Skip to content
  lunes 17 agosto 2026
Trending
7 de agosto de 2026La invención del personaje llamado David Hockney: mitad caballero, mitad vagabundo 4 de agosto de 2026Señales de cambio en el mercado turístico 5 de agosto de 2026La brecha de financiación entre comunidades autónomas está aumentando: Murcia paga 977 euros menos por habitante que Cantabria. 28 de enero de 2025«Horizontes Infinitos»: Filosofía, Viajes y Reflexión en la Nueva Obra de Alfredo Di Tullio 11 de agosto de 2026John Connolly: «El “noir” permite contar la realidad sin dar lecciones al lector. 16 de abril de 2025Miguel Ángel Gómez Ortiz irrumpe con fuerza en el panorama literario con su novela política de ficción 13 de agosto de 2026Las microempresas multiplican por cinco la creación de empleo hasta julio 3 de agosto de 2026Las aseguradoras restringen la cobertura de riesgos en el Mar Rojo y dificultan la venta de petróleo saudí 29 de octubre de 2025Laura Sebastiá Palau da voz al silencio adolescente con su nueva obra: una historia tan auténtico que duele 11 de abril de 2025Ariadna de Maestro irrumpe en el panorama literario con una novela que desafía los límites del thriller psicológico
HorizonteBogota
  • Titulares
  • Últimas Noticias
  • Economía
  • Judicial
  • Deportes
  • Cultura
HorizonteBogota
HorizonteBogota
  • Titulares
  • Últimas Noticias
  • Economía
  • Judicial
  • Deportes
  • Cultura
HorizonteBogota
  Cultura  Conchita Montenegro, la Greta Garbo española que salvó a España de la Segunda Guerra Mundial
Cultura

Conchita Montenegro, la Greta Garbo española que salvó a España de la Segunda Guerra Mundial

17 de agosto de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Así lo afirmaba Edward N. Lorenz, matemático y meteorólogo: en dos mundos idénticos, algo tan insignificante en principio como el aleteo de una mariposa puede marcar la diferencia. Y vaya si es así. Y no tanto por los tornados anunciados en la frase más famosa y repetida de la famosa y redundante teoría del caos, sino más bien por su belleza más elemental. Algo bello, de hecho, lo cambia todo. En 1931, la Metro produjo una de esas películas recurrentes, sin pretensiones y plagadas de clichés, condenadas al olvido. Pero con encanto, ya lo pillas, sí. (Never the Twain Fall Meeting), de W. S. Van Dyke, reunió en la pantalla a una de las estrellas del momento, el actor británico de gestos elegantes Leslie Howard (es decir, el inolvidable Ashley de *Lo que el viento se llevó*) y a una recién llegada a Hollywood, o casi, procedente de España, que respondía al nombre de Conchita Montenegro.

Más noticias

Die Lipe, el bajista que contribuyó al relanzamiento del rock en España con Tequila

6 de agosto de 2026

Víctor Coyote, pionero del rock ‘n’ roll español, los aires latinos y el rock.

13 de agosto de 2026

En la guitarra granadina, Pepe Habichuela concluye un ciclo.

5 de agosto de 2026

El niño del vídeo de «Baby Shark» debuta como cantante de K-pop

12 de agosto de 2026

 

La primera actriz española en triunfar en Hollywood fue también amante del actor y espía Leslie Howard, enviado por Churchill para convencer a Franco de que rechazara la exigencia de Hitler de unirse a las potencias del Eje.

  

