Así lo expresa en dos de sus versos: «Si la prosa es una casa, la poesía es / un hombre que corre en llamas a través de ella». Anne Carson, Premio Nobel de Literatura en 2026, avanza escribiendo de esa manera. Un avance impulsado por lo insólito. Hacia la canción. Hacia el mito. A través de las grietas que no se ven desde las palabras, desde la memoria, desde los géneros. Por las intersecciones. Y esa es su poesía: intersección, combinación de música y ecos tranquilizadores, y el impulso de decir las cosas de otra manera, y la página impresa como algo vivo, tal vez como una apariencia que viene de muy lejos y alberga algo aún no dicho. En España se dio a conocer con un libro de poemas ya diferente: La belleza del marido. Un ensayo en 29 tangos, cada uno de ellos presentado con una cita del poeta romántico inglés John Keats. Aquel que dijo: «La belleza es verdadera». Aunque quizá no sea exactamente un libro de poemas, sino un ensayo íntimo y la historia de un fracaso: el de un matrimonio, el de una pareja que se desintegra por sus infidelidades y el desastre que provoca tanta decepción. Se trata de una obra fundamental de la poesía anglosajona de finales del siglo XX. Pero es más: un libro revelador, hasta el límite, radical para cualquier lector de cualquier lugar y en cualquier idioma.
Anne Carson, ganadora del Premio Nobel de Literatura, es una creadora incalculable. Su mundo no es exactamente literario, sino algo más: un desafío, una conducta, una ruptura de límites.
Así lo expresa en dos de sus versos: «Si la prosa es una casa, la poesía es / un hombre que corre en llamas a través de ella». Anne Carson, Premio Nobel de Literatura en 2026, avanza escribiendo de esa manera. Un avance impulsado por lo insólito. Hacia la canción. Hacia el mito. A través de las grietas que no se ven desde las palabras, desde la memoria, desde los géneros. Por las intersecciones. Y esa es su poesía: intersección, combinación de música y ecos tranquilizadores, y el impulso de decir las cosas de otra manera, y la página impresa como algo vivo, tal vez como una apariencia que viene de muy lejos y alberga algo aún no dicho. En España se dio a conocer con un libro de poemas ya diferente: La belleza del marido. Un ensayo en 29 tangos, cada uno de ellos presentado con una cita del poeta romántico inglés John Keats. Aquel que dijo: «La belleza es verdadera». Aunque quizá no sea exactamente un libro de poemas, sino un ensayo íntimo y la historia de un fracaso: el de un matrimonio, el de una pareja que se desintegra por sus infidelidades y el desastre que provoca tanta decepción. Se trata de una obra fundamental de la poesía anglosajona de finales del siglo XX. Pero es más: un libro revelador, hasta el límite, radical para cualquier lector de cualquier lugar y en cualquier idioma. . Anne Carson es una creadora incalculable. Su mundo no es exactamente literario, sino algo más: un desafío, una conducta, una ruptura de límites, de márgenes, una alternativa de juego también. El Premio Princesa de Asturias de las Letras, concedido en 2020, justificaba el acierto así: «La vitalidad del gran pensamiento clásico funciona a la manera de un mapa que invita a dilucidar las complejidades del momento actual». El severo aparato humanístico de la obra de Carson no resta emoción, ni espontaneidad, ni capacidad de búsqueda por lugares imprevistos y los espacios del símbolo. La suya es otra poesía, si es que fuese exactamente poesía. Y eso es lo que importa. La formulación de lo distinto. Y eso es Anne Carson, la posibilidad de comunicar y revelar desde otros lugares, fuera de academias, movida por una pasión clásica para armar sus propias leyes modernas. Leal a nada, que es la voluntad más seria para estar alerta a todo.. No camina sola, claro que tiene compañeros de viaje: Safo (ya está dicho), y en el siglo pasado Wallace Stevens y William Carlos Williams. Y más aún la fragmentación y y los trabajados extravíos verbales de John Ashbery. O la dicción antilírica de Marianne Moore. Pero sobre todas las cosas, el griego antiguo -la gran tradición- sobrevuela su audacia, su emoción, su aventura, su vida. Conviene leer Eros para saber dónde empieza Carson. Ese primer libro, publicado en 1986, es una meditación sobre el amor romántico y la potencia del deseo erótico. De ahí en adelante todo es distinto en su propuesta. Vive a su aire. Escribe como no se estaba escribiendo. Se alimenta de unos nutrientes muy concretos: también la música, el arte, la pintura, el dibujo. En 2023 visitó el Museo del Prado en compañía del director de la pinacoteca, Miguel Falomir. «Cada vez que miro a este perro pienso en la duda. Y cada vez que pienso en la duda me pregunto qué es, en realidad, pensar». Estaba ante una de las piezas icónicas de Francisco de Goya, Perro semihundido.. La galaxia Anne Carson no se acaba nunca.
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