Durante la temporada el nombre de Israel Guirao ha ido sonando en los diferentes certámenes sin picadores. Destacar en este circuito es francamente complicado por la cantidad de novilleros que representan a las numerosas escuelas. Guirao no solo ha ido apuntalando triunfos que han ido engrosando su fama entre profesionales, también ha dejado patente su buen concepto del toreo captado por aficiones de un buen número de plazas. En Sevilla se proclamó triunfador de las nocturnas, en Madrid se le esperaba como favorito.
Cortó una oreja al quinto eral de la notable novillada de Guadajira alzándose con concurso; gusta el mexicano Marco Peláez; gran ambiente en los tendidos, unas 12.000 personas
Durante la temporada el nombre de Israel Guirao ha ido sonando en los diferentes certámenes sin picadores. Destacar en este circuito es francamente complicado por la cantidad de novilleros que representan a las numerosas escuelas. Guirao no solo ha ido apuntalando triunfos que han ido engrosando su fama entre profesionales, también ha dejado patente su buen concepto del toreo captado por aficiones de un buen número de plazas. En Sevilla se proclamó triunfador de las nocturnas, en Madrid se le esperaba como favorito.. No lo tuvo todo de cara. Su primer novillo resultó irregular y el valenciano se atascó sobremanera con los aceros escuchando dos avisos. Antes había realizado un templado quite así como una faena con sello propio, con altibajos ante las querencias del novillo pero con mucho gusto en remates y en naturales aislados. Un arrimón final embarulló lo bueno firmado. Pareció quitarse una losa al recibir con compás por verónicas al sexto. En la media del remate Madrid rompió. Con la motivación por las nubes templó las embestidas de ese buen quinto de Guadajira. Ligó naturales de buen trazo mostrando un concepto asentado. Terminó por bernadinas antes de cobrar una buena estocada. La oreja no tuvo discusión. El valenciano fichado por la Escuela de Navas del Rey destacó en el Día de la Comunidad de Valencia, cuando todo el toreo miraba al coso de la calle Xátiva para saber qué ocurría en el cartelazo del cierre del año en Valencia.. Gustaron las formas, tan suaves, de Marco Peláez mexicano de la Escuela de Colmenar Viejo. Fue quien rivalizó de manera frontal con Guirao, incluso a la muerte del tercero la balanza estaba de su lado. Las verónicas a ese novillo fueron de torero fino. En la muleta, sin violencia de ningún tipo, lo embarco en muletazos con cadencia. Novillo enclasado y novillero interesante. La estocada quedó suelta, el descabelló enfrió el ambiente. Con el sexto pasó un rato amargo, el más deslucido y bronco del encierro (saludos y silencio).. Por su parte, Joaquín Manzur -representante del CITAR-Anchuelo- entró en la final tras una brillante reaparición en Guadarrama de una grave cornada este verano en Torrelaguna. Derrochó ganas de agradar con un lote noble, algo suelto su primero y manejable su segundo (silencio en ambos).. La juventud volvió a llenar los tendidos en un festejo que se ha convertido en una clásica cita para los aficionados de Madrid. Un gran ambiente, unas 12.000 personas, y la ilusión por conocer a la cantera del toreo que se respira. El Camino hacia Las Ventas ha cumplido catorce ediciones siendo una referencia dentro de la tauromaquia.
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