Hace solo unos días, cuando comenzó el festival, Maggie Gyllenhaal criticó la selección al director del festival, Alberto Barberá. Lo hizo en calidad de presidenta del jurado. Según el máximo responsable del certamen, el problema de la ausencia de directoras (solo hay dos) en la competición no se limita al recinto del Lido, sino que se extiende a toda la sociedad. Él y su equipo, razonó, solo eligen películas en función de «su calidad». La cineasta le corrigió en directo y dijo que quizá el problema no esté en las películas que se ven, sino en los ojos de quienes las miran. En su opinión, lo que él describió como «déficit sistémico» tiene más que ver con el hecho de que una serie de cuestiones y argumentos han sido ignorados históricamente y siguen siéndolo. Unos días más tarde, el director presentó el cortometraje «Flesh Impact» y quedó claro que esa reflexión no había caído del cielo. La película imagina a una Marilyn Monroe que, a sus 100 años (los habría cumplido el 1 de junio), se presenta a la audición de la obra de Tennessee Williams *Orfeo*. Sobre el escenario, para sorpresa de todos, repasa su vida, sus humillaciones «sistemáticas» y, de pasada, su propia muerte. La protagonista es una majestuosa Ellen Burstyn (de 93 años y León de Oro honorífico), a la que responde en sucesivos flashbacks Dakota Johnson. Ambas son Marilyn.
La presidenta del jurado de la Mostra, que presenta el cortometraje «Flesh Impact» sobre Marilyn Monroe, reflexiona sobre la desigualdad en la industria
Hace solo unos días, cuando comenzó el festival, Maggie Gyllenhaal criticó la selección al director del festival, Alberto Barberá. Lo hizo en calidad de presidenta del jurado. Según el máximo responsable del certamen, el problema de la ausencia de directoras (solo hay dos) en la competición no se limita al recinto del Lido, sino que se extiende a toda la sociedad. Él y su equipo, razonó, solo eligen películas en función de «su calidad». La cineasta le corrigió en directo y dijo que quizá el problema no esté en las películas que se ven, sino en los ojos de quienes las miran. En su opinión, lo que él describió como «déficit sistémico» tiene más que ver con el hecho de que una serie de cuestiones y argumentos han sido ignorados históricamente y siguen siéndolo. Unos días más tarde, el director presentó el cortometraje «Flesh Impact» y quedó claro que esa reflexión no había caído del cielo. La película imagina a una Marilyn Monroe que, a sus 100 años (los habría cumplido el 1 de junio), se presenta a la audición de la obra de Tennessee Williams *Orfeo*. Sobre el escenario, para sorpresa de todos, repasa su vida, sus humillaciones «sistemáticas» y, de pasada, su propia muerte. La protagonista es una majestuosa Ellen Burstyn (de 93 años y León de Oro honorífico), a la que responde en sucesivos flashbacks Dakota Johnson. Ambas son Marilyn. . ¿Cómo describiría su relación con el mito y con la actriz que fue Marilyn Monroe?. La verdad es que es bastante accidental. La película no fue idea mía. Me la propusieron sobre la premisa de hacerla interpretar un papel al que quizá jamás tuvo acceso. Luego surgió el mostrarla como si aún estuviera viva a la que edad que tendría ahora. Todo cuadraba. Su centenario fue el 1 de junio. Por lo demás, no me considero una gran mitómana. No sabía de ella mucho más de lo que pueda saber cualquier aficionado al cine. Pero incluso sabiendo lo justo, es una figura fascinante. No