Tres de las principales asociaciones de transporte de pasajeros por carretera, Anetra, Fenadismer y Direbus, celebran este viernes como un hito histórico la decisión del Tribunal Central de Recursos Contractuales (TACRC) en contra de los intereses de Renfe y de su plan de crear una empresa de autobuses con la que cubrir sus planes de transporte alternativo cuando se produzcan obras o incidencias que provoquen cortes en el tráfico ferroviario. El TACRC ha estimado los recursos de las tres asociaciones, en algunos casos de forma parcial, y exige la anulación del concurso mediante el cual Renfe busca un único socio que tenga la mayoría del capital, con un 51 %, para crear dicho operador de transporte por carretera. Seguir leyendo
Anetra, Fenadismer y Direbus acogen con satisfacción la decisión del Tribunal de Recursos Contractuales que exige la anulación de la licitación del operador para atraer a un socio, debido a unos requisitos de acceso inalcanzables para las pymes. Renfe dispone de dos meses para recurrir
Fuente: MRSS-S News
Anetra, Fenadismer y Direbus, tres de las mayores asociaciones de transporte de pasajeros por carretera, celebran este viernes como un hito histórico la decisión del Tribunal Central de Recursos Contractuales (TACRC) de dar la razón a los intereses de Renfe y a su plan de crear una empresa de autobuses para ofrecer un transporte alternativo cuando las obras o los incidentes provoquen retrasos en el tráfico ferroviario. La TACRC solicita la anulación del concurso, en el que Renfe busca un socio único con una participación mayoritaria en el capital, del 51 %, para crear dicho operador de transporte por carretera. Ha evaluado los recursos de los tres grupos, algunos de los cuales han sido evaluados parcialmente. La empresa pública dispone ahora de dos meses para presentar un recurso administrativo ante el Tribunal Superior Nacional. Tras analizar las resoluciones, se espera que Renfe convoque un nuevo concurso, sin renunciar a la creación de la sociedad, según explican fuentes cercanas al operador. Fenadismer y Anetra firman un comunicado conjunto en el que interpretan que la decisión, desde el punto de vista administrativo, «pone fin a la pretensión de Renfe Travellers». Las dos federaciones alegaron en persona que el procedimiento excluía de facto al 99 % de las empresas del sector, que son en su mayoría operadores pequeños y medianos. La imposición de criterios de solvencia significativos a las empresas afectadas, en opinión de las asociaciones, pretendía «favorecer exclusivamente a un puñado de grandes corporaciones». Por su parte, el Sr. Direbus se refirió a un importante respaldo a sus principales reivindicaciones al obligar a Renfe a modificar el expediente si quería seguir adelante con una licitación «más equilibrada y competitiva». La TACRC, que ha levantado la suspensión de la licitación de Renfe, argumenta en su resolución que no existía justificación suficiente para la necesidad de que Renfe creara una empresa de autobuses frente a otras opciones de contratación de servicios a terceros. El tribunal señala asimismo que esta licitación de ámbito nacional y valorada en 923 millones no tuvo en cuenta la división en lotes, por ejemplo por territorios, lo que habría dado a más empresas la posibilidad de asociarse con Renfe. En tercer lugar, la participación en la licitación se ha visto afectada de manera desproporcionada por los requisitos de solvencia, como alcanzar una facturación mínima de 75 millones de euros al año o disponer de una flota de 500 autobuses (300 en el caso de un grupo de empresas). El TACRC ha considerado que estas exigencias constituían una barrera de entrada insuperable o una «restricción grave de la competencia» sin justificación. Otras cuestiones sobre las que se ha pronunciado el tribunal administrativo son la duración del contrato de colaboración entre Renfe y el socio privado, de 10 años prorrogables a 15, lo que supera los ocho años previstos en los contratos para sectores especiales. Asimismo