Así lo afirmaba Edward N. Lorenz, matemático y meteorólogo: en dos mundos idénticos, algo tan insignificante en principio como el aleteo de una mariposa puede marcar la diferencia. Y vaya si es así. Y no tanto por los tornados anunciados en la frase más famosa y repetida de la famosa y redundante teoría del caos, sino más bien por su belleza más elemental. Algo bello, de hecho, lo cambia todo. En 1931, la Metro produjo una de esas películas recurrentes, sin pretensiones y plagadas de clichés, condenadas al olvido. Pero con encanto, ya lo pillas, sí. (Never the Twain Fall Meeting), de W. S. Van Dyke, reunió en la pantalla a una de las estrellas del momento, el actor británico de gestos elegantes Leslie Howard (es decir, el inolvidable Ashley de *Lo que el viento se llevó*) y a una recién llegada a Hollywood, o casi, procedente de España, que respondía al nombre de Conchita Montenegro. . La película hablaba, como anuncia el título, de amores prohibidos, de pasiones interraciales, de alcohol, de sexo y de todo aquello que el código Hays no había cancelado aún. Contemplada desde hoy, Prohibido produce esencialmente ternura. Él es un rico y culto heredero blanco de San Francisco y ella, una joven salvaje de tez oscura de no queda claro qué isla paradisiaca y perdida en Polinesia. Dos mundos por fuerza distintos. Pero se aman. Se aman sin medida contra las convenciones, los tornados, las borracheras y el más mínimo sentido de eso llamado decoro. Y lo más relevante: se aman dentro y fuera de la pantalla. Por entonces, Howard contaba con 38 años y Montenegro con 20. Por entonces, su romance, dicen, fue piedra de escándalo. Por entonces y para siempre, la pasión entre ellos, como en la propia película, acabó por ser simplemente imposible. ¿Quien podría imaginar entonces que esa relación frustrada –o, en términos de Lorenz, aleteo de mariposa– podía ser responsable de que España no entrara en la Segunda Guerra Mundial? Veamos la loca cadena de causas y efectos.. Por empezar por el final, si uno pasea por la costa gallega a la altura del el mirador de Teixidelo no es difícil (aunque hay que buscar un poco) encontrar una placa que recuerda la muerte de Howard. El diminuto monumento carcomido por el óxido rememora al actor, pero sobre todo, al espía. Sí, el siempre lánguido intérprete encarnación noble y perfecta del perfecto y noble inglés fue en los tumultuosos albores de la Segunda Guerra Mundial un agente secreto, el más refinado de todos ellos. O eso dice la historia en su versión, quizá no más cierta, pero sí más bella. Que es lo que importa. En 1943, cuentan, llegó a España con una misión muy particular. El mismísimo Winston Churchill le encomendaría reunirse con el dictador Franco —el mismo que pocos meses antes se había encontrado en Hendaya con Hitler— para que desistiera, o se pensara al menos, la idea tan querida por el cuñado del tirano, arquitecto del régimen y promotor de la División Azul Ramón Serrano Suñer de unirse a las potencias del Eje. ¿Y por qué él? ¿Acaso la afición al cine del guionista de Raza podría abrirle alguna puerta? Y aquí, de nuevo, el aleteo de la mariposa.. Por entonces, aquella amante de otros tiempos prohibidos, la rutilante Conchita Montenegro, se esforzaba en el que sería el ocaso de su carrera y ya estaba prometida con Ricardo Giménez-Arnau, el hombre que acabada la Guerra Civil ejerció como jefe del Servicio Exterior de Falange desde las más altas cúpulas del poder represor franquista. Hablamos del inicio de la Segunda Guerra Mundial y del expansionismo nazi por Europa. El gerifalte y la artista acabarían casados poco después en segundas nupcias, que se decía entonces, y se antoja imposible no imaginar cuánto pudo influir en esta decisión el trágico fin de Howard. De aquel reencuentro entre el galán de Hollywood y Montenegro hay fotos, imágenes dolorosamente alegres y desvergonzadas en los salones del Ritz en un Madrid esencialmente hambriento, arrasado y con un profundo olor a naftalina, zotal y muerte. De otro modo, con toda probabilidad la actriz fue la clave y, quién sabe si apurando la cadena de causas y consecuencias, la responsable de que finalmente la España empobrecida hasta la exasperación de entonces no se embarcara en la locura de una segunda guerra. No es la explicación más fiable, ni la más científica, ni siquiera plausible, pero sí, otra vez, la de más encanto. El avión del actor fue derribado en la costa cedeiresa por un escuadrón de junkers 88 de la Lutfwaffe pereciendo en el mar los 17 ocupantes. Ocurrió en 1 de junio de 1943. Lo dice la placa que señala el sitio del desastre y lo repite el aleteo.. Cuando Howard recuperó la amistad perdida de Montenegro, la actriz, María de la Concepción Andrés Picado de nacimiento, trabaja en Ídolos a las órdenes de Florián Rey. Fue la penúltima película de una carrera que terminaría con Lola Montes, de Antonio Román, con el que rodó previamente la pavorosa cinta de propaganda Boda en el infierno. El cine acabó para Montenegro en 1944, justo el año de su segundo casamiento. Desde que volviera de Hollywood a España, en su haber solo figura una película destacada, que, no por casualidad, el régimen corrió a censurar primero y a prohibir después. Rojo y negro, de Carlos Arévalo, destaca por su lectura de la guerra, siempre desde la visión desquiciada falangista, pero extrañamente vívida en la descripción de los horrores, crueldades y azares de una guerra terrible, cruel y arbitraria. Sin épica, sin cruzada y solo con muertos y tortura. Luego, decíamos, se retiró y hay quien compara su silencio posterior con el de la diosa Greta Garbo.. Sus logros, aunque ya muchos de ellos sepultados por el tiempo y las casualidades (que no causalidades), son de antes, de mucho antes. Montenegro inició rápidamente una carrera internacional impulsada por su talento, su carisma y, por qué no, las ventajas que otorgaba un cine que aún no sabía muy bien cómo tratar el sonoro. Su película francesa La mujer y el pelele, firmada en 1929 por Jacques de Baroncelli, le otorgó la suficiente fama para dar el salto a un Hollywood donde las dobles versiones en inglés y español llevaron hasta Cinelandia (o Hollywood) a esa otra generación del 27 en la que figuraban Edgar Neville o Jardiel Poncela al lado del mismísimo Luis Buñuel. Montenegro entró en el círculo de Charles Chaplin y con Buster Keaton rodó De frente, marchen, la cara B de la furiosamente antibelicista Reclutas. Cuentan, recuentan y vuelven a contar que, pese a tanto esfuerzo, lo que de verdad la colocó en boca de todos no fueron tanto sus papeles como una simple y sonora bofetada. En una prueba de casting, por lo visto, el mismísimo Clark Gable se pasó de la raya y lo que tenía que ser un casto ósculo acabó en un beso con lengua bien atornillado y sin previo aviso. Montenegro no lo dudó y, con la misma diligencia, respondió con un sonoro guantazo. Su genio la encumbró y hasta Lionel Barrymore no pudo por menos que rendirse. «Esta mujer tiene futuro», dicen que dijo.. Se diría que la mariposa con su aleteo hizo muy bien su trabajo: Montenegro, Gable, Howard, Lo que el viento se llevó, Hollywood, Madrid, el antibelicismo de Keaton, el mirador de Teixidelo… y la belleza.

