% interanual. En conjunto, se espera que la facturación crezca solo un 1%, el ritmo más lento en cuatro trimestres. IBM se desplomó en Bolsa un 25% el martes.Desde 2018, se ha gastado más de 50.000 millones de dólares para comprar su entrada en la era de la IA con las compras de Red Hat, HashiCorp y Confluent, que ayudaron a reforzar su credibilidad en la nube. Sin ello, dependería de un negocio de consultoría poco dinámico y de los mainframes. Los inversores habían premiado la reinvención de IBM. Antes del martes, la acción se había duplicado con creces en los últimos cinco años y cotizaba a unas 26 veces el beneficio de los próximos 12 meses, un múltiplo superado solo por Apple y Tesla entre los siete magníficos, según datos de Visible Alpha.Ahora, los centros de datos, los procesadores gráficos y la memoria son lo que está de moda, lo que beneficia a empresas como Micron, SK Hynix y Seagate.Mientras, integrar programas de IA de forma efectiva, que es más difícil, aún no ha demostrado su rentabilidad práctica. A esto se suma que los precios están cada vez más ligados a resultados concretos en lugar de a suscripciones recurrentes. El aviso de IBM desató una venta masiva más amplia que hizo caer las acciones de ServiceNow, Atlassian y Adobe. Si a IBM le cuesta apagar el incendio, a otras también podría costarles.Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDíasRecibe la Agenda de Cinco Días con las citas económicas más importantes del díaOpinion Cinco Días en FacebookOpinion Cinco Días en TwitterNormas ›Mis comentariosNormasRellena tu nombre y apellido para co
