Se perfila un escenario en el que el terreno vuelve a cambiar. Tras la subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo este mes, ante el aumento de la inflación, las entidades se enfrentan a un nuevo tercer cambio en la política monetaria, una vez que la caída haya quedado atrás. Por lo tanto, están preparadas para un contexto diferente, con menos flujo de préstamos, pero más caros. Seguir leyendo
El BBVA y Sabadell vuelven a discrepar sobre la necesidad de fusiones bancarias
Fuente: MRSS-S News
El banco se prepara para un recorrido en el que el terreno se elevará una vez más. Después de que el Banco Central Europeo subiera los tipos de interés este mes, ante el aumento de la inflación, las entidades se enfrentan a un nuevo y tercer cambio en la política monetaria, una vez que haya pasado el otoño. Por lo tanto, están preparadas para un contexto diferente, con menos flujo de créditos, pero más caros. Así lo explicó el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en su intervención en el XVII Encuentro Financiero organizado por KPMG y Expansión. En concreto, CaixaBank ha señalado que, en lo que respecta al crédito al consumo, actualmente está creciendo a un ritmo de entre el 11 % y el 12 %, aunque ha indicado que este crecimiento podría moderarse ligeramente el próximo año. No obstante, añadió que aún hay margen, ya que el crédito al consumo representa actualmente el 6, 8 % del producto interior bruto del país, frente al 10 % aproximadamente registrado durante la crisis financiera. En el mercado hipotecario, Gortázar ha anticipado una desaceleración del crecimiento debido al aumento de los tipos de interés y a un problema cada vez mayor de accesibilidad a la vivienda. Tal y como ha explicado, hay muchas personas interesadas en comprar una vivienda que no pueden acceder a los precios actuales. Por lo tanto, prevé que el crecimiento de las hipotecas seguirá siendo positivo, aunque a un ritmo más lento. Su homólogo en Santander, Héctor Grisi, por su parte, ha señalado que el mercado está reaccionando de forma exagerada ante las expectativas del BCE respecto a nuevas subidas de los tipos de interés. Grisi estima que los tipos podrían situarse en torno al 2, 75 % o al 3 % a finales de este año, teniendo en cuenta que el mercado descuentas entre tres y cuatro nuevas subidas, lo que sería suficiente. Partiendo de ese nivel, Grisi ha pronosticado que los tipos podrían subir ligeramente por encima del 3 % a mediados de 2027 y, a continuación, empezar a bajar a finales de ese mismo año. No obstante, sí ha señalado que la evolución dependerá de cómo se desarrollen los distintos escenarios económicos. Por parte de Bankinter, su asesora delegada, Gloria Ortiz, ha destacado el efecto gradual y moderado que tendrá la subida de los tipos sobre el crédito. Por un lado, una política monetaria más restrictiva repercutirá en la demanda de crédito, aunque ha considerado que Europa aún está lejos de la parálisis. Tal y como ha señalado, tanto las empresas como las familias serán más selectivas a la hora de decidir sus inversiones y su consumo, pero espera que el ajuste sea gradual y que el crecimiento económico sea capaz de absorberlo. Asimismo, ha destacado que la economía española se encuentra actualmente en mejor forma que hace unos años. El consejero delegado ha recordado que Bankinter lleva tiempo creciendo por encima del mercado. Y ha destacado como una de sus principales palancas de crecimiento futuro el cambio introducido en el modelo de negocio de la banca empresarial, basado en una mayor segmentación y especialización. . Esta nueva etapa de tipos más altos no parece dar lugar, al menos por el momento, a nuevas fusiones bancarias. Así lo ha descartado uno de los protagonistas del último año, el consejero delegado de Sabadell, Marc Armengol, quien ha recordado que la entidad tiene el tamaño ideal para competir y quiere crecer en todos los segmentos de negocio, especialmente en la banca empresarial e inmobiliaria. También se ha avanzado en el desarrollo de una nueva hoja de ruta, ya que el actual plan estratégico expira en 2027. La visión de la otra entidad implicada en esa OPA fallida, el BBVA, es un poco diferente. El responsable de su negocio en España, Peio Belausteguigoitia, ha defendido las fusiones y adquisiciones en el sector bancario europeo como una forma de ganar escala y facilitar las inversiones estratégicas que Europa necesita, aunque ha dado por cerrado el capítulo con Sabadell. Ha considerado que Europa tendrá que realizar inversiones significativas en los próximos años en ámbitos como la tecnología, la transición energética y la defensa para poder competir a nivel mundial. El tamaño de las entidades bancarias es importante en esta situación, ya que permite realizar inversiones a mayor escala, ha advertido.
