Aragón pretende mantener su estatus como centro de acogida de centros de datos, a menudo denominado «la Virginia europea», un título que su conocido presidente, Jorge Azcón , suele utilizar para describirlo. Hoy, el Ejecutivo ha solicitado al Gobierno de España que lleve a cabo una revisión exhaustiva del proyecto de Real Decreto para regular estos establecimientos, con el fin de garantizar su sostenibilidad y equilibrio. El Gobierno aragonés ha presentado sus argumentos en contra de este texto, afirmando que, debido a las condiciones actuales, «ninguno de los centros de datos propuestos puede seguir adelante, y hay otros sectores también afectados». Aragón, junto con la Comunidad de Madrid, se ha convertido en un centro tecnológico para proyectos liderados por grandes empresas como Amazon, que considera esta zona estratégica y ha comprometido más de 30 000 millones de euros en inversiones. Microsoft y Blackstone también participan. Para más información, consulte las siguientes fuentes.
El Gobierno regional afirma que el ministerio está poniendo en riesgo inversiones que superan los 54 000 millones de euros debido a que «ninguno de los proyectos que se están barajando cumple estos criterios».
Fuente: MRSS-S News
Según el Gobierno de esta comunidad, el ministerio pone en peligro inversiones de más de 54 000 millones de euros porque «ninguna de las solicitudes que se están tramitando cumple estos requisitos».
El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría presentar algunas inconsistencias.

«Ningún centro de datos en fase de tramitación cumple actualmente los requisitos del Real Decreto», afirmó la consejera de Economía, Eva Valle, quien considera que «las inversiones pendientes están en peligro en Aragón». Se refiere principalmente al criterio de corresponsabilidad horaria y a la garantía de coproducción renovable de al menos el 80 % durante todas las horas del día que el proyecto del Real Decreto exige a estas instalaciones, lo que se ha convertido en su punto más espinoso.
El Gobierno aragonés ha explicado hoy que presenta alegaciones agrupadas en cinco líneas partiendo de la premisa de que «los requisitos energéticos previstos en parte de los artículos del RD son extremadamente difíciles o imposibles de cumplir con la configuración actual del sistema». Por ello, también solicitan una revisión de las disposiciones transitorias previstas en este texto con el fin de evitar su retroactividad actual y una ruptura de la seguridad jurídica. Según el Gobierno autonómico, el RD, tal y como está, «aumenta el riesgo de litigios y posibles reclamaciones patrimoniales contra las administraciones públicas». En definitiva, lo consideran un cambio de reglas en mitad de la partida que puede pasar factura a las empresas y a sus inversiones previstas.
No obstante, y a pesar de que el RD se encuentra en trámite, el Gobierno aragonés ya ha anunciado que «no paralizará la tramitación de ninguno de estos proyectos», aunque Eva Valle también señala que las obras en curso dependen de los promotores y que son ellos quienes tendrían que comunicar una posible paralización.
Aragón también cuestiona el informe de Análisis de Impacto Normativo que acompaña al proyecto de Real Decreto, al considerar que no incorpora una evolución rigurosa de los efectos económicos, de competencia, presupuestarios y territoriales de esta normativa propuesta. Pero, por otro lado, para la población la cuestión es que la red eléctrica actual no está en condiciones de responder a este aumento de la demanda provocado por la avalancha de inversiones que consumen mucha energía. «No han sido capaces de planificar, ejecutar y garantizar el acceso a la red. El Gobierno de España se erige ahora en árbitro del racionamiento para decidir a quién se le asignará la escasez», critica el asesor, quien también ve «el riesgo de arbitrariedad y discrecionalidad por parte del Ejecutivo a la hora de decidir qué proyectos serían bienvenidos». «El Gobierno de España nos penalizará por haber cumplido con nuestras obligaciones ante la llegada de inversiones», afirmó el presidente Azcón.
Y también considera que este Real Decreto es de difícil cumplimiento para el clúster energético de Aragón, que asimismo ha presentado sus alegaciones. Su presidente, Pedro Machín, aseguró que «no se pueden exigir los requisitos antes de instalar los centros de datos y es una contradicción pedir la máxima eficiencia en ambos parámetros, agua y energía; es como la manta corta: o te cubres los pies o la cabeza».
Ante esta postura del gobierno autónomo y del sector empresarial, también crece en Aragón la presión social contra los centros de datos. Las asociaciones vecinales y ecologistas han expresado su preocupación por la proximidad de estas gigantescas instalaciones al tejido urbano de la capital aragonesa. Y en los municipios vecinos, varios municipios del cinturón de Zaragoza han presentado alegaciones contra la instalación de estas granjas de servidores.
Introduce tu nombre y apellidos para comentar con datos completos
