La tregua entre Estados Unidos e Irán ha dado un nuevo impulso a la bolsa, que ya estaba al alza, respaldada por unas mejores expectativas de resultados empresariales. En este escenario, el Ibex 35 sigue batiendo récords y avanza hacia una barrera que es a la vez simbólica e inexplorada: los 20 000 puntos. El índice selectivo español tardó 18 años y tres crisis importantes —la financiera, la de la deuda soberana y la pandemia— en recuperar los máximos de noviembre de 2007. Pero, una vez superado ese hito hace más de ocho meses, el avance se ha acelerado. Este viernes subió un 0, 9 %, encadenó su cuarta semana consecutiva al alza (2, 2 %) y cerró en 19 852, 4 puntos, a solo un 0, 7 % de ese nivel psicológico.
Los analistas revisan sus previsiones para la Bolsa española, pero advierten de que la próxima temporada de resultados será crucial para respaldar las estimaciones más recientes.
Fuente: MRSS-S News
Los mercados, ya en movimiento, cobran un nuevo impulso gracias a la mejora de las expectativas de beneficios empresariales como consecuencia de la tregua entre EE. UU. e Irán. En este contexto, el Ibex 35 sigue batiendo récords y se acerca a una barrera tan simbólica como inexplorada: los 20 000 puntos. El selectivo español necesitó 18 años y tres grandes crisis —la financiera, la de la deuda soberana y la pandemia— para recuperar los máximos de noviembre de 2007. Pero, una vez superado ese hito hace más de ocho meses, el avance se ha acelerado. Este viernes subió un 0, 9 %, encadenó su cuarta semana consecutiva al alza (2, 2 %) y cerró en 19 852, 4 puntos, a solo un 0, 7 % de ese nivel psicológico. Ni la crisis energética, ni el repunte de la inflación, ni la primera subida de tipos del BCE en tres años, ni las crecientes dudas que empiezan a surgir en torno al sector tecnológico y de la moda en los mercados han logrado frenar el apetito de riesgo de los inversores. Sin embargo, después de que la Bolsa española, en línea con los demás grandes índices internacionales, registrara en junio su mejor trimestre en seis años, muchas de las previsiones de las empresas de análisis se han visto superadas por la realidad. Parte de este buen comportamiento se debe también a factores más estructurales. Antonio Castelo, analista de iBroker, señala que la revalorización acumulada por el Ibex 35, cercana al 39 % en los últimos 12 meses, refleja un renovado interés por la renta variable española, tradicionalmente infravalorada frente a sus homólogas europeas. Los gestores revisan ahora sus estimaciones mientras trabajan contra reloj. La rapidez con la que el índice ha superado los objetivos fijados a principios de año está obligando a recalibrar unos escenarios que, hasta hace unos meses, parecían demasiado optimistas. El consenso recopilado por Bloomberg sitúa su precio objetivo en 20 234 puntos, lo que implica un potencial adicional del 1, 9 %, una valoración muy cercana a los 20 100 puntos que maneja Income 4 (1, 25 %). A principios de año, los analistas de la firma situaban el valor razonable del Ibex 35 en 17 300 puntos, una referencia que el mercado ha dejado muy atrás. El camino hacia los 20 000 puntos no está exento de riesgos, sin embargo: las preocupaciones por la inflación y la frágil tregua en Oriente Medio siguen amenazando con minar el optimismo de los inversores. Con el Ibex 35 rozando la barrera psicológica de los 20 000 puntos, Castelo cree que lo complicado no será superarla, sino mantenerse por encima de ella a largo plazo. El experto considera que la próxima temporada de resultados será la verdadera prueba de fuego para el índice. «La temporada de resultados del segundo trimestre debe confirmar que la banca y los servicios públicos —los dos sectores con mayor peso en el selectivo— mantienen el ritmo de beneficios, que el BCE no cambie de discurso y que la situación en Oriente Medio no vuelva a provocar
