Grenergy Renovables sufre en bolsa con caídas que alcanzan el 10 % después de que el banco de inversión RBC redujera su precio objetivo alegando que la «intensa» rotación de activos está ejerciendo presión sobre los beneficios de la empresa española de energías renovables, para la que también ha recortado sus previsiones de beneficios. Seguir leyendo
Las acciones de la empresa ceden alrededor de un 10 %. «La intensa rotación de activos ejerce una presión significativa sobre los beneficios», afirma RBC
Fuente: MRSS-S News
Grenergy Renovables se desploma en Bolsa tras la rebaja del precio objetivo por parte del banco de inversión RBC, con el argumento de que la «intensa» rotación de activos está ejerciendo presión sobre los beneficios de la empresa española de energías renovables, para la que también ha recortado sus previsiones de beneficios, reduciéndolas al 10 %. El analista de la firma, Fernando García, mantiene una recomendación de «superior al mercado», pero ha rebajado su precio objetivo de 150 a 130 euros. A pesar de la caída, el potencial de revalorización es del 59 % en comparación con los precios actuales de cotización. Nuestro ebitda (beneficio antes de impuestos, intereses y amortizaciones) estimado para 2026-2028 se sitúa ahora un 25 % por debajo de las estimaciones anteriores y un 20 % por debajo del consenso, según García. García ve un buen punto de entrada en la expansión «agresiva» de Grenergy desde su plataforma Iberian Oasis mediante la adquisición de permisos de energía solar fotovoltaica listos para construir en España a valoraciones muy bajas, con una rentabilidad estimada de los proyectos de alrededor del 11, 5 %. Cuando las restricciones de generación y la canibalización de precios hicieron que los activos exclusivamente solares sin acuerdos de compra de energía (PPA) resultaran deficientes, el valor económico de estos permisos se redujo. «La combinación de estos activos con sistemas de almacenamiento de energía (BESS) restablece una rentabilidad atractiva, ya que los márgenes intradía se amplían considerablemente», explica el analista de RBC en su informe. Además, García señala que la tesis sobre los sistemas autónomos de almacenamiento en baterías (BESS) en Europa «se está cumpliendo» y hace referencia al hecho de que la planta de Oviedo (618 MWh) se encuentra en construcción en España y se espera que entre en servicio en el primer trimestre de 2027, mientras que las de Rumanía (816 MWh) y Polonia (128 MWh) ya forman parte de la cartera de pedidos, y se prevé que su construcción comience a principios de 2027. Entre los aspectos positivos, RBC destaca el contexto macroeconómico que califica de «favorable». «Los diferenciales europeos a 4 horas se sitúan de media en 103 EUR/MWh para el año (+15 % interanual), y han aumentado hasta los 117 EUR/ MWh desde marzo, ya que los elevados precios del gas amplían los diferenciales», explica, y añade que esperan que los diferenciales se mantengan altos mientras los precios del gas sigan siendo elevados, lo que respaldará la rentabilidad de la implantación de los sistemas BESS independientes de Grenergy en Europa. Para 2026, RBC prevé un ebitda energético de 72 millones de euros frente a la previsión de la empresa de 150-200 millones de euros; para 2027, espera 184 millones de euros frente a los 250-300 millones de euros previstos. El consenso de Bloomberg es positivo con respecto a la empresa. El 73, 3 % recomienda comprar, mientras que el 20 % aconseja mantenerla en cartera y solo el 6, 7 % cree que es momento de vender. En cuanto al precio objetivo, el consenso se sitúa en 119, 63 euros, con un potencial del 45 %. Sin embargo, algunas entidades consideran que el valor tiene más margen de subida. CaixaBank BPI y UBS valoran a Grenergy en 142 y 140 euros, respectivamente, mientras que JB Capital Markets le asigna una valoración de 155 euros. Esta jornada de miércoles está resultando muy negativa para el sector de las energías renovables en general. Solaria pierde alrededor del 6 %, mientras que las acciones de Acciona Energía caen más del 2 %, ante la posible vuelta de la «excepción ibérica», que vuelve a centrar la atención en las empresas de energías renovables, en el contexto del plan del Gobierno para contener el precio del gas y la factura eléctrica este invierno. El Ejecutivo está barajando nuevas formas de controlar el impacto del aumento de los precios del gas y la electricidad este invierno, incluida la posibilidad de recuperar la excepción ibérica de la anterior crisis energética. El sistema estableció un límite máximo de 50 euros por megavatio-hora (MWh) y fue acompañado de ayudas estatales que tuvieron que ser autorizadas por la Comisión Europea. Sin embargo, su reintroducción suscita dudas, ya que podría reducir los ingresos de las energías renovables y volvería a requerir la aprobación de Bruselas. Además, la situación actual también difiere de la de la crisis energética de 2022. La generación renovable tiene ahora un mayor peso en el sistema eléctrico español y representa aproximadamente la mitad de la generación. Esto hace que el momento en el que las centrales de gas marcan el precio sea diferente al de entonces y modifica el impacto potencial de una medida similar.
