El Tribunal de Cuentas vuelve a criticar a la Seguridad Social por el diseño inadecuado de sus cuentas financieras. En una nota hecha pública este viernes, el órgano de control reprocha a la Seguridad Social su uso recurrente de los préstamos a largo plazo del Tesoro para financiar la actividad habitual del sistema, lo que ha incrementado significativamente su deuda con el Estado, solo por este motivo, hasta unos 110 000 millones de euros. En su lugar, el Tribunal sugiere que la Seguridad Social reciba aportaciones extraordinarias a través del Presupuesto General para presentar cuentas que puedan considerarse más sólidas. Seguir leyendo
El organismo recomienda que las aportaciones del Estado al sistema se realicen mediante transferencias en lugar de mediante endeudamiento con el Tesoro
Noticias MRSS-S
El Tribunal de Cuentas vuelve a criticar a la Seguridad Social por el diseño inadecuado de sus cuentas financieras. En una nota hecha pública este viernes, el órgano de control reprocha a la Seguridad Social su uso recurrente de los préstamos a largo plazo del Tesoro para financiar la actividad habitual del sistema, lo que ha incrementado significativamente su deuda con el Estado —solo por este motivo— hasta alcanzar unos 110 000 millones de euros. En su lugar, el Tribunal recomienda a la Seguridad Social que se realicen aportaciones extraordinarias con las transferencias estatales corrientes a través del Presupuesto General para presentar unas cuentas que sean, sin duda, más sólidas. En concreto, según las instrucciones del Tribunal, el importe total de la deuda de la Seguridad Social con el Estado ascendía a 135 253 millones de euros a 31 de diciembre. La gran mayoría de este importe ha sido generada por 20 préstamos del Tesoro a largo plazo por valor de 126 171 millones de euros, que representan el 7, 9 % del PIB en 2024. A su vez, de esta cifra, 17, 169 millones corresponden a préstamos concedidos entre 1992 y 1999 en el contexto de la separación de fuentes de la Seguridad Social para dejar de financiar la sanidad pública, y los 109, 002 millones corresponden a la deuda señalada por el Tribunal de Cuentas como contraída entre 2017 y 2024 para financiar la actividad cotidiana del sistema. Es precisamente esta última parte —destinada a financiar el funcionamiento cotidiano del sistema, en particular el pago de las horas extras— la que el Tribunal recomienda que se financie mediante transferencias estatales en los presupuestos generales, «o mediante las transferencias necesarias para satisfacer las necesidades de la economía, de conformidad con los mecanismos establecidos legalmente y no a través de préstamos a largo plazo». Sin embargo, este análisis no implica que cualquier aumento de las transferencias equivalente al importe de los préstamos vaya a traducirse inevitablemente en un aumento del déficit público. Otros conceptos de deuda La deuda por préstamos se suma a una deuda a corto plazo a favor de la Administración General del Estado derivada de la financiación de las funciones de asistencia sanitaria y servicios sociales transferidas a la Comunidad Autónoma del País Vasco y a la Comunidad Foral de Navarra, por un importe de 9 082 euros, pendiente de liquidación y pago. En resumen, el órgano de auditoría recuerda que las Declaraciones de la Cuenta General del Estado (DCGE) «han puesto de manifiesto en repetidas ocasiones en los últimos años —especialmente desde 2017— los problemas financieros y estructurales reflejados en el balance de la Seguridad Social a través de su patrimonio neto negativo y su deuda con el Estado». De hecho, ha creado esta nueva nota «para proporcionar más información sobre los efectos de la deuda en la economía».
