El Consejo de Gobierno del BCE celebró ayer una reunión que había suscitado un debate entre los economistas que no se había producido en la institución monetaria. El aumento de tipos acordado, de 25 puntos básicos, ya estaba descontado por el mercado, pero había expertos que advertían de la posibilidad de que subir los tipos pudiera ser ahora un error, un sacrificio excesivo a costa del crecimiento en nombre del control de precios. Son muchos los que han recordado estos días las subidas de tipos decididas por Jean-Claude Trichet en 2008, justo antes de la quiebra de Lehman Brothers, y en 2011, al inicio de la crisis de la deuda soberana. Pero el BCE tiene claro que la subida de los tipos es ahora necesaria, sin considerar otras opciones. En respuesta al fin del conflicto en Irán, que reduciría el precio de la energía, Christine Lagarde argumentó que la inflación ya se está transmitiendo a los alimentos y los servicios, y que la subida de los tipos de interés es necesaria incluso ante un escenario más favorable que el actual. Sigue leyendo.
El BCE rechaza que la medida sea meramente preventiva y esboza escenarios catastróficos si el conflicto lleva el barril a 160 dólares.
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El Consejo de Gobierno del BCE celebró ayer una reunión que había suscitado un debate entre los economistas que no se había producido en la institución monetaria. El aumento de tipos acordado, de 25 puntos básicos, ya estaba descontado por el mercado, pero había expertos que advertían de la posibilidad de que subir los tipos pudiera ser ahora un error, un sacrificio excesivo a costa del crecimiento en nombre del control de precios. Son muchos los que han recordado estos días las subidas de tipos decididas por Jean-Claude Trichet en 2008, justo antes de la quiebra de Lehman Brothers, y en 2011, al inicio de la crisis de la deuda soberana. Pero el BCE tiene claro que la subida de los tipos es ahora necesaria, sin considerar otras opciones. En respuesta al fin del conflicto en Irán, que reduciría el precio de la energía, Christine Lagarde argumentó que la inflación ya se está transmitiendo a los alimentos y los servicios, y que la subida de los tipos de interés es necesaria incluso ante un escenario más favorable que el actual. Sigue leyendo.
