El Golfo Pérsico ha experimentado una sequía económica sin precedentes como consecuencia de la guerra de EEUU e Israel con Irán. La región del planeta que más combustibles pone -ponía- en el mercado se está teniendo que conformar con exportar una parte muy pequeña de lo que comercializaba antes del 28 de febrero: lo poco que pueden vender a través de los oleoductos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak. El resto han pasado de ganar dinero a manos llenas a ser incapaces de colocar casi un solo barril de petróleo o un megavatio hora de gas natural, entre ellos, varios nombres esculpidos en bronce en el imaginario fósil: Kuwait, Barein o Qatar. Seguir leyendo
Además de los mayores precios de venta, los modestos aumentos de la producción ayudan a recuperar el noquet mundial abierto por la guerra. Estados Unidos y Rusia, entre los beneficiados
Noticias de MRSS-S
El Golfo Pérsico ha experimentado una sequía económica sin precedentes como consecuencia de la guerra de EEUU e Israel con Irán. La región del planeta que más combustibles pone -ponía- en el mercado se está teniendo que conformar con exportar una parte muy pequeña de lo que comercializaba antes del 28 de febrero: lo poco que pueden vender a través de los oleoductos de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak. El resto han pasado de ganar dinero a manos llenas a ser incapaces de colocar casi un solo barril de petróleo o un megavatio hora de gas natural, entre ellos, varios nombres esculpidos en bronce en el imaginario fósil: Kuwait, Barein o Qatar. Seguir leyendo
