Skip to content
  sábado 22 agosto 2026
Trending
14 de abril de 2025Antonio Mora Barrera debuta en la literatura con una historia que entrelaza misterio, espiritualidad y vidas pasadas 31 de diciembre de 2025Carlos Gullón Calvo consolida su pulso narrativo con una novelística negra que no da tregua 10 de agosto de 2026Lo mismo ocurre con las nuevas oficinas para los trabajadores afectados por la IA 20 de agosto de 2026Se duplica el riesgo de que el comercio «online» a gran escala entre en España 20 de marzo de 2026Michael Meir revoluciona la visión del sexo en pareja con un enfoque estructurado y transformador 21 de noviembre de 2025Dean Onimo irrumpe con Reconquista. Legítima defensa, un thriller de venganza que sacude al lector 6 de mayo de 2026Sant Jordi está lleno de poesía y emociones: José Rodríguez presenta «Tus atardeceres» 23 de diciembre de 2025Mitsue Fernández Castro invita a reconectar con la esencia interior a través de la inventiva simbólica 25 de abril de 2025Francesco Cerri presentó La Rosa Negra de Gaza en Sant Jordi 2025 junto a la Editorial Letrame 5 de mayo de 2026Sant Jordi fusiona el misterio y lo sobrenatural: Carles Viñallonga presenta «Visions de calendari»
HorizonteBogota
  • Titulares
  • Últimas Noticias
  • Economía
  • Judicial
  • Deportes
  • Cultura
HorizonteBogota
HorizonteBogota
  • Titulares
  • Últimas Noticias
  • Economía
  • Judicial
  • Deportes
  • Cultura
HorizonteBogota
  Cultura  Irene Vallejo con Eduardo Madina: «Iba a ferias muy pequeñas, lo pasaba mal, gastaba más en gasolina que en la venta de libros».
Cultura

Irene Vallejo con Eduardo Madina: «Iba a ferias muy pequeñas, lo pasaba mal, gastaba más en gasolina que en la venta de libros».

20 de agosto de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

«Grupos misteriosos de hombres a caballo recorren las carreteras de Grecia. Los campesinos los observan con recelo desde sus tierras o desde las puertas de las cabañas. La experiencia les ha enseñado que solo viajan personas peligrosas: soldados, mercenarios y traficantes de esclavos. Frotate la frente y gruñe hasta que los veas desaparecer de nuevo en el horizonte. No les gustan los forasteros armados».

Más noticias

Brian May viaja a España para presenciar el eclipse solar total del 12 de agosto.

13 de agosto de 2026

Del «Nordic Noir» al «Nordic Blue»: cómo Islandia está revolucionando la novela negra escandinava

10 de agosto de 2026

Alejandro Talavante se lleva el triunfo en Palma de Mallorca

7 de agosto de 2026

El Palio de Siena desde dentro reza: «Nace en una contrada y solo sale con la muerte».

16 de agosto de 2026

 

La autora de *El infinito en un cigarrillo* —un millón y medio de ejemplares vendidos en todo el mundo— conversa con el exdiputado socialista. Acoso escolar (ella). Del libro que leíste tras el atentado (él). . . «Hoy en día, es probable que el móvil hubiera matado a Salgari», dice el segundo.

  

