El coste de la deuda autonómica está a punto de triplicarse en menos de una década. Según las previsiones del centro de estudios Fedea, las comunidades asumirán una carga de intereses de 11, 528 millones de euros en 2029, muy por encima de los 3. 608 millones pagados en 2022, cuando la invasión rusa de Ucrania desencadenó una escalada inflacionista mundial a la que el Banco Central Europeo (BCE) respondió aumentando el coste del dinero. Esta tendencia al alza se explica por estos tipos de interés más elevados, junto con un pasivo cada vez mayor, tal y como detalla el estudio «Estimación de los gastos futuros en concepto de intereses de la deuda pública de las comunidades autónomas». A. A. (2022-2029), publicado este miércoles. Seguir leyendo
El centro de estudios Fedea estima el aumento de la carga financiera desde 2022, cuando comenzó la guerra en Ucrania y el BCE empezó a subir los tipos
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El coste de la deuda autonómica está a punto de triplicarse en menos de una década. En 2029, las comunidades deberán hacer frente a una carga de intereses de 11, 528 millones de euros, cifra significativamente superior a los 3. 608 millones pagados en 2022, cuando la invasión rusa de Ucrania provocó una escalada inflacionista mundial a la que el Banco Central Europeo (BCE) respondió subiendo el coste del dinero. Estos tipos de interés más elevados, junto con un pasivo cada vez mayor, explican esta trayectoria al alza, según detalla el trabajo «Estimación del gasto futuro en intereses de la deuda pública de las CC. A. A. (2022-2029)», publicado este miércoles. «El contexto internacional sigue agitado por las presiones inflacionistas provocadas por la subida de los precios del petróleo tras la declaración de guerra entre EE. UU. e Irán», contextualizan los autores del informe, los investigadores Manuel Díaz y Carmen Marín. De hecho, el BCE subió los tipos de interés en 25 puntos básicos en junio, hasta el 2, 40 %, por primera vez en casi tres años. «Debido a estas presiones inflacionistas, no esperamos que se reduzcan los tipos de interés ni que se acerquen a los valores cercanos al 0 % que estuvieron vigentes entre 2016 y 2022», añaden. Este escenario convulso consolida la previsión de que los gastos por intereses serán una partida cada vez más onerosa en los futuros presupuestos de las comunidades autónomas. La carga financiera, medida como porcentaje del PIB, casi se ha duplicado entre 2022 y 2025 para el Gobierno regional, pasando del 0, 28 % al 0, 45 %, lo que equivale a una factura que ha pasado de 3, 608 millones de euros a 7, 487 millones. Los territorios más grandes experimentarían los mayores incrementos en valores absolutos, con Cataluña y la Comunidad Valenciana a la cabeza —los dos territorios con peores cifras de deuda, junto con Murcia—, seguidos de Madrid y Andalucía. En términos porcentuales, los aumentos más acusados se registrarían en La Rioja, Valencia, Canarias y Murcia. Las comunidades autónomas son uno de los niveles de administración más sensibles a los ciclos económicos. Responsables de prestar servicios públicos básicos de salud, educación y asistencia social, cuyos costes no dejan de aumentar, y con escasos incentivos para buscar la estabilidad presupuestaria, sus políticas suelen estar orientadas al gasto, según señalan los investigadores de Fedea, en lugar de al cumplimiento de la disciplina fiscal. Los resultados recopilados en los últimos años corroboran esta tesis. Desde la Gran Recesión, la deuda autonómica se ha disparado, pasando del 8 % del PIB en 2008 a un máximo del 27 % durante la pandemia de 2020. Esta evolución se ha producido a pesar de los instrumentos estatales de rescate y apoyo a las comunidades, desde los mecanismos extraordinarios de liquidez diseñados durante la Gran Recesión —para que pudieran financiarse en mejores condiciones— hasta la condonación de las liquidaciones negativas del sistema de financiación durante el año de la COVID. Aunque la ratio de deuda se ha reducido tras la pandemia, situándose en torno al 20 % del PIB —gracias al crecimiento económico más que a un ajuste—, en términos de volumen se encuentra en niveles récord, por encima de los 34 000 millones en el primer trimestre de este año, según el Banco de España, una cifra unos 30 000 millones superior al cierre de 2022 y unas 4, 5 veces mayor que en 2008. Según las previsiones de Fedea, el importe de la deuda pública autonómica seguirá creciendo ligeramente en los próximos años, hasta alcanzar los 347. 