Lo que prometía ser una semana de respiro acabó convirtiéndose en una nueva demostración de la fragilidad del optimismo bursátil. La contundente victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato y la fuerte caída del petróleo impulsaron los mercados el miércoles, pero el optimismo solo duró una sesión. Un día después del optimismo, el temor a una desaceleración de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial desencadenó una fuerte corrección en el sector tecnológico. El jueves negro y tecnológico de Wall Street ha dado paso a un viernes de gran tensión en las bolsas europeas y asiáticas. La ola de ventas de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial se ha extendido a los mercados europeos, que este viernes registran una caída del 2 %, algo menor que la del Ibex. El castigo más severo ha sido para Japón y Corea, con pérdidas del 6 %. En Wall Street, el Nasdaq sube un 1 % tras el desplome del día anterior y el Dow Jones baja un 0, 8 %. El dólar se aprecia frente al resto de divisas, en un movimiento de búsqueda de refugio. El Brent, que ha alcanzado los 100 dólares el barril, se estabiliza en torno a los 98, lo que también alimenta el nerviosismo. Sigue leyendo.
Los mercados europeos se ven contagiados por el nerviosismo y caen alrededor de un 2 %, aunque en menor medida en el caso del Ibex. Tras la caída del jueves, el Nasdaq se muestra optimista.
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Lo que prometía ser una semana marcada por el alivio se convirtió en una nueva demostración de la fragilidad del optimismo bursátil. La contundente victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato y la fuerte caída del petróleo impulsaron inicialmente a los mercados, pero el optimismo duró solo unas horas. El temor a una desaceleración de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial desencadenó una fuerte corrección en el sector tecnológico y devolvió la volatilidad a las bolsas. El jueves negro y tecnológico de Wall Street da paso a un viernes de alta tensión en las bolsas europeas y asiáticas. La ola de ventas de las empresas relacionadas con la inteligencia artificial se ha extendido a los mercados europeos, que este viernes caen un 2 %, algo menos en el caso del Ibex. Los más castigados han sido Japón y Corea, con pérdidas del 6 %. En Wall Street, los futuros del Nasdaq 100 suben un 1 % tras el desplome del día anterior y los del S&P 500 apenas registran variaciones. El dólar se aprecia frente al resto de divisas, en un movimiento de búsqueda de refugio. Con el Brent de nuevo en el nivel de los 100 dólares el barril, el terreno está abonado para el nerviosismo. . La huida de los inversores de los valores tecnológicos se produce tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y la contundente victoria demócrata, lo que ha suscitado dudas sobre un sector que ya se encontraba en una situación delicada debido a las interrogantes sobre la rentabilidad de la enorme inversión en infraestructuras relacionadas con la IA. Con la «ola azul», aumentan las perspectivas de que se frene la instalación de centros de datos, uno de los pilares del auge bursátil de los últimos años. El jueves, el pánico vendedor se materializó en la peor sesión del Nasdaq desde abril de 2025, con una caída del 5, 5 %, y el S&P 500 se dejó un 4, 35 %. Las caídas se extienden a todos los índices europeos: el Dax alemán baja un 2, 3 % y el Cac francés, un 1, 7 %. El Ibex también sucumbe a la corriente vendedora, a pesar de la ausencia de valores tecnológicos, y cae un 1, 35 %. Sin embargo, de lunes a jueves, el Ibex acumula una subida del 3 %. Entre los valores españoles más castigados hoy, Grifols cede un 3 % y Acerinox un 2, 4 %. La volatilidad se ha apoderado de los mercados durante una semana de fuertes altibajos. Si bien los inversores celebraron inicialmente la victoria demócrata en el Congreso y el Senado porque aceleraría el fin de la guerra en Irán, el temor a una regulación más estricta en el sector de los centros de datos eclipsó el optimismo inicial. El índice de semiconductores de Filadelfia ha caído casi un 16 % esta semana. El golpe más duro de este viernes lo han sufrido los mercados de Japón y Corea del Sur, estrechamente vinculados a las empresas de semiconductores. Tokio ha sufrido un descenso del 6 %, su mayor caída desde abril de 2025, y Seúl se ha quedado en un 6, 2 %. El índice coreano Kospi, que ha perdido un 9, 6 % en dos días, llegó a suspender temporalmente la cotización. El Nikkei de Japón ya se encuentra un 20 % por debajo de su máximo histórico de junio. Las empresas coreanas fabricantes de chips de inteligencia artificial, Samsung Electronics y SK Hynix, cayeron un 6 % y un 9, 4 %, respectivamente. Por su parte, TSMC bajó un 8, 5 % en Taiwán, para cerrar finalmente con una caída del 4, 7 %. En Japón, las acciones de Kioxia cayeron un 11 %, al igual que las de SoftBank —inversor en el sector de la IA—, que también cedieron un 11 %. En Estados Unidos, las acciones de Qualcomm cayeron casi un 10 % durante la noche tras no alcanzar las estimaciones de los analistas sobre las ventas de chips para smartphones, lo que aumentó la presión sobre las empresas de semiconductores, que ya se enfrentaban a dudas sobre sus elevadas valoraciones y la rentabilidad de las grandes inversiones en infraestructura de IA. «Por el momento, es difícil evaluar si esto supone el fin del repunte de la inteligencia artificial. La clave está en determinar si la caída se limita al deterioro de la confianza de los inversores o si acaba provocando un empeoramiento de los resultados empresariales», afirmó Kazuki Sawamura, estratega de Shinkin Asset Management en Tokio. «Existe la posibilidad de un fuerte repunte a corto plazo una vez que el mercado haya descontado los factores negativos», añadió. La preocupación no solo proviene de la regulación estatal de los centros de datos, sino también de los propios estados, especialmente en aquellos donde los candidatos hicieron campaña en contra de los proyectos a gran escala. En Texas, la recién elegida gobernadora demócrata, Gina Hinojosa, ha exigido una moratoria inmediata sobre este tipo de proyectos. Mientras tanto, los precios del petróleo amplían sus ganancias tras las fuertes pérdidas registradas a principios de semana. El Brent sube un 1, 8 % y vuelve al nivel de los 100 dólares por barril, tras haber subido casi un 4 % en la sesión anterior. Tras subir el jueves, la rentabilidad de los bonos del Tesoro de EE. UU. se mantiene en el 4, 828 %. El dólar se aprecia frente a todas las divisas, y cada euro cotiza en torno a 1, 1178 dólares. Tras las recientes caídas, «es difícil pensar que podamos recuperarnos simplemente a partir de este punto», afirmó Steve Sosnick, estratega jefe de Interactive Brokers. «Puede que haya una sobreventa a corto plazo, pero los problemas y las causas subyacentes no pueden desaparecer sin más». «Es evidente que hay un componente de pánico en las ventas, lo que está haciendo que el ajuste sea mucho más violento», declaró a Reuters Charu Chanana, analista de inversiones de Saxo. «Cuando los inversores empiezan a liquidar estas posiciones de forma simultánea, la venta puede convertirse en un círculo vicioso, especialmente si hay apalancamiento y liquidaciones forzadas». Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