«Grupos misteriosos de hombres a caballo recorren las carreteras de Grecia. Los campesinos los observan con recelo desde sus tierras o desde las puertas de las cabañas. La experiencia les ha enseñado que solo viajan personas peligrosas: soldados, mercenarios y traficantes de esclavos. Frotate la frente y gruñe hasta que los veas desaparecer de nuevo en el horizonte. No les gustan los forasteros armados». . Así comienza El infinito en un junco (Siruela), 450 páginas monumentales sobre la historia del libro que -al igual que aquellos egipcios que buscaban ejemplares para la biblioteca de Alejandría- «han escalado montañas, han franqueado desfiladeros, han cruzado valles, han vadeado ríos, han navegado de isla en isla»…. Y tanto.. Hablamos de millón y medio de ejemplares vendidos en todo el mundo. Hablamos de más 40 idiomas a los que el ensayo ha sido traducido. Hablamos de su autora, Irene Vallejo (Zaragoza, 1979), una de las voces más hondas y delicadas de la literatura española.. Confiesa Eduardo Madina (Bilbao, 1976) que le bastó aquel primer párrafo para no poder dejar de leer aquel libro que hablaba de todos los libros.. Pregunta. ¿Cómo nace El infinito en un junco?. Irene Vallejo. Yo diría que es un destilado de toda mi vida. Tuve la suerte de tener unos lectores apasionados impenitentes. Los libros estaban antes que yo. Ocupaban toda la casa. En torres. En las habitaciones… Antes de saber leer, me intrigaba profundamente qué eran esos objetos que yo veía a mis padres abrir y quedarse allí mirando fijamente horas y horas. Porque yo los abría y no me parecía que tuvieran nada aparentemente interesante. Mis padres me contaban un cuento antes de dormir todas las noches. Eso fue el principio de mi fascinación por la oralidad. Esas páginas que a mí me parecían hileras de hormigas avanzando por un fondo blanco a ellos les contaban historias… Creo que en ese enigma infantil está la semilla del libro, que esa curiosidad fue la que me llevó a estudiar Filología. Y luego a especializarme en la historia del libro y de la lectura.. Eduardo Madina. Cuando lo leí, debía de ir por la tercera o cuarta edición. Me lo recomendó un librero en una librería de Segovia en la que entré por entrar. Tienes que leer esto, me dijo.. I. V. ¿Fue por azar?. E. M. Había leído algo en redes… Como licenciado en Historia, todo lo que me lleva de viaje en el tiempo es algo que me interesa. Lo que sucedió fue que, cuando abrí la primera página y leí el relato de los misteriosos hombres que recorren los caminos de Grecia, ya me quedé atrapadísimo en la obra.. P. ¿Qué supone para ti, Irene, estar delante de una persona que te ha conocido a través de esas hileras de hormigas?. I. V. Hay una gran asimetría. Porque el lector sabe mucho de mí y yo no sé nada de él. A veces desasosiega un poco que te hablen de tu padre o de tu abuelo, tu madre, tu hijo, saben anécdotas de tu vida que has contado… Y tú no sabes nada del lector. Pero sí es cierto que, a través de los libros, se siente un gran cercanía. Una persona que ha escrito un libro en cuyo interior tú has sido feliz ya no es un extraño.. P. ¿Por qué leemos?. E. M. Nuestras explicaciones del mundo casi siempre son incompletas de manera individual. Y las narrativas pasadas, presentas y futuras, de ficción, de realidad, de todo, construye una ventana más grande. Yo no sé si hay un algoritmo que explique por qué leemos todos, pero sí sé por qué leo yo: porque me hace feliz, me amplia la ventana con que trato de explicar el mundo.. «Tras el atentado, leí ‘Si esto es un hombre’, de Primo Levi, y me ayudó a orientar una salida no hacia la venganza, sino hacia la concordia». Eduardo Madina, exdiputado socialista. I. V. Tenemos un cerebro narrativo, necesitamos organizar la experiencia narrativamente. Y lo que encontramos en la literatura, en el cine, en las series, es un sentido para todo ese magma de estímulos y experiencias que se nos presentan desordenadas y caóticas en la vida cotidiana. Lo que nos da la lectura es ese marco, ese sentido. Y al mismo tiempo nos da el vocabulario con el que hablaremos de nuestras propia vida. Una falta de lenguaje, de matiz, nos empobrece en las relaciones con los demás. Porque casi todas las relaciones están atravesadas por las palabras. Si quieres seducir, entablar una amistad, encontrar un trabajo, buscar apoyos para un proyecto… Todo eso se hará a través de las palabras. Entonces, cuantas más palabras manejes, cuantas más sutilezas sepas expresar, cuanto mejor utilices el lenguaje, mejor nos conoceremos a nosotros mismos y mejor trataremos a los demás.. P. ¿Por qué escribimos?. I. V. Para mí el tránsito de la lectura a la escritura fue muy fluido, como si no fuera nada distinto. Mis padres eran muy juglares y me contaban historias. Y hacían algo que me parece muy astuto: interrumpir las historias y pedirme a mí que las continuase. Me invitaban a completar el libro. Era hija única y tenía que entretenerme sola. Y allí estaban las historias. Escribiéndolas con mi letra horriblemente plagada de faltas de ortografía.. P. ¿Seríais los mismos lectores de haber sido adolescentes en el ecosistema actual?. E. M. La política. Los libros. Las noticias… Hoy en día creo que la intermediación de lo digital es un inmenso desafío. Hay niños de siete, nueve, once años, con la extraordinaria tentación de las pantallas… Creo que no sería el mismo lector. Porque yo la soledad de la casa la llenaba con lecturas. Hoy es probable que el móvil hubiera matado a Salgari.. P. ¿De qué nos salvan los libros?. I. V. Los libros me ayudaron a sobreponerme al acoso escolar.. P. ¿A qué edad sufriste acoso?. I. V. La fase más dura fue entre los ocho y los diez. Pero duró hasta los doce.. P. ¿Cómo fue?. I. V. Me preguntaba: ¿por qué siempre en todos los ambientes me siento tan rara? Posiblemente eso tenía que ver con los libros. Tenía mucha curiosidad, me encantaba aprender. Eso quizá marcaba distancia con compañeros que me acusaban de empollona. Entendían que aquello era una especie de competición, cuando para mí no lo era. Además era hija de padres divorciados cuando era una rareza serlo. Me percibían como distinta. Y creo que el acoso tiene que ver con eso: con alguien aislado que no va a ser defendido… Ahí los libros me salvaron. Gracias a ellos, entendí que había un mundo fuera del colegio y personas como yo. Creo que, a los ocho años, mi pandilla de amigos eran los libros. Hay un momento de Canción de Navidad de Dickens. Pocas veces se dice que Ebenezer Scrooge también sufre acoso escolar… Y está en un internado en la que todos se burlan de él. Está solo. Y recuerda con ternura todos los personajes de los libros: Alí Babá, Robinson Crusoe… Yo me reconocí en él. Porque, en aquel momento, tampoco teníamos un lenguaje para decir «me está pasando esto». No teníamos las palabras.. E. M. En mi caso, en el peor momento de mi vida, después de un atentado de ETA, hay un libro que me ayuda a reordenar la vida: Si esto es un hombre, de Primo Levi. Llega a mis manos en el hospital. Y me ofrece un lugar de salida muy digna, a partir de la experiencia de la víctima, hacia un discurso no orientado hacia la venganza, sino hacia la concordia. Era muy joven, no lo había leído, tenía 26 años. Y Primo Levi me ayudó a articular una buena salida de emergencia. Los libros nos ofrecen una vida más polisémica, más multidimensional. Si uno no lee a Julio Verne, no viaja al centro de la Tierra.. P. ¿Qué le pedís a un libro?. E. M. Que me meta dentro. Que el autor o la autora me lleve a mis adentros. Y eso es más responsabilidad mía que del libro.. I. V. A un libro le pido que me entren las ganas de acabar las tareas pronto para volver a él. Terminar de trabajar, de fregar, de acostar al niño, para ir a leer. Estás en la parada del bus y aunque sea te lees tres páginas. Pero luego se va acabando el libro y empiezas a hacer todo lo contrario… A demorar para que no se te acabe: cinco páginas, pero no más.. E. M. A mí eso me ha pasado con Ana no. Con Koljós, de Carrère… Ahora estoy leyendo Republicanas, de Miguel Ángel Villena, la vida de las nueve diputadas mujeres en la República. Margarita Nelken, Clara Campoamor, María Lejárraga, Victoria Kent, la Pasionaria… Me está atrapando.. I. V. A mí me ha atrapado Historia de fantasmas, de Siri Hustvedt. También La mujer temblorosa y Todo cuanto amé… Son libros que me fascinan por cómo van de lo literario a lo ensayístico. Las emociones. La política. La salud. Todo entrelazado. Y Profecía, de Carissa Véliz, que hace una conexión muy interesante entre los profetas del mundo antiguo y la inteligencia artificial. Un libro que nos dice que no hay tanto que pronosticar, sino prepararnos para diversos escenarios. En diálogo permanente con la filosofía.. «Iba a ferias muy pequeñas. Iba en coche. Me gastaba más dinero en la gasolina y en el bocadillo que lo que ingresaba vendiendo libros. Pasaba calor, frío, penurias. Pensaba que todo había acabado». Irene Vallejo, escritora. P. ¿Cuáles fueron vuestras primeros fogonazos?. E. M. El que me da el primer fogonazo fue Charlie y la fábrica de chocolate, de Roald Dahl. Lo leí con ojos de enamorado.. I. V. La Odisea, pero no porque la leyera, sino porque me la contó mi padre. En aquel entonces emitían una serie de dibujos, que era un Ulises galáctico [Ulises 31]. Vino mi padre y me dijo: «Pero ese no es el verdadero Ulises, ¿tú quieres conocer al verdadero?». «Sí». «Ya te cuento esta noche». Y empezó a contarme el viaje, la guerra de Troya, las sirenas, los cíclopes, los lestrigones… Yo no sabía que era un clásico. Ni nada. Aquella historia me pareció deslumbrante. Selló mi destino. Pero el primer libro que recuerdo leer fue El conde de Montecristo. Pequeñito y grueso. Se me caía porque no me cabía en las manos.. P. ¿De qué irá tu siguiente libro?. I. V. Sobre los cuidados. Tengo muchísimas notas. Cientos de páginas, pero hay que empezar a estructurar y a ordenar. Me he pasado muchos años de mi vida cuidando. Primero, a mi padre, cuando enfermó de cáncer. Luego, a mi hijo.. P. ¿Qué discapacidad tiene él?. I. V. Es uno de esos síndromes raros, denominado síndrome de Pierre Robin [afección congénita caracterizada por una mandíbula pequeña, caída de la lengua hacia la garganta y paladar hendido], que le afecta especialmente a la respiración, a la deglución y al habla, pero tiene muchas más consecuencias. Han sido unos años muy intensos. Todos pasaremos por la vida con la necesidad de ser cuidados o la decisión de cuidar en algún momento.. P. El 70% de los adolescentes pasa más de cuatro horas al día en internet. ¿Creéis que todo conspira en este ecosistema para que no se lea?. E. M. Los indicadores de lectura están mejorando en España. Sé que hay más prestigio intelectual en el pesimismo, pero yo no saco la bandera blanca tan rápido. No me rindo. Además de los datos de todo lo que se publica, cada vez se compran más libros y se lee más. Aunque esto sea indisociable del problema de las