El fabricante de automóviles Ebro, responsable de la reindustrialización de la planta de la Zona Franca de Barcelona que Nissan cerró en diciembre de 2021, está tomando medidas para aumentar su producción y consolidarse como marca española de referencia en el mercado de los vehículos electrificados. La empresa, fruto de una alianza entre la histórica marca Ebro —que posee el 60 % del nuevo Grupo Ebro Motors— y el fabricante chino Chery —que cuenta con el 40 % restante—, ha inaugurado este lunes su nueva línea de producción M1. Esta línea permite a la fábrica alcanzar una capacidad de producción de hasta 130 000 vehículos al año, aunque la empresa aumentará los turnos y la intensidad a medida que crezca la demanda. Por el momento, en 2025 Ebro fabricó un total de 17 308 coches y vendió unos 14 000. El objetivo para este año es alcanzar las 25 000 unidades vendidas y alcanzar una facturación de 600 millones de euros. Seguir leyendo
El fabricante de automóviles hace posible que la planta reindustrializada tenga una producción anual prevista de 130 000 vehículos.
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El fabricante de automóviles Ebro, responsable de la reindustrialización de la planta de la Zona Franca de Barcelona que Nissan cerró en diciembre de 2021, está tomando medidas para aumentar su producción y consolidarse como marca española de referencia en el mercado de los vehículos electrificados. La empresa, fruto de una alianza entre la histórica marca Ebro —que posee el 60 % del nuevo Grupo Ebro Motors— y el fabricante chino Chery —que cuenta con el 40 % restante—, ha inaugurado este lunes su nueva línea de producción M1. Esta línea permite a la fábrica alcanzar una capacidad de producción de hasta 130 000 vehículos al año, aunque la empresa aumentará los turnos y la intensidad a medida que crezca la demanda. Por el momento, en 2025 Ebro fabricó un total de 17 308 coches y vendió unos 14 000. El objetivo para este año es alcanzar las 25 000 unidades vendidas y alcanzar una facturación de 600 millones de euros. Un recorrido histórico por la marca Ebro comienza en la década de 1950 con furgonetas, camiones y maquinaria agrícola fabricados bajo el nombre de Iberian Motor precisamente en la Zona Franca, que posteriormente pasó a ser Nissan. Pero, más allá de la marca histórica, la nueva empresa ha empezado de cero. Tras el anuncio del cierre de la fábrica de Nissan, los empresarios, los sindicatos, el Gobierno y el Consorcio de la Zona Franca iniciaron un proceso para reindustrializar la planta y reubicar a los cientos de trabajadores que se habían quedado sin empleo. El proceso fue lento y sufrió contratiempos y decepciones, pero finalmente se dio con la fórmula adecuada. La empresa de logística Goodman gestiona el terreno, propiedad del Consorcio de la Zona Franca, y una gran parte del mismo (319 000 metros cuadrados de superficie) se destina a fines industriales para la fábrica de Ebro. La fábrica, tras la alianza entre Ebro y Chery, comenzó la producción en noviembre de 2024 con una línea corta, la M0, en la que se acaban los coches, que llegan por barco desde China en formato semiacabado. La nueva línea M1 permite realizar procesos más complejos y que los coches se monten casi en su totalidad en la propia planta de la Zona Franca. Hasta la fecha, Ebro ha invertido unos 150 millones de euros en la nueva línea y tiene previsto invertir unos 100 millones adicionales hasta 2029, con el objetivo de modernizar las instalaciones de pintura. Se trata de un importante paso adelante para una empresa que facturó 375 millones de euros en 2025 y que quiere aumentar la proporción de actividad industrial en España con garantías, con el fin de cumplir con la Ley de Aceleración Industrial, que estipula que deben concederse fondos públicos para la compra de coches eléctricos que cuenten con un 70 % de componentes europeos. «Estamos atentos a cómo evoluciona la legislación europea; nuestro objetivo es estar preparados para cuando entre en vigor», afirmó Rafael Ruiz, presidente del Grupo Ebro Motors. La nueva línea funciona, por el momento, con un turno, mientras que la M0 opera con dos turnos. «Si vemos que la demanda es sostenible y que los mercados nos exigen ir más allá de ese primer turno, estudiaremos la ampliación a un segundo turno», señaló Paco Durán, director de Control de Producción y Logística de Ebro Factory. En estas líneas se montan los modelos que Ebro ha lanzado al mercado: el s400, el s700, el s800 y el s900, en todas las motorizaciones disponibles. El presidente de la empresa ha explicado que están trabajando para incorporar un utilitario 100 % eléctrico de Ebro, así como para traer la producción de un modelo SUV 100 % eléctrico de Chery, que cuenta con las marcas Ofashion y Jaecoo. Estos dos proyectos se encuentran en fase de planificación, aunque sin un calendario concreto, más allá de que el primero está previsto para 2027 y el segundo, más concretamente, para finales de 2026 o principios de 2027. El aumento de la producción a medida que crece la demanda también ha permitido ampliar la plantilla, uno de los objetivos de la reindustrialización. Actualmente, con las 350 personas contratadas para la línea M1, el Grupo Ebro Motors cuenta con 2 045 trabajadores, de los cuales 1 500 trabajan en la planta. Si se tienen en cuenta los puestos indirectos, Ruiz ha explicado que se alcanzan los 4 000 puestos de trabajo.
