Te acuestas por la noche, apagas la luz y el sueño no llega. Te echas la cabeza en el sofá y, al pasar al colchón, los ojos se te abren como los de un búho. Te despiertas por la mañana y no hay forma de volver a los brazos de Morfeo. Te levantas cansado. Muchas personas en España viven estas situaciones, o similares, a diario. De hecho, el 43, 3 % de la población nacional presenta síntomas de insomnio, entendido por la comunidad científica como la dificultad para conciliar el sueño y mantenerlo, o una mala calidad del descanso. Cuando se repite al menos tres veces a la semana durante tres meses o más, ya se habla de insomnio crónico, que afecta al 14 % de los adultos españoles, según los datos del estudio «La prevalencia del insomnio en España: incorporación progresiva de los criterios diagnósticos del ICSD-3 y observaciones», publicado en 2023. Seguir leyendo
La falta de descanso afecta a la toma de decisiones de los líderes. Se pierden unos 12 000 millones de euros al año debido a la caída de la productividad provocada por el insomnio crónico.
Fuente: MRSS-S News
Acostarse por la noche, apagar la luz y que el sueño no llegue. Apoyar la cabeza en el sofá y, al pasar al colchón, los ojos se abren como los de un búho. Despertarse por la mañana y no hay forma de volver a los brazos de Morfeo. Te levantas cansado. Muchos españoles viven estas circunstancias o similares cada día. De hecho, el 43, 3 % de la población nacional presenta síntomas de insomnio, entendido por la comunidad científica como la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, o una mala calidad del descanso. Cuando se repite al menos tres veces a la semana durante tres meses o más, ya se habla de insomnio crónico, que afecta al 14 % de los adultos españoles, según los datos del estudio «La prevalencia del insomnio en España: incorporación progresiva de los criterios diagnósticos del ICSD-3 y observaciones», publicado en 2023. Dormir mal podría parecer un problema exclusivo de la persona que no consigue conciliar el sueño. Sin embargo, los expertos en la materia sostienen que se trata de una situación que acaba afectando a las empresas de diversas maneras, sobre todo si son los directivos quienes no le prestan atención. La primera consecuencia de un descanso deficiente la recoge el estudio internacional «Carga social y económica del insomnio en adultos», publicado en 2023 por Rand Europe. Este estudio revela que en España se pierden cada año unos 12 000 millones de euros debido a la caída de la productividad derivada del insomnio crónico. «La falta de sueño es una amenaza económica», afirma la Dra. Carmen Bellido, coordinadora del grupo de sostenibilidad, economía y empresa de la Alianza por el Sueño, una plataforma formada por sociedades científicas, profesionales sanitarios, investigadores, asociaciones de pacientes y empresas. «Todos podemos tener problemas de sueño de vez en cuando y es normal. Pero cuando se vuelve crónico, tiene efectos sobre la salud de la persona, tanto a nivel físico como mental. También afecta a la salud de las empresas, ya que incide directamente en la productividad, en los accidentes y no solo en el absentismo, sino también en el presentismo. Una persona que no duerme bien es incapaz de desempeñar bien su trabajo al día siguiente», explica. El estudio de Rand Europe relaciona los síntomas del insomnio con 14 días de absentismo, 30 días de presentismo y 23 días de pérdida global de productividad. En el caso del insomnio crónico, las cifras se sitúan entre 11 y 18 para el primero, entre 39 y 45 para el segundo y entre 44 y 54 para el tercero. Menos empatía y autocontrol. «El sueño REM es nuestro psicólogo interior. Fomenta nuestra creatividad, hace que al día siguiente tengamos más atención, podamos retener lo que hemos aprendido y liberemos espacio para seguir aprendiendo al día siguiente. Cuando no dormimos, carecemos de empatía, estamos más irritables, lo que nos lleva a tener más conflictos con nuestras parejas», afirma Bellido. Otra consecuencia de la falta de descanso que acaba afectando a la empresa tiene que ver con los jefes. Si son ellos los que no duermen bien, su forma de liderar y dirigir se resiente, afirma Alfredo Rodríguez, catedrático de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro Dormir para vivir. «Es una idea un poco contraintuitiva, pero el liderazgo empieza en la almohada. El nuevo MBA consiste en dormir bien». Explica que un buen descanso influye en tres capacidades. La primera es la regulación emocional, que es importante a la hora de gestionar equipos. «Se trata de autocontrol, de no estar irritable». La segunda es la parte cognitiva, que permite gestionar la información y la atención. «Cuando has descansado, puedes tener un criterio más sereno». Y la tercera tiene que ver con pensar con perspectiva. «El sueño te permite no ser tan reactivo y tener más flexibilidad cognitiva a la hora de evaluar opciones». Rodríguez reconoce que en el mundo empresarial, especialmente entre los altos directivos, existe cierta idea de que no hace falta dormir mucho. «Hasta ahora prevalecía la idea de que, si estás ocupado y eres una persona ambiciosa, tienes que dormir poco y demostrarlo. Creo que esto está cambiando poco a poco. Desde mi punto de vista, es algo peligroso, porque con la biología no se puede negociar. Y para ser un buen líder se necesita una infraestructura biológica en la que el sueño desempeñe un papel fundamental». Palabras con las que Bellido se muestra de acuerdo y señala que, a veces, el sueño se percibe «como una pérdida de tiempo, sobre todo en el ámbito laboral», cuando en realidad es «un pilar de la salud». Para Javier Albaras, médico especialista en medicina del sueño y neurofisiología clínica, «dormir no es un lujo, no es algo de lo que se pueda prescindir. Es una necesidad fisiológica». Y afirma que la falta de descanso repercute tanto en el sistema inmunológico como en la salud cardiovascular y la salud mental. Y nos hace menos compasivos y creativos, afirmó esta semana en la presentación del estudio «Impacto socioeconómico del insomnio en España», publicado por Cigna Healthcare. ¿A cuánto asciende la pérdida de bienestar? En este trabajo, la metodología de evaluación del bienestar subjetivo ha estimado el equivalente monetario que una persona necesitaría para compensar su pérdida de bienestar causada por un sueño deficiente. El objetivo de este cálculo, según se lee en el informe, es «ir más allá de los indicadores tradicionales de impacto económico», como los costes directos en el sistema nacional de salud o los costes indirectos por pérdida de productividad, para expresar en euros las pérdidas «en calidad de vida que se derivan del insomnio y que, en circunstancias normales, no tienen precio». La pérdida de bienestar en caso de problemas leves de sueño ascendería a 6. 407 euros al año, aumenta a 15. 770 euros cuando son moderados y alcanza los 43. 073 euros cuando se padece insomnio grave. Los especialistas en sueño consultados coinciden en que las empresas pueden contribuir a que sus empleados descansen mejor, aunque, lamentan, todavía hay poca concienciación al respecto. Necesitamos que las empresas crean que deben hacer realidad el sueño, afirma Bellido. Entre las medidas enumeradas por los expertos se encuentran algunas como fomentar la desconexión digital, no programar reuniones a horas intempestivas, ofrecer flexibilidad horaria para empezar a trabajar, prestar atención a los cambios de horario o revisar el cuadrante de turnos y plantearse si el sistema que utilizan es adecuado o si simplemente se mantiene porque así ha sido durante décadas. Sin embargo, Bellido recuerda que garantizar el descanso no es algo que deba dejarse solo en manos de la empresa, «también existe una responsabilidad individual» por parte del empleado. «De nada me sirve tener una política de desconexión en mi empresa si luego el trabajador, cuando llega a casa, se pasa el rato en Instagram hasta las 2:00 de la madrugada».