012 millones en 2029, descendiendo al 17, 1 % en relación con el PIB gracias al impulso de la actividad. Sin embargo, esta reducción no será suficiente para frenar el aumento de los gastos por intereses, ya que la refinanciación de los vencimientos se producirá a tipos más elevados que los de la deuda amortizada. Fedea prevé que, para finales de la década, la tasa media de la deuda autónoma aumente del 1, 1 % en 2022 al 3, 3 %, es decir, la relación entre el volumen de pasivos al cierre del ejercicio. Asturias registraría el aumento más significativo (4, 4 %), aunque los autores señalan que la estimación podría estar sesgada al alza debido a su metodología, ya que el tipo variable al que se ha financiado el Principado en los últimos años ha dado lugar a un aumento de los costes medios de financiación superior al de otras comunidades. También tendrían tipos de interés por encima de la media Castilla y León (3, 8 %), Canarias y Madrid (3, 7 %), Galicia (3, 6 %) y Aragón (3, 5 %). Por debajo de la media del 3, 3 % se situarían Valencia, Cataluña, las Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Cantabria, el País Vasco y La Rioja, pero ninguna de ellas se financiaría a un tipo tan bajo como antes de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania». «Previsiones» optimistas. Teniendo en cuenta el comportamiento que han mostrado las comunidades en los últimos años, el trabajo de Fedea se basa en una serie de hipótesis que los propios autores consideran «conservadoras» respecto al escenario actual, aún lleno de incertidumbre, e incluso «optimistas» en cuanto al cumplimiento de la normativa fiscal. Por un lado, se han tenido en cuenta las previsiones de la Agencia Tributaria, que pronostican un déficit autonómico del 0, 1 % para 2026, un equilibrio para 2027 y un superávit inusual del 0, 1 % para 2028 y 2029. En cuanto al crecimiento, la referencia es la tasa nominal que el Gobierno baraja en el Informe sobre la Situación de la Economía Española, a partir del 4 % para 2029. Por otra parte, se prevé que las emisiones de deuda solo sirvan para financiar los vencimientos, los déficits y las liquidaciones negativas de la Gran Recesión que las comunidades siguen pagando. Para estimar la vida media de la deuda, se han analizado tanto las emisiones de las comunidades que se financian a través de los mecanismos de liquidez del Estado (media de 4, 8 años de media) como las que acuden a los mercados (7, 9 años), partiendo de la hipótesis de que los plazos se mantendrán sin cambios hasta 2029. El cálculo del incremento del gasto por intereses se ha realizado a partir del bono soberano a 5-7 años de junio (3 %) en el caso de la financiación del déficit y la liquidación negativa, mientras que para los vencimientos la referencia es el diferencial medio del bono soberano a 5-7 años en el período 2017-2024, en comparación con el mismo bono a junio de 2026 (1, 9 %). El estudio sugiere que los resultados «no deben interpretarse como una predicción, sino como un ejercicio de proyección a políticas constantes». «En otras palabras, no se contempla una posible política fiscal reactiva para corregir cambios o desajustes en las políticas que modifiquen el punto de partida considerado, como la propia cancelación de deuda por parte del Gobierno». La iniciativa, que se encuentra en una fase inicial de tramitación y cuenta con escasas posibilidades de salir adelante en el Congreso, supone aproximadamente una cuarta parte del total de 83 000 millones de pasivos autonómicos. Según el Airef, la medida supondría un ahorro de más de 15. 6 mil millones en intereses hasta 2030 y permitiría a las comunidades reducir su deuda hasta el objetivo que se han fijado, el 13 % del PIB, a finales de esta década.
