Según el instituto oficial de estadística, el INSEE, que revisó la estimación del 0, 2 % que había realizado para ese periodo, la economía francesa se estancó en el segundo trimestre del año, sin registrar crecimiento, tal y como informó el viernes el instituto oficial de estadística, el INSEE. También se corrigen los datos correspondientes a los tres primeros meses del año, cuando el producto interior bruto (PIB) se contrajo un 0, 2 %, frente a la caída prevista del 0, 1 % prevista hasta la fecha. Según el organismo oficial, este empeoramiento de la situación se debe, en parte, a los efectos de las olas de calor sobre la producción agrícola. Seguir leyendo
El instituto oficial de estadística estima que el crecimiento económico entre abril y junio fue nulo, frente a la estimación inicial del 0, 2 %, y agrava la caída registrada a principios de año.
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La economía francesa se estancó en el segundo trimestre del año, con un crecimiento nulo, según informó el viernes el instituto oficial de estadística, el INSEE, que revisa a la baja la estimación del 0, 2 % que había realizado para ese periodo. Además, corrige los datos correspondientes a los tres primeros meses del año, en los que el producto interior bruto (PIB) disminuyó un 0, 2 %, en lugar de la caída prevista hasta ahora del 0, 1 %. Según el organismo oficial, este empeoramiento se debe en gran medida a los efectos de las olas de calor sobre la producción agrícola. La revisión a la baja del crecimiento es «el primer impacto concreto del horrible verano» que ha vivido Francia, afirmó el ministro de Economía, Roland Lescure, durante una intervención en un acto público. «Es un impacto enorme y absolutamente aterrador», añadió el ministro. La segunda economía de la zona del euro se encuentra a un paso de entrar en recesión técnica, que se produce tras dos trimestres consecutivos de descenso del PIB. La justificación del instituto de estadística para la revisión fue «el empeoramiento aún mayor de la situación de la producción agrícola en comparación con la información disponible a finales de julio», cuando realizó la estimación inicial. «Los resultados serán extremadamente difíciles en varios sectores y regiones. Al incorporar esta información, el INSEE ha revisado las cifras de crecimiento del primer y segundo trimestre, lo que también repercutirá en el tercero», anticipó Lescure. El verano actual ha sido extremadamente caluroso en Francia y muchas regiones del país han sufrido sequías históricas. El Gobierno ya había previsto que las sucesivas olas de calor y los devastadores incendios que han asolado el territorio tendrían repercusiones económicas. Este viernes, además, se han publicado otros indicadores que no invitan al optimismo. La inflación creció tres décimas hasta situarse en el 2, 4 % en julio. Es más moderada que en otros países de la zona, pero aumenta mientras la economía permanece estancada, lo que técnicamente se conoce como estancamiento. La única buena noticia del segundo trimestre es, al parecer, la recuperación del consumo de los hogares, que creció un 0, 3 %, tras haber retrocedido un 0, 3 % en los tres meses anteriores. Las cifras revisadas ponen en peligro la actual previsión de crecimiento del Gobierno francés para todo el año 2026. El Ejecutivo esperaba, en principio, una variación del PIB del 0, 7 por ciento. Pero alcanzar esa cifra resulta ahora muy complicado, tras la caída del primer trimestre y el crecimiento nulo del segundo. . El primer ministro, Sébastien Lecornu, pone punto y final a estas semanas dedicadas al proyecto de presupuesto para el próximo año, que tenía previsto presentar en una reunión de su Consejo de Ministros a finales de septiembre. Se espera que los presupuestos incluyan recortes para cumplir el objetivo de reducir el déficit. Este se situó en el 5, 1 % del PIB en 2025, muy por encima del límite del 3 % establecido por Bruselas. El incumplimiento de las normas fiscales europeas podría acarrear la imposición de medidas correctoras por parte de la Comisión. Pero Lescure ya advirtió de que el objetivo de reducirlo al 3 % en la coyuntura actual «será difícil» y señaló que el coste de las olas de calor, estimado en unos 15 000 millones, se integrará en los futuros presupuestos. Esta situación es una «llamada de atención para quienes aún no han despertado», afirmó el ministro de Economía, quien considera necesario «seguir luchando contra el cambio climático y adaptarse a lo que está sucediendo». Ocho meses después de las elecciones presidenciales de abril de 2027, la difícil situación económica del país fue precisamente el tema del primer debate electoral, organizado el jueves por las asociaciones patronales y en el que participaron ocho de los candidatos ya declarados.
