La caída de la inflación registrada en junio ha sido, por el momento, un paréntesis. En julio, los precios volvieron a subir, aunque solo una décima, hasta situarse en el 2, 9 % por encima del nivel que la oficina europea de estadística había registrado un año antes, según Eurostat. Continúan los ataques con misiles y los intercambios de fuego en el estrecho de Ormuz, lo que está impulsando al alza una inflación que se ha mantenido nueve décimas por encima del objetivo fijado por el Banco Central Europeo. Sigue leyendo.
Los precios volverán a subir tras la tregua que se produjo en junio
Fuente: MRSS-S News
InflaciónLos precios volverán a subir tras la tregua que se produjo en junio Torres de alta tensión eléctrica en Terrasa, en una imagen de archivoCRISTÓBAL CASTROLa caída de la inflación en junio ha sido, por el momento, un paréntesis. En julio los precios han vuelto a subir, aunque solo una décima, hasta situarse un 2,9% por encima del nivel que tenían un año antes, según Eurostat, la oficina europea de estadística. La continuidad de los ataques y los intercambios de misiles en el estrecho de Ormuz continúa y eso presiona al alza sobre una inflación que ha se mantiene nueve décimas por encima del objetivo que se fija el Banco Central Europeo. Desde el momento en que empezó el conflicto bélico en Oriente Próximo, estalló una crisis energética que se trasladó a la inflación. Por el momento, la presión recae, sobre todo, en la energía. Es este componente del índice de precios al consumo el que más tira al alza: aumentó un 10% en julio respecto al mismo mes del año anterior. Para entender lo que está sucediendo basta con mirar lo que pasaba en febrero (la guerra empezó el último día de ese mes). Entonces las cotizaciones energéticas caían un 3,1%, y el índice general estaba en el 1,9%. Ahora la situación se ha dado la vuelta completamente. Pero el incremento de una sola décima tampoco es excesivo, dada la presión e incertidumbre en el golfo Pérsico. “El fuerte aumento mensual de los precios de la energía —debido a la escalada de tensión en Oriente Próximo y al consiguiente repunte de los precios de la energía— se vio compensado por un descenso mensual significativo de los precios de los bienes industriales no energéticos», ha señalado Iain Simmons, de Oxford Economics. Este analista ha apuntado que al mantenerse “prácticamente sin cambios la inflación subyacente, en el 2,5 % interanual”, se afloja la presión para que el aumento de precios se traslade a otros epígrafes y a los salarios de los trabajadores. “Solo esperamos efectos de segunda ronda y salariales limitados a lo largo de este año”, apunta. El dato subyacente, que es el resultado de eliminar del índice general los componentes más volátiles como los alimentos frescos y la energía, es un elemento que tanto gobiernos como bancos centrales observan con atención para tomar sus decisiones, especialmente estos últimos. Sobre la firmaEs corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.Normas ›Mis comentariosNormasRellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datosPlease enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.Más informaciónArchivado EnEconomíaInfl
