Enagás ha finalizado el sellado de los 13 pozos de almacenamiento de gas natural de Castor, con la colocación de tres tapones en cada uno de ellos, en cumplimiento del mandato del Ministerio de Transición Ecológica, tras el acuerdo adoptado en el Consejo de Ministros del 31 de octubre de 2019, para el sellado y el abandono definitivo de la instalación, tal y como ha indicado la empresa en un comunicado de prensa. El almacén de Castor, situado frente a la costa de Castellón y construido por Escal (una empresa controlada en un 66 % por ACS), no llegó a utilizarse por decisión del primer Gobierno de Mariano Rajoy, ya que en el momento de su primer llenado se produjeron microsismos en la zona. El sellado (aún queda por realizar el desmantelamiento) ha costado 241 millones de euros. Sigue leyendo.
El gestor del sistema coloca tapones en los 13 pozos de la instalación, por un importe de 241 millones, y da paso a la fase de desmantelamiento.
Fuente: MRSS-S News
Enagás ha puesto fin al sellado de los 13 pozos de almacenamiento de gas natural de Castor, con la colocación de tres tapones en cada uno de ellos, en cumplimiento del mandato del Ministerio de Transición Ecológica, tras el acuerdo adoptado en el Consejo de Ministros del 31 de octubre de 2019, para el sellado y el abandono definitivo de la instalación, tal y como ha indicado la empresa en un comunicado de prensa. El almacén de Castor, situado frente a la costa de Castellón y construido por Escal (una empresa controlada en un 66 % por ACS), no llegó a utilizarse por decisión del primer Gobierno de Mariano Rajoy, ya que en el momento de su primer llenado se registraron microsismos en la zona. El sellado ha costado 241 millones de euros (el desmantelamiento aún no ha concluido). En 2008, Escal recibió la autorización del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para la construcción y explotación del almacén submarino de gas, y tras la decisión tomada en 2013 por el ministro de Industria del PP, José Manuel Soria, de paralizarlo, la deuda de 1 350 millones del proyecto, que fue asumida íntegramente por Escal, se titulizó entre varias entidades bancarias. Una medida que partió de otro ministro de Energía del PP, Álvaro Nadal. Inicialmente, este importe comenzó a repercutirse a los consumidores en la factura del gas, pero, tras una demanda, acabó siendo abonado por el Estado. Las obras de sellado (que ya han concluido tras siete años) y desmantelamiento se adjudicaron a Enagás, en su calidad de gestor de la red de gas. Según la empresa que gestiona Arturo Gonzalo, las obras en los pozos, «de gran complejidad y alto nivel de especialización técnica, han contado con el despliegue de la plataforma marina flotante Noble Resolve, para colocar las barreras que garantizan el sellado definitivo de los pozos y restablecen las condiciones geológicas naturales que aseguran un aislamiento permanente». Al final de este proceso, añadió, se cortaron los revestimientos de los pozos (conductos) a más de tres metros por debajo del lecho marino, eliminando así cualquier elemento de las instalaciones que sobresaliera. De este modo, «el lecho marino quedó completamente despejado y libre de las tuberías asociadas a los pozos, manteniendo el terreno en máxima seguridad». De este modo, afirma Enagás, «se completa una de las etapas más relevantes del proceso, iniciado con la hibernación técnica del almacenamiento, y que ahora deja la instalación lista para la fase final de desmantelamiento de las instalaciones marinas y terrestres». Antes del sellado definitivo de todos los pozos, Enagás completó el proceso de hibernación del almacenamiento subterráneo de Castor con un sellado temporal de los mismos. Desde el inicio del proceso, se han llevado a cabo las siguientes fases: el análisis de riesgos y el plan de hibernación, realizados antes del inicio de los trabajos en 2015, la fase de inertización, con la reducción controlada y programada de la presión del gas restante; la conservación de los equipos, que incluyó el vaciado de los productos químicos de los depósitos en condiciones seguras; el sellado temporal y, por último, el sellado y el abandono definitivo de los pozos. Además de los pozos submarinos, Castor cuenta también con dos instalaciones en superficie: la planta de operaciones en tierra, situada en el municipio de Vinars (Castellón), y la estructura marítima superior, que se encuentra a tan solo 21 kilómetros (km) de la costa mediterránea. Un gasoducto de 30, 3 km conecta ambas instalaciones, junto con un tramo submarino de 11, 6 km y otro terrestre de 8, 7 km, así como una línea paralela de comunicaciones por fibra óptica. Tras un largo juicio, que se inició en un juzgado de primera instancia de Vinars, a petición de Aplata (asociación de afectados por la plataforma Castor), se absolvió de los delitos contra el medio ambiente y del riesgo para la integridad física de las personas que pesaban sobre el presidente de Escal, Recaredo del Potra, y a su director general, José Luis Martínez Dalmau (para quien se solicitaron seis años de prisión), El Tribunal descartó la existencia de dolo en la conducta de los acusados y demostró que estos cumplían todos los requisitos de la Administración. Se les pedía una pena de hasta seis años de prisión. La sentencia desestimó los argumentos del informe del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) y de la Universidad de Harvard encargado por Nadal, con el que pretendía poner fin al conflicto.
