El tercer y último día del Spring Sound Barcelona contó con tres cabezas de cartel destacadas y variadas: My Bloody Valentine, The XX y Gorillaz. Pero, a media tarde, el rumor que circulaba desde que Olivia Rodrigo colgó una historia del festival en su Instagram: esa sería la sorpresa de esta vigésimo novena edición. Una gran noticia para su legión de seguidores y seguidoras, aunque bastante menos agradable para los de My Bloody Valentine, que tocaban casi a la misma hora. Además, al poder de convocatoria de la estadounidense hay que sumarle la incógnita de si habrá otra sorpresa dentro de la propia sorpresa: un dúo con Robert Smith, como hicieron en Glastonbury en 2025. Ya se había adueñado del evento cuatro horas antes de subir al escenario.
La organización ha registrado un total de 287 000 asistentes en esta edición
El tercer y último día del Spring Sound Barcelona contó con tres cabezas de cartel destacadas y variadas: My Bloody Valentine, The XX y Gorillaz. Pero, a media tarde, el rumor que circulaba desde que Olivia Rodrigo colgó una historia del festival en su Instagram: esa sería la sorpresa de esta vigésimo novena edición. Una gran noticia para su legión de seguidores y seguidoras, aunque bastante menos agradable para los de My Bloody Valentine, que tocaban casi a la misma hora. Además, al poder de convocatoria de la estadounidense hay que sumarle la incógnita de si habrá otra sorpresa dentro de la propia sorpresa: un dúo con Robert Smith, como hicieron en Glastonbury en 2025. Ya se había adueñado del evento cuatro horas antes de subir al escenario. . El último día del festival también es el de las cifras. Según la organización, este año han contabilizado a 287.000 asistentes, un número un poco menor de lo que esperaban. Un hecho que achacan a la tormenta del jueves que llevó a la cancelación de parte de los conciertos de la noche. El festival devolverá el importe a aquellos que tenían entrada solo para ese día, aproximadamente un 20% las 70.000 personas contabilizadas en esa jornada.. Asimismo, ha declarado que el 62% de los festivaleros han venido de otros países y la edad media ha sido de 32 años, un poco más alta que en la edición anterior, que fue de 29 años, seguramente por la presencia de Sabina Carpenter, Charli xcx y Chappell Roan. Si se hubiese sabido antes lo de Rodrigo, quizás esa cifra habría variado a la baja, aunque el rango de edad de su fandom se amplía casi minuto a minuto.. Las letras de muchos de los encargados de abrir la tarde estaban en castellano, porque entre la marabunta de grupos anglosajones que poseyeron el cartel, también hubo espacio para Jimena Amarillo, Depresión Sonora o Bestia Bebé. Y merecen una mención especial Noelia Ramírez y Begoña Gómez Urzaiz, capitanas del cada vez más famoso podcast Amiga Date Cuenta de Radio Primavera Sound, que animaron el cotarro con un episodio especial sobre la resaca en el escenario Aperol.. Rusowsky, con su mezcla de bedroom pop, reguetón, techno y cualquier cosa que se le ocurra, convocó a una sorprendente cantidad de público que no dudó en moverse al ritmo de Johnny Glamour, su colaboración con Las Ketchup (sí, las del Aserejé) o Altagama. El artista, que está considerado como una de las mentes privilegiadas de su generación, salió al escenario con un traje con brillo digno de Elton John y un grupo de músicos y coristas vestidos de un blanco bastante más sobrio que sus letras.. También tuvieron su ratito de esplendor los indie-folkies Big Thief, que crearon una atmósfera onírica con la voz de Adrianne Lenker como protagonista. Canciones como Forgive The Dream, Shark Smile, Vampire Empire o Beautiful World pusieron banda sonora a un atardecer cálido, por fin, como corresponde al clima mediterráneo.. Con el bombazo de Rodrigo, la explanada del escenario Estrella Damm estaba menos poblada de lo previsto para una banda como My Bloody Valentine. Si bien se puede decir que su música no es para todo el mundo, perdieron a muchos de los que podrían haber estado presentes, aunque no todos los abandonaron. Su fandom será más o menos numeroso, pero es fiel y no querían perder la oportunidad de escucharles en directo. Su última parada en el festival fue en 2013 y les echaban de menos.. Pero antes de que los primeros acordes de los irlandeses inundasen el ambiente, la riada humana estaba de camino a ver a Olivia Rodrigo. Muchos con los dedos cruzados para que Robert Smith apareciese en escena. Porque, como había demostrado el día anterior, la sonata que le dedicó Muchachada Nui hace ya 18 años: «vamos, Robert, sal a bailar que tú lo haces fenomenal» aún sigue vigente.
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