La cláusula de escape que España solicitó recientemente a Bruselas para que el gasto adicional en Defensa no compute a efectos fiscales puede ser un respiro a corto plazo, pero no será suficiente para cumplir con los compromisos europeos en los próximos años. Tras analizar el Informe Anual de Progreso que el Gobierno envió a la Comisión hace unas semanas, es una de las recomendaciones que hace la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef). Es una de las conclusiones. Según la Airef, España tendría que tomar medidas por valor de unos 15. 000 millones de euros hasta 2028 para evitar posibles desviaciones. Seguir leyendo
Hacienda cree que la activación de la cláusula de escape de los gastos de defensa no será suficiente para cumplir con los compromisos europeos
Feed MRSS-S Noticias
La cláusula de escape que España ha solicitado recientemente a Bruselas para que los gastos adicionales en defensa no computen a efectos fiscales puede ser un respiro a corto plazo, pero no será suficiente para cumplir con los compromisos europeos en los próximos años. Es una de las conclusiones que ha puesto sobre la mesa la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) tras analizar el Informe Anual de Progreso que el Gobierno remitió a la Comisión hace un par de semanas para dar cuenta del grado de cumplimiento de las obligaciones establecidas en el Plan Fiscal Estructural a Medio Plazo, el principal documento de planificación tras la reforma de las normas europeas sobre deuda y déficit. Para evitar posibles desviaciones, estima la Airef, España tendría que tomar medidas por unos 15. 000 millones de euros hasta 2028. La Autoridad Fiscal prevé que el gasto primario neto en medidas de ingresos, que es el nombre técnico del indicador clave del nuevo marco comunitario de control de las finanzas públicas, aumente una media del 5% anual entre 2025 y 2028, frente al 3. 4% al que se ha comprometido el Gobierno en el plan. El organismo independiente prevé tasas de crecimiento superiores a los compromisos anuales del plan en más de dos puntos porcentuales en 2026 y 2027, y en más de un punto en 2028. En consecuencia, la cuenta de control acumulada -que permite ver si los países cumplen sus compromisos de sostenibilidad- superaría el límite a partir de este año y llegaría al 2. 1% del producto interior bruto (PIB) en 2028. El Gobierno, para tratar de diluir el impacto, pidió a la Comisión que activara el mecanismo nacional de escape que afecta a los desembolsos en defensa, lo que han hecho en los últimos meses la mayoría de los socios comunitarios. Si se elimina de la ecuación el aumento extra del gasto militar, la cuenta de control se flexibiliza, reduciendo las desviaciones. En 2026, según ha confirmado la Autoridad Fiscal, la cuenta acumulada se situaría en el nivel 0. 6% del PIB. Sin embargo, la agencia está advirtiendo, en los próximos dos años será sobre los tops de nuevo, para llegar a 1. 5% del PIB en 2028. Por ello, aplicando la cláusula de agotamiento y la flexibilidad prevista en el marco fiscal europeo, la Airef asegura que se adoptarán medidas adicionales equivalentes al 0. 6% del PIB en 2027 y 0. 3% del PIB en 2028. En total, ascienden a unos 10. 000 y 5. 000 millones de euros, respectivamente. El organismo que preside Inés Olóndriz recomienda al Ministerio de Hacienda articular una estrategia fiscal a medio plazo «realista y creíble» que garantice el cumplimiento coordinado del marco fiscal nacional y europeo. También reitera la necesidad de ampliar el contenido del informe de situación con un escenario fiscal completo a medio plazo que permita identificar adecuadamente los riesgos para la consecución de los objetivos. La Autoridad Fiscal considera, más allá de este aviso, que el informe de progreso remitido a Bruselas cumple formalmente con los requisitos establecidos al incorporar información macroeconómica y presupuestaria tanto de los ejercicios ya cerrados como de las previsiones actualizadas para 2026. Sin embargo, el documento «carece de ambición» como herramienta de orientación a medio plazo, advierte el organismo. En concreto, la Airef reprocha al Gobierno que no haya actualizado las variables reales del escenario macroeconómico, lo que introduce «tensiones de coherencia interna» en el escenario, especialmente en un contexto marcado por la incertidumbre derivada de la guerra en Oriente Próximo. Además, el informe incluye políticas fiscales que se aplicaron en respuesta a la crisis energética, pero no da cuenta de sus efectos sobre las variables macroeconómicas de la nación. El vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Corpo, explicó unos días antes de enviar el informe a Bruselas que el Ejecutivo mantendría sin cambios el cuadro macroeconómico, con una proyección de crecimiento del PIB del 2. 2% en 2026. La razón, según explicó el ministro de Economía, es que la incertidumbre en torno a la guerra en Oriente Medio es tan grande que el Ejecutivo aún necesita unas semanas para hacer números. Aunque mencionó un posible impacto negativo de cuatro a ocho décimas, pidió que diera una explicación más detallada de la situación. La Airef, por su parte, ha hecho este ejercicio y revisa a la baja su previsión de crecimiento hasta el 2. 2%, una décima menos de lo previsto anteriormente. Es una cifra que coincide con la del Ejecutivo, pero con discrepancias. El principal motivo es el crecimiento del PIB nominal, que el Gobierno cifra en 5 puntos. 3% en 2026, frente al 4. 8% previsto por el organismo supervisor. Esta diferencia se traslada a los ratios de déficit y deuda, ya que una previsión más elevada del PIB nominal contribuye a hacer más favorable el panorama de las finanzas públicas.