Noticias culturales

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
La carrera de Roca Rey se celebra en Gijón
Leer también
Cultura

La carrera de Roca Rey se celebra en Gijón

16 de agosto de 2026
Cultura

Cuatro obras «de valor excepcional» del pintor renacentista Antonello da Messina han sido robadas de un museo de Sicilia

16 de agosto de 2026
Cultura

Se estrenó hace 10 meses en Netflix y ya acumula más de 90 millones de visualizaciones: una película de menos de dos horas, entretenida y trepidante.

16 de agosto de 2026
Cultura

La capucha de José Garrido ilumina la noche de la Virgen de la Paloma en Las Ventes

16 de agosto de 2026
Economía

Bruselas se enfrenta a una posible guerra comercial con China

16 de agosto de 2026
Economía

Cuando el microcrédito acaba asfixiando la economía familiar: «No podía ni pagarme un café»

16 de agosto de 2026
Cargar más
Economía

Los supervisores europeos dejan sin licencia a más de 1. 000 empr...

14 de agosto de 2026

El fin del periodo de transición de la primera normativa europea (MICA), el 1 de julio, dejó un panorama que marcará el futuro del sector: solo u...

Leer más

Sant Jordi conecta con las emociones más profundas: Victoria Becedas presenta «QB. Querer (me, te, nos) bonito»

5 de mayo de 2026
Fernando Canosa Torrado ilumina el alma humana en su libro “Sombras de Otras Vidas: Trece Cuentos, Trece Historias”

Fernando Canosa Torrado ilumina el alma humana en su ejemplar “Sombras de Otras Vidas: Trece Cuentos, Trece Historias”

29 de octubre de 2025

“Perlas de sangre”, una odisea sobre el tráfico de esclavos en el siglo XIX

9 de octubre de 2024

    HORIZONTEBOGOTA

    HORIZONTEBOGOTA.COM © 2024 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto