Aunque Carmen Thyssen es ciudadana andorrana y tiene su residencia principal en el país de los Pirineos, pasa los veranos en la Costa Brava. Concretamente, en el pueblo de Sant Feliu de Guíxols, donde su padre le regaló un terreno en un acantilado cuando se casó con Tarzán, el actor Lex Barker. Allí, Carmen Cervera construyó su emblemática Villa Mas Mañanas.
La aristócrata pasa un verano tranquilo, alejada de los medios de comunicación, en su villa de Sant Feliu de Guxols, mientras que su museo costero inaugura la exposición «Links» con algunas de las piezas que se expondrán en Barcelona en los próximos dos años.
Aunque Carmen Thyssen es ciudadana andorrana y tiene su residencia principal en el país de los Pirineos, pasa los veranos en la Costa Brava. Concretamente, en el pueblo de Sant Feliu de Guíxols, donde su padre le regaló un terreno en un acantilado cuando se casó con Tarzán, el actor Lex Barker. Allí, Carmen Cervera construyó su emblemática Villa Mas Mañanas. Pero Sant Feliu es más que su pueblo de veraneo: desde 2012 el antiguo monasterio de los dominicos exhibe parte de su colección de arte en exposiciones temporales en el Espai Carmen Thyssen. Cada verano Sant Feliu estrena una nueva exposición marca Thyssen, que suele inaugurar la propia baronesa. Pero el pasado mes de abril, Carmen Thyssen fue hospitalizada durante una semana por una neumonía en la clínica Teknon de Barcelona y, desde entonces y siguiendo el consejo de los médicos, mantiene una vida más tranquila y lejos de los focos mediáticos. «Ha decidido pasar por primera vez un verano disfrutando de Sant Feliu, no atada a sus compromisos», señalaba ayer su sobrino Guillermo Cervera en la inauguración de la nueva exposición estival, Vínculos. Cuixart conversa con la Colección Carmen Thyssen. Carmen Thyssen en su exposición en Sant Feliu en 2013, cuando la estrella de la muestra fue su lienzo de Hopper.Por primera vez y sumándose a la celebración del centenario del nacimiento del pintor Modest Cuixart (Barcelona 1925-Palamós, 2007), el Espai Carmen Thyssen se consagra a un único artista, aunque poniéndolo en diálogo con maestros del pasado. «Queremos reivindicar a un artista que fue un referente histórico, absolutamente moderno pero que, lamentablemente, ha caído en cierto olvido», señala Sílvia Arnau, directora de la Fundació Cuixart. Aunque iba para médico, en tercero de carrera se dio cuenta de que su asignatura preferida era Anatomía por las clases de dibujo. Y el joven Modest abandonó la medicina para convertirse en un artista clave de la vanguardia, que transitó del surrealismo a una osada experimentación plástica. Pero, como a otros compañeros de generación y grupo (el de Dau al Set), su primo Antoni Tàpies acabó eclipsándole. Vínculos nos devuelve a todos los Cuixarts: porque se diría que artistas diferentes pintaron esas obras oníricas de los años 40 versus una inclasificable Helena de Troya de 1974, con cierto aire ciberpunk y romántico, con un ojo que parece el de un ciborg. «Sacamos a la luz obras que hacía 30 o 40 años que no se veían en público. Muchas estaban guardadas en reservas», señala Arnau. Concretamente, las reservas del Macba, que cede casi una decenas de obras de Cuixart, algunas tan impactantes como el lienzo Circ (1950) de casi dos metros, protgonizado por un arlequín flotando en un espacio surrealista. Una visitante frente al lienzo ‘Circ’ (1950) de Modest Cuixart, que cede el Macba,EFEAunque actualmente el Macba exponga un Cuixart en su exposición permanente, los creadores catalanes de vanguardia sigue
Noticias culturales
