Muchas empresas llevan a cabo procesos de rejuvenecimiento en su fuerza laboral para reducir los gastos, pero estas acciones a menudo se pasan por alto. Talengo, una consultora de recursos humanos, estima, basándose en estadísticas oficiales del Ministerio de Trabajo y el INE, que las empresas destinarán aproximadamente 27 mil millones de euros en 2025 para volver a contratar a los trabajadores más experimentados (más de 45 años) que habían despedido un año antes. Sigue leyendo
Según datos del gobierno, hubo un aumento del 20% en la cantidad de personas mayores de 45 años que fueron terminadas entre los años 2022 y 2024.
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Muchas empresas llevan a cabo procesos de rejuvenecimiento en su fuerza laboral para reducir los gastos, pero estas acciones a menudo se pasan por alto. La consultora Talengo ha estimado, basándose en datos del Ministerio de Trabajo y del INE, que en 2025 las empresas destinarán aproximadamente 27 000 millones de euros para reemplazar a los trabajadores con más experiencia (más de 45 años) que habían despedido el año anterior. Este cálculo sigue a un análisis de las consecuencias financieras de lo que ellos llaman un «enfoque de edad» para la gestión de talento, en el que las empresas despiden a los empleados mayores para contratar a los más jóvenes. Las conclusiones de este estudio se basan en la suposición de que el 90% de las pérdidas de empleo son reemplazadas por sindicatos, mientras que el 10% restante se considera insuperable. Los autores consideran los cálculos del Índice de Capital Humano y la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos (SHRM), que son métricas comúnmente utilizadas en la industria. Estos índices sugieren que para cubrir estos puestos se requiere una cantidad entre el salario de medio año y cuatro veces el ingreso bruto anual del trabajador. La suma exacta variará en función de los años de experiencia y conocimientos acumulados por el profesional despedido y el papel particular que ocupó. Esto se debe a que los gastos para las empresas son evidentes en ciertas situaciones pero no tan evidentes en otras. Los costes más evidentes e inmediatos asociados a la sustitución de un anciano son el pago de indemnizaciones por despido. Otros gastos incluyen los relacionados con la atracción de nuevos candidatos y la realización de procedimientos de búsqueda de talentos, que a menudo llevan a las empresas a contratar reclutadores profesionales. Otra categoría de costes cuantificable se refiere a la formación de los nuevos empleados. La Fundación Estatal de Formación para el Empleo (Fundae) informa de que la inversión típica en formación profesional por trabajador en España asciende a 638 euros anuales.