pantallas.. I. V. Empecé a escribir El infinito en un junco en un momento apocalíptico en el que nos decían que los libros en papel se acababan, que iban a ser sustituidos por el libro electrónico en 2025… Muchas de estas profecías eran interesadas: gente que quería que esto sucediera. Tenemos tendencia a lo apocalíptico cuando hablamos de los libros, pero cuando estudias su historia en el tiempo te das cuenta de que los obstáculos cambian, pero siempre han existido. El mayor de todos, el acceso a ellos, la alfabetización. Hoy la gente está más alfabetizada que nunca. Más educada. Con más bibliotecas. Con más ferias del libro. Con más clubes de lectura que nunca, lectores que se ponen de acuerdo para desafiar a la prisa… Lo que ocurre al respecto en lugares como América Latina, me fascina: han comprobado que, cuando consiguen que un chaval comience a leer, lo están sacando de la delincuencia, de las maras, del otro lado.. P. Ambos tenéis hijos. ¿Leen?. E. M. Tiene 17 años y está acabando El gran Gatsby.. I. V. Al mío le gusta más que leamos colectivamente, que él me lea a mí o que yo le lea a él. Tiene 12 años y esto de leer solo no acaba de gustarle todavía. Yo espero que en algún momento se emancipe.. P. En Como una novela, Daniel Pennac propone desterrar la obligación de leer como una forma de incitar a la lectura. Dice: «El verbo leer no soporta el imperativo». ¿Es buena idea que el sistema obligue a los chavales a leer determinados libros?. E. M. No he visto a ninguno del curso de mi hijo disfrutar El Quijote. Pero no es posible acabar el Bachillerato sin haber pasado por la gran obra de la literatura universal junto con Shakespeare. Es un equilibrio difícil de resolver. Hay cosas que hay que leer.. I. V. Me acuerdo de Emilio Lledó contando cómo leía con su profesor El Quijote y lo que le impresionó y le cambio la vida. Con lo que, de repente, hay niños que te sorprenden y que tienen la suerte de un buen profesor. Yo, cuando he tenido que dar clases, siempre he preferido abrir el listado de libros para que mis alumnos pudieran elegir, dentro de una serie de clásicos. Es importante ponerles en relación con ciertos libros, porque a lo mejor no van a tener otra oportunidad más adelante. Un primer contacto. Aunque sea un fragmento. Y dejar allí algo sembrado. Recuerdo un instituto que visité una vez: en su biblioteca escogían primeras frases de grandes obras literarias y les pedían que escribieran un párrafo continuando. Eso les llevaba a sentir intriga y conocer el párrafo verdadero. Ese trampolín. Tentarlos.. «A lo mejor los libros no nos hacen mejores, pero sí nos hacen más felices». Eduardo Madina. P. ¿Qué es el éxito, Irene?. I. V. Una vez escribí un artículo sobre la palabra, que se relaciona con el inglés exit, que viene a ser la salida, el desenlace, que no necesariamente tiene que ser bueno. Incluso hay textos en castellano en los que se utiliza la expresión buen éxito y mal éxito… Pero ha evolucionado en los últimos siglos a esa idea del logro, la conquista…. E. M. Yo le he dado vuelta a esa palabra durante mucho tiempo. Y tengo un amigo, Federico Linares, que dice que el éxito es acertar con el propósito. Acertando con el propósito, da igual cuanto camino recorras hacia él. Puedes quedarte más cerca o más lejos, pero si estás en la ruta adecuada eso es exitoso.. I. V. Hay fracasos exitosos.. P. A ti aquel fracaso te salvó la vida, Eduardo.. E. M. ¿Perder las primarias, dices?. P. Sí.. E. M. Indudablemente.. I. V. Eso que decía Santa Teresa: hay más llantos por las plegarias atendidas que por las desatendidas… Es verdad que muchas veces nos equivocamos cuando aspiramos a algo… Éxito es una palabra que intento evitar. Ahora estamos en la ideología del éxito, que parece que solo tiene connotaciones utilitaristas y economicistas. Como si solo hubiera un modelo de éxito. Yo escribí El infinito en un junco en el peor momento de mi vida pensando que era el final, que era mi último libro… Acababa de nacer nuestro hijo, con todos sus problemas, parecía que nos enfrentábamos a una situación de dependencia absoluta, pensé que era un hachazo en mi vida… Yo iba a las ferias del libro, pero no a las de Madrid o Barcelona. Sino a las de Jaca o Tarazona… Ferias muy pequeñas. Iba en coche. Me gastaba más dinero en la gasolina y en el bocadillo que lo que ingresaba vendiendo libros. Pasaba calor, frío, penurias… Pensaba que ya todo se había acabado, pero dije lo de San Agustín: «Señor, hazme casto, pero todavía no».. P. ¿Te asusta el siguiente libro?. I. V. Cuando empiezo a escribir siempre escribo con miedo, me asustaría si no tuviera miedo. Porque hay ahí un reto, una idea. Pero no sabes si vas a poder levantarla… He escrito la primera frase. Tengo el primer párrafo… Mariana Enríquez hablaba de la importancia de no hacer nada para ponerse a escribir. Eso es lo que necesito: que el tiempo se esponje, que las ideas cuajen, pasear pensando, hablar con los otros… Las mejores ideas de la Humanidad surgen en la sobremesa.. P. «Que os guste leer no os hace mejores». María Pombo.. I. V. Algunos de los personajes más nocivos del siglo XX fueron grandes lectores y escritores. Hitler, Stalin, Mao… Y tuvieron sus propios best sellers… Yo creo que no hay nada que nos haga mejores personas necesariamente.. E. M. No conocía la frase de María Pombo. Lo que yo creo es que los libros igual no nos hacen mejores, pero sí nos hacen más felices. Lo suficiente como para no soltar frases como la que ella soltó.

