El Consejo de Ministros renovó este martes el escudo anticrisis con medidas destinadas a paliar los efectos de la subida de los precios de la energía que la guerra en Irán viene provocando desde febrero. El paquete, que se aprobó poco después de que se supiera que la inflación se situaba en el 4, 9 % en septiembre, mantiene algunas de las medidas de marzo que se habían reducido en verano, como la rebaja fiscal en la factura de la luz, que tendrá un IVA del 10 %, frente al 21 % actual. Pero esa medida solo se aplicará si el IPC de la electricidad supera el 15 %. Además, se añade un límite a la tarifa regulada del gas, para evitar una subida cuando se enciendan las calefacciones en otoño, tal y como adelantó EL PAÍS. El precio de las bombonas de butano también se fija en 19, 55 euros hasta el 30 de junio de 2027. Con todas las medidas aplicadas hasta ahora, el escudo completo desplegado en 2026 ascendería a 12 000 millones de euros, lo que obligaría al Ejecutivo a apretar las tuercas del corsé fiscal al que se ha comprometido ante Bruselas. Sigue leyendo.
El Ejecutivo se muestra dispuesto a recuperar la reducción del 10 % en el IVA de la electricidad que ya había aprobado en marzo y mantiene las rebajas en el combustible.
Fuente: MRSS-S News
El Consejo de Ministros restableció el martes el escudo anticrisis mediante la adopción de medidas para frenar la subida de los precios de la energía que el conflicto en Irán viene avivando desde febrero. El paquete, que se aprobó poco después de que se supiera que la inflación se situaba en el 4, 9 % en septiembre, mantiene algunas de las medidas de marzo que se habían atenuado en verano, como la reducción fiscal de la factura de la luz, que tendrá un IVA del 10 %, frente al 21 % actual. Pero esa medida solo se aplicará si el IPC de la electricidad crece por encima del 15 %. Además, se añade un límite a la tarifa regulada del gas, para evitar una subida cuando se enciendan las calefacciones en otoño, tal y como adelantó EL PAÍS. El precio de las bombonas de butano también se fija en 19, 55 euros hasta el 30 de junio de 2027. El escudo completo que se desplegará en 2026 ascendería a 12 000 millones de euros, lo que obligaría al Ejecutivo a apretar aún más las tuercas del corsé fiscal al que se ha comprometido ante Bruselas con todas las medidas aplicadas hasta la fecha. En la denominada tarifa de gas de último recurso, se atiende al menos a tres millones de hogares, y el Gobierno ha determinado que el peso de la contribución del gas solo podrá crecer un 35 %, por lo que el resultado final es que la TUR registra un aumento del 15 %. Sin este límite, los cálculos indicaban que había aumentado en torno al 50 %. La salvaguardia que activará la reducción del IVA sobre la electricidad se conocerá a mediados de octubre, cuando se publique el detalle de cuánto ha subido la electricidad en septiembre. El Gobierno afirmó que, gracias a las energías renovables, los hogares estaban más protegidos frente al aumento de los precios de la electricidad. El servicio de estudios de Caixabank señaló este martes que el mayor uso de centrales de ciclo combinado de gas en septiembre —que fijó un precio marginal más alto en el mercado mayorista— habría elevado el precio de la electricidad, pero esto no será oficial hasta que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique sus cifras el 14 de octubre. El decreto, que se ha adoptado junto con las medidas de vivienda para este trimestre, mantiene las desgravaciones fiscales sobre los combustibles (descuentos en el impuesto especial sobre hidrocarburos para la gasolina y el gasóleo en general). Esta medida se va retirando progresivamente ante la expectativa de que los precios se moderen en algún momento. Así, en octubre habrá un descuento de 20 céntimos por litro tanto en la gasolina como en el gasóleo, una medida que provocó la subida de precios de agosto. La reducción se retiraría entonces de forma gradual si los precios cayeran por debajo de un umbral, hasta los 13 céntimos en noviembre y los 6 céntimos en diciembre. Pero si los precios de los combustibles volvieran a subir más del 15 %, se volvería a la situación en la que la reducción sería de 20 céntimos. El Ejecutivo había escalonado los descuentos durante el verano con la expectativa de que los precios se mantuvieran moderados. Sin embargo, el cierre del estrecho de Ormuz ha agotado las reservas y el suministro de gasóleo es escaso debido al bombardeo de refinerías rusas por parte de Ucrania. La amenaza de que EE. UU. prohíba las exportaciones de gasóleo ha disparado los precios en el mercado. El Ejecutivo da ahora por hecho que los precios se mantendrán altos durante un tiempo, pero mantiene el mecanismo de reducción mensual en caso de que los precios bajen y lo reserva como medida de apoyo en caso de que se mantengan altos. También se aprueban descuentos de hasta 20 céntimos para sectores profesionales como los agricultores, los armadores y el transporte por carretera, con el objetivo de no repercutir las subidas de precios en la cadena de valor. Como novedad, habrá una nueva línea para el transporte ferroviario de mercancías, con 15 000 euros de ayuda para locomotoras diésel. Gasto mucho dinero. El Gobierno mantiene los descuentos en la oferta, aunque Bruselas se opone a cualquier medida que impulse la demanda de hidrocarburos y, en general, a que se financie con dinero público. El vicepresidente de Economía, Carlos Corpo, afirmó que el precio de la gasolina en las gasolineras españolas era inferior al de otros países europeos. «La receta ha tenido éxito», afirmó. En una economía que sigue estando fuertemente indexada a la inflación, el objetivo de moderar la cifra final del IPC es una prioridad para contener la escalada de precios. El organismo se muestra satisfecho con la forma en que las medidas adoptadas hasta ahora han moderado el indicador, y ha señalado que, en pocos meses, han reducido a la mitad la inflación potencial que se habría alcanzado de no haberse aplicado dichas medidas. El organismo se había reunido en los últimos días con los sectores profesionales más afectados por la subida del precio de la energía y les había advertido de que la capacidad de maniobra del Ejecutivo se había reducido con respecto a principios de año. El margen fiscal del que dispone el Gobierno tras el amplio paquete de medidas de primavera y su continuación en julio es muy estrecho. El Ministerio de Economía y Bruselas han negociado cuáles de estas medidas no se considerarán un déficit excesivo, ya que están orientadas a la transición energética. No se tratará de ningún incentivo a los hidrocarburos, pero las reducciones fiscales a la electricidad podrían formar parte del colchón que no cuenta a efectos del déficit. En cualquier caso, la trayectoria fiscal española corre el riesgo de desmoronarse. Además, el Ministerio de Transición Ecológica anunció que modifica el Plan de Acción Invernal (PAI) para 2026 con el fin de aumentar la disponibilidad de gas natural licuado (GNL) en los tanques de las plantas de regasificación hasta en 21 días, repartidos entre los cinco meses de invierno, frente a los 16. 5 días establecidos en el PAI el año pasado. Con este cambio, el Ejecutivo quiere «garantizar la disponibilidad de gas para responder a picos de demanda o tensiones en las cadenas de suministro globales». La medida, según afirman, forma parte del refuerzo de la soberanía estratégica. . Además de las medidas adoptadas, el vicepresidente considera que la economía española se mantiene sólida y espera una mejora intertrimestral del PIB del 0, 6 % en verano con respecto a la primavera, en línea con otras entidades de análisis. Los datos se darán a conocer el próximo mes, pero el Ejecutivo afirma que la actividad económica está resistiendo bien al aumento de los precios.
