Revolut ya no es una desconocida en el panorama financiero español ni para gran parte de sus ciudadanos. La entidad, dos años después de su llegada al mercado, superó la semana pasada los siete millones de clientes en España, de los más de 80 que cuenta en todo el mundo. Según una rueda de prensa con su responsable en el país, Santiago Pérez Olano, esto les sitúa como el cuarto banco del mercado, tras haber superado recientemente a Sabadell y haber dejado definitivamente atrás a entidades como Bankinter, Unicaja o ING. Quedaría justo por detrás de los tres grandes: CaixaBank, Santander y BBVA. Sigue leyendo.
La entidad pretende mantener el crecimiento y profundizar en la relación con sus clientes.
Fuente: MRSS-S News
Revolut ya no es un desconocido en el panorama financiero español ni para gran parte de sus ciudadanos. La entidad, dos años después de su llegada al mercado, superó la semana pasada los siete millones de clientes en España, de los más de 80 que tiene en todo el mundo. Según una rueda de prensa con su responsable en el país, Santiago Pérez Olano, esto les sitúa como el cuarto banco del mercado, tras haber superado recientemente a Sabadell y haber dejado definitivamente atrás a entidades como Bankinter, Unicaja o ING. Quedaría justo por detrás de los tres grandes: CaixaBank, Santander y BBVA. Revolut quiere alcanzar los 8 millones de clientes a finales de año y reforzar su relación con el banco, para que pase de ser una entidad secundaria a la principal con la que operan. El banco estima una penetración del 15 % en el mercado español, con una tasa de crecimiento de entre 180 000 y 200 000 clientes al mes. Y destaca especialmente su presencia en el grupo de edad de los jóvenes de entre 25 y 34 años, de los cuales afirma tener como clientes a uno de cada tres. Esto convierte al mercado español en el tercero más grande para este banco, tras el Reino Unido (13 millones) y Francia (8 millones). Con estas bases y una vez que se haya consolidado en España, el banco pretende dar el mayor salto. Pérez Olano, nombrado en los últimos meses para sustituir a Ignacio Zunzunegui —ahora director de crecimiento para Europa y Latinoamérica—, establece cuatro pilares sobre los que asentar este crecimiento futuro. «El secreto está en tener un producto óptimo con precios competitivos», afirma. El primero de estos pilares consiste en mantener el ritmo de crecimiento, reforzando los perfiles de clientes en los que tienen mayor presencia y aumentando la presencia en otros, así como potenciando el desarrollo de soluciones tecnológicas, como nuevos asistentes con inteligencia artificial. El banco ya cuenta con un asistente en su aplicación y está trabajando en otro que se encarga de detectar casos de fraude. Otro punto destacado por el directivo es consolidar los productos que ya tienen en cartera. Revolution ha registrado un crecimiento del 62 % en depósitos, según los datos del Banco de España. En cuentas de pago, uno de los productos estrella que han lanzado recientemente ha alcanzado los 3. 2 mil millones y, en nóminas, ha avanzado un 69 %, lo que el banco interpreta como «una señal de que una parte cada vez mayor de los clientes está trasladando a Revolut una mayor parte de su actividad financiera diaria». Este es precisamente el principal objetivo del banco de cara al futuro: dejar de ser un banco secundario para sus clientes y estar cada vez más vinculado a ellos: que depositen más dinero en sus cuentas, que inviertan más a través de su plataforma o que transfieran más nóminas. Con este espíritu, pretenden dar la vuelta al principal argumento de los bancos tradicionales contra el crecimiento de Revolut, es decir, que capta a muchos clientes que en realidad no operan con la entidad en su día a día. . Otro de los axiomas de crecimiento mencionados por Pérez Olano es el lanzamiento de nuevos productos, en lo que afirma que el mercado español funciona como un laboratorio para el banco. Así, lanzó sus cajeros automáticos hace dos años y cuenta con 120 entre Madrid y Barcelona; la idea es cerrar 2026 con 200. En 2027, se propone abrir su primera oficina, que estaría situada en la Ciudad Condal. También ha llegado a España con su división empresarial, Revolution Business, con la que ha crecido un 73 % en depósitos y ya cuenta con 30 000 clientes. Aún no cuenta, eso sí, con un calendario para conceder las primeras hipotecas, el producto clave en la cartera de cualquier banco y con el que más puede ganarse la confianza de los clientes, aunque ya ofrece este producto en países como Francia. El cuarto método de crecimiento es mantener la inversión en España. Así, la entidad tiene previsto inaugurar próximamente su nueva sede central en Madrid, lo que elevará a más de 1 800 el número de empleados en el país. Además, en los próximos meses su operación en España pasará a depender de su nueva sede para Europa Occidental, que se inaugurará en París, donde ha obtenido una nueva licencia bancaria. Hasta ahora, la operación de la entidad en toda Europa dependía de Lituania y ahora pasará a depender de Francia, Alemania, España, Irlanda, Italia y Portugal.
