El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este jueves que propone a Yolanda Díaz como directora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo de la ONU dedicado a las relaciones laborales. Tras más de seis años al frente del Ministerio de Trabajo, Díaz aspira a dirigir una agencia atípica dentro de la arquitectura multilateral.
Junto con los gobiernos, los sindicatos y los empresarios, la OIT es la única agencia de la ONU en la que estos participan activamente. Elabora normas que sirven de estándares mínimos en muchos países
Fuente: MRSS-S News
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este jueves que propone a Yolanda Díaz como directora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el organismo de la ONU dedicado a las relaciones laborales. Díaz aspira a dirigir una agencia poco habitual en el marco multilateral tras más de seis años al frente del Ministerio de Trabajo. Fundada en 1919 y con sede en Ginebra (Suiza), la OIT es el único órgano de las Naciones Unidas en el que, además de los gobiernos, participan representantes de los trabajadores y de los empresarios. En España también existen organizaciones con estructuras tripartitas, como el Consejo Económico y Social, que emiten dictámenes relevantes sobre la política económica del Ejecutivo y sobre diversas iniciativas legislativas. De los 56 miembros del Consejo de Administración de la OIT, 28 son elegidos por los respectivos gobiernos, y la otra mitad se reparte entre las 14 organizaciones sindicales y las 14 organizaciones patronales. Este órgano tiene presencia permanente en los diez países que la agencia considera más industrializados, que actualmente son Brasil, China, Alemania, Rusia, Francia, India, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos. También cuentan con un puesto en la composición actual del Consejo de la República Dominicana, Bangladés, Barbados, Brunei, Canadá, Gabón, Libia, Lituania, Malaui, Níger, Omán, Perú, Polonia, Corea del Sur, España, Sudán y Uruguay. En noviembre se decidirá si la OIT sigue bajo el mando del togolés Gilbert F. Houngbo o si Díaz toma el relevo. Para ganar las elecciones a la dirección general, Díaz necesita 29 de los 56 votos. Si hubiera más de dos candidatos y ninguno de ellos obtuviera ese número de votos, un escenario que, según las fuentes consultadas, no se dará, el candidato menos apoyado quedaría descartado y se celebraría una nueva votación. Según las normas de nombramiento de este órgano, la votación se repetiría tantas veces como fuera necesario hasta que un candidato alcanzara la mayoría absoluta. Debido a la importancia de los denominados convenios —normas internacionales que los tribunales exigen que se cumplan si han sido ratificados por los países—, la importancia de la OIT reviste una relevancia especial en el marco multilateral. En su comunicado sobre la candidatura de Díaz, La Moncloa afirma que España es el país que más convenios de este tipo ha incorporado en el mundo: 141. Por ejemplo, el Tribunal Supremo español acaba de confirmar que los empleadores no pueden despedir a los trabajadores sin iniciar previamente un procedimiento de audiencia, una norma que no es aplicable a la legislación nacional, pero que sí se aplica al artículo 7 del Convenio n. º 158 de la OIT, que fue ratificado por España. En la misma línea, otro convenio de la OIT ha cobrado relevancia en los últimos años en España en relación con la indemnización por despido improcedente. Varios tribunales invocaron la ratificación del Convenio n. º 158 a
