El grupo automovilístico Mercedes-Benz sigue registrando una caída en sus ventas en China, pero sus resultados del segundo trimestre han sido mejores que los del año pasado. Según la información publicada este martes por la empresa, los beneficios del fabricante atribuibles a los accionistas ascendieron a 1. 065 millones de euros entre abril y junio, un 16, 4 % más que en el mismo periodo de 2025. A pesar de este impulso, el resultado del primer semestre fue un 4, 2 % inferior en la comparación anual, hasta alcanzar los 2, 483 millones de beneficios.
El sector del automóvil, sin embargo, redujo su beneficio neto en un 4 % en los primeros seis meses de 2026. Sus ventas de automóviles en China cayeron un 28 %.
Fuente: MRSS-S News
MotorEl sector del automóvil, sin embargo, redujo su beneficio neto en un 4 % en los primeros seis meses de 2026. Sus ventas de automóviles en China cayeron un 28 %. Un trabajador en la planta de Mercedes-Benz en la ciudad húngara de Kecskemet, en julio de 2026.picture alliance (dpa/picture alliance via Getty I)El grupo automovilístico Mercedes-Benz continúa perdiendo ventas en China, pero sus resultados del segundo trimestre han sido mejores que los de hace un año. Según la información publicada este martes por la compañía, las ganancias del fabricante atribuibles a los accionistas ascendieron a 1.065 millones de euros entre abril y junio, un 16,4% más que en el mismo periodo de 2025. A pesar de este impulso, el resultado del primer semestre fue un 4,2% inferior en la comparación interanual, hasta los 2.483 millones de ganancias.“A pesar de un entorno de mercado exigente, mantuvimos el rumbo previsto en el segundo trimestre, al tiempo que continuamos avanzando en nuestro programa de lanzamiento de productos. La respuesta de los clientes a nuestros nuevos modelos ha sido excelente, con un aumento del 51% en las ventas de turismos eléctricos de Mercedes-Benz y una duplicación de los pedidos de vehículos eléctricos en Europa durante el trimestre. En la segunda mitad del año, nos centraremos en ofrecer más modelos nuevos a nuestros clientes, a la vez que mejoramos nuestra estructura de costes y nuestra productividad”, ha destacado el consejero delegado del gigante alemán, Ola Källenius. Cabe destacar, eso sí, que la compañía ha contado con un efecto positivo por valor de 131 millones de euros gracias a la venta de su filial de leasing Athlon.El principal problema del grupo sigue siendo China, al igual que le ocurre al resto de automovilísticas alemanas. El mercado del gigante asiático, clave para el motor germano, está comprando muchos menos Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz que hace unos años en favor de marcas locales como BYD, Geely o Chery. Así, en el caso concreto de la compañía de la estrella, sus ventas en China cayeron un 28% entre enero y junio, hasta las 210.245 unidades. Semejante desplome ha provocado una bajada del 7% en sus ventas mundiales, hasta los 837.195 coches, a pesar de haber crecido un 5% en Europa y un notorio 15% en Norteamérica.De esta forma, la facturación bajó un 4,1%, hasta los 63.663 millones en el primer semestre. Con el objetivo de volver a competir tanto en China como con las marcas de ese país —que están ganando terreno a buen ritmo en Europa, un mercado que de por sí es más pequeño que antes de la pandemia—, Mercedes-Benz ha puesto en marcha una política de eficiencia que le ha permitido reducir un 25% sus costes fijos desde 2019, según ha asegurado la empresa en sus resultados. Una bajada que no se quedará ahí, ya que la automovilística ha “intensificado sus medidas de productividad global” desde junio, especialmente en sus centros productivos en Alemania.Esto último pone
