Hubo más temas en la conversación del Día de los Museos. Por ejemplo, su encaje en el debate público de la sociedad. También en el debate político. «Un museo tiene que coser minorías y dar representación. Una diferencia que tenemos con el Museo Arqueológico es que no cubrimos objetos sino temas que interpelan y construyen respuestas», dijo Segade. El reto es encontrar el tono en un mundo de populismo y polarización. «Algo se ha transformado en los últimos años y es evidente en la policía. Muchas exposiciones tenían que ver con el agonismo y el antagonismo. Hoy vemos que tiene que haber otro espacio que no deje de ser crítico pero que busque una pauta más tranquila».
Miguel Falomir y Manuel Segade comparten un diálogo, moderado por el periodista de EL MUNDO Antonio Lucas, para celebrar el Día Mundial de los Museos y hacer pública la amistad entre las instituciones. «Somos una colección que empieza en el Prado y acaba en el Reina»
Hubo más temas en la conversación del Día de los Museos. Por ejemplo, su encaje en el debate público de la sociedad. También en el debate político. «Un museo tiene que coser minorías y dar representación. Una diferencia que tenemos con el Museo Arqueológico es que no cubrimos objetos sino temas que interpelan y construyen respuestas», dijo Segade. El reto es encontrar el tono en un mundo de populismo y polarización. «Algo se ha transformado en los últimos años y es evidente en la policía. Muchas exposiciones tenían que ver con el agonismo y el antagonismo. Hoy vemos que tiene que haber otro espacio que no deje de ser crítico pero que busque una pauta más tranquila». . Antonio Lucas, Manuel Segade y Miguel Falomir.Javier Barbancho. ¿Hablamos, por ejemplo, de un caso como la reclamación del Gobierno Vasco para que el Guernica de Picasso viajara del Reina Sofía al Museo Guggenheim de Bilbao? «En 2027, el Museo Reina Sofía no ha recibido ninguna solicitud para que cediéramos el Guernica. En 1997 sí que existió esa solicitud. Hubo un dosier maravilloso, con un proyecto interesante, con cartas de catedráticos en EE UU y con un proyecto histórico-artístico bien armado. Volvió a pasar en 2007. Esta vez no. Lo triste es que comprobar que, durante estos 30 años, se ha empobrecido el debate en el espacio del arte. Si los políticos vascos nos acusaron de politizar por difundir un informe técnico que desaconsejaba el traslado…», dijo Segade. «Dejamos de respetar los cauces del arte y pasamos a otro lugar. Me da un poco de pena. No hay un espacio de debate que no esté contaminado por la razón política».. «Cuando llegué al Museo del Prado en 2018, di 18 entrevistas», añadió su colega. «Y en todas dije lo mismo nada más empezar: ‘Hola. No vamos a pedir el Guernica. Me llamo Miguel Falomir, siéntate, por favor’. El Guernica está maravillosamente bien en el Reina Sofía. Sobre las injerencias de los políticos hay que preguntarse cuál es su razón. ¿Un interés verdadero en el arte o su instrumentalización cortoplacista?».
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