«Si te lo contáramos, nos veríamos obligados a matarte», comienzan diciendo. Esta es la carta de presentación de Sôber, el veterano grupo de rock madrileño que vuelve este 2026. Su afirmación puede parecer exagerada, pero es comprensible. En sus manos tienen uno de los secretos que llevan más tiempo guardando y que aún pretendían mantener en secreto unos meses más. «No podemos contaros demasiado», reitera la banda. Es difícil soltarlo, por supuesto. Aunque, en su caso, tienen una razón de peso para seguir alimentando la incertidumbre: «Queremos que salga muy bien», dicen los miembros al unísono.
La veterana banda madrileña lanzará en septiembre *Anandamide*, su primer álbum en siete años sobre la recuperación de las heridas del pasado. «Va a ser muy diferente», continúa THE WORLD
«Si te lo contáramos, nos veríamos obligados a matarte», comienzan diciendo. Esta es la carta de presentación de Sôber, el veterano grupo de rock madrileño que vuelve este 2026. Su afirmación puede parecer exagerada, pero es comprensible. En sus manos tienen uno de los secretos que llevan más tiempo guardando y que aún pretendían mantener en secreto unos meses más. «No podemos contaros demasiado», reitera la banda. Es difícil soltarlo, por supuesto. Aunque, en su caso, tienen una razón de peso para seguir alimentando la incertidumbre: «Queremos que salga muy bien», dicen los miembros al unísono. . La ya anunciada vuelta de Sôber a los escenarios a partir de octubre es solo una de las pistas que ayudan a revelar todo aquello que tiene preparado el grupo de Carlos Escobedo, el vocalista y guitarrista. Es él quien, después de varias miradas cómplices con sus compañeros y una ardua preparación mental, termina confesando ese gran secreto: «Estrenamos disco la segunda quincena de septiembre», revela en exclusiva a EL MUNDO. Y ya vaticinan: «Va a ser muy divertido. Este disco va a ser muy diferente porque hemos afrontado las etapas de manera distinta». Esto último lo dice Manu Reyes, el batería de una banda que ya ha cumplido la treintena en la industria. Falta Jorge Escobedo, a la guitarra. Es él quien termina revelando algunos datos del que ya será su próximo proyecto oficial. «Aún no sabemos exactamente la fecha de lanzamiento, porque se nos ha ido la olla a la hora de trabajar el formato físico», señala este último.. Primer disco después de siete años, este nuevo proyecto será como el de un científico que mezcla ritmos y melodías para conseguir un sonido diferente. «Queremos transformar todo lo que es el arte del disco como si fuese un cuaderno de campo. Como si realmente el típico investigador loco hubiese preparado una mezcla que luego nos llega a nosotros». No solo es el formato físico el que alude a esta idea contemporánea. Sus canciones también son testigos de esta amalgama de emociones que atravesaron a la banda durante la composición. «Las letras son momentos de cicatriz, una que cuando se toca sigue doliendo un poco, pero ya no como antes. Es valentía, es traición, es superación de miedos. Somos la lluvia que no tiene miedo a caer», agrega el menor de los Escobedo. Esta última es la frase que corona el primer single del disco, Indestructible, el único disponible hasta la fecha. «Nos volveremos a encontrar con el público, estamos destinados a hacerlo, pase lo que pase, porque la mirada de esa gente que nos sigue es la que nos alimenta día a día y nos vuelve indestructibles».. Así que el disco va sobre la emoción y la ilusión, la lucha y la fortaleza. Sôber no ha dejado de repetirlo. Lo que habían olvidado mencionar es el título del disco. «Y no lo van a saber», bromea el guitarrista. El grupo entenderá las disculpas por revelar, nuevamente, otro secreto de la banda. Las 11 canciones que conformarán este nuevo álbum forman un pensamiento común: el de la felicidad. Unos segundos de reflexión llenan la estancia. De nuevo, es Carlos Escobedo el que rompe el silencio. «Se llama Anandamida». ¿Y qué significa? «¡Uf! Es muy largo. Realmente es la molécula de la felicidad, una que genera nuestro cerebro en momentos en los que estás muy abajo», señalan. Este título hace referencia a un paralelismo claro. Esa anandamida es la que Sôber quiere generar en su público. Y su pensamiento no es nuevo, sino más bien un leitmotiv que llevan años aplicando. «En una sociedad sin emoción ni ilusión, hay que buscar dentro de uno la esencia y olvidarse de los miedos y hasta del rencor», recuerdan.. En materia de superación y perseverancia ellos han demostrado ser unos expertos. Fundada en 1994, Sôber se ha consolidado como uno de los referentes del género en los últimos tiempos. No siempre ha sido fácil, desde luego. «La identidad de Sôber es la perseverancia. Llevamos más de 30 años y seguimos haciendo pequeñas grandes cosas», recalca Jorge Escobedo. Sus compañeros se muestran de acuerdo: «Nuestra identidad está en la autenticidad, porque siempre hemos sido fieles a lo que nosotros hemos querido. Y la cercanía con los nuestros, porque gracias a ellos seguimos trabajando».. «Las letras son momentos de cicatriz: cuando se tocan siguen doliendo, pero ya no como antes». Han pasado 30 años, sí. A sus espaldas cargan una separación, una reunión, una celebración de aniversario hace poco más de dos años y, por supuesto, la experiencia de ser una de las bandas más longevas de la industria. «En 30 años ha cambiado todo y no ha cambiado nada. Seguimos haciendo la misma música», recalca el mayor de los hermanos Escobedo.. La vida pasa, la industria se moldea, pero su género se mantiene atrapado en el tiempo. «El rock está más vivo que nunca, aunque nos quieran hacer ver lo contrario. O quizá está igual que siempre, porque los fans siempre han sido muy fieles». Sôber alude a una madurez que se adquiere con los años, pero mientras ellos cambiaban, también lo hacía la sociedad y, ahora, la manera de consumir la música ya ha quedado irreconocible. «Lo que cambia es la forma en la que se consume, ahora te cuentan todo en 20 segundos porque sino parece que no es buena música. Ahora hay canciones de menos de tres minutos, y eso antes era impensable», aseguran.. Quizá entonces el verdadero secreto de Sôber no sea Anandamida y su próxima gira por España a partir del 10 de octubre, el Anandamida Tour. Quizá su secreto sea la clave para un éxito ganado a pulso, constante y creciente. Hoy la banda sabe que la suerte y el talento son realmente los que adquieren el protagonismo. «La única fórmula del éxito es creer de verdad en todo lo que haces». Desde luego, un secreto digno de guardar. Y ahora que ya ha sido contado, quizá sí tengan que matar al emisor.
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