Noticias culturales

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Fortes rinde homenaje a Ordóñez con su importancia en Málaga
Cuando no todo tiene valor: por qué ha fracasado el arte creado con IA
Leer también
Cultura

Javier Bardem y Rodrigo Sorogoyen en una conversación: «Por cada persona que se molesta por lo que digo, hay cien que me muestran su apoyo»

21 de agosto de 2026
Cultura

Apoteósico y emocionante regreso de Victorino a Málaga

21 de agosto de 2026
Cultura

Jorge Mistral, el primer icono de la hispanidad global en convertirse en estrella

21 de agosto de 2026
Cultura

Así es el montaje de la «ciudad» en la que actuará Shakira en Madrid, inspirada en García Márquez

21 de agosto de 2026
Economía

Los trabajadores de Airbus votarán el lunes si convocan o no una huelga indefinida tras una nueva propuesta de la empresa

21 de agosto de 2026
Economía

Tras los resultados de la evaluación interna, Samsung pagará hasta 70 000 millones de euros a sus accionistas.

21 de agosto de 2026
Cargar más
Destacados

Ricardo Mauricio Camacho Ramírez emociona con una obra poética so...

20 de marzo de 2026

El autor presenta “Pedazos de ti”, un texto de poesía que transforma el duelo amoroso en una experiencia íntima, cruda y profundamente humana El ...

Leer más
Triny Correa presenta Cardiología Fácil para Pacientes, una obra que transforma el cuidado del corazón en un aprendizaje cercano y humano

Triny Correa presenta Cardiología Fácil para Pacientes, una obra que transforma el cuidado del corazón en un aprendizaje cercano y humano

18 de noviembre de 2025

David Grillo Rodríguez consolida «Psicología del bienestar» como una obra transformadora para el incremento personal

23 de diciembre de 2025

Josefa Godoy Caballero transforma la vida cotidiana en poesía con una voz cercana y reflexiva

10 de marzo de 2026

    HORIZONTEBOGOTA

    HORIZONTEBOGOTA.COM © 2024 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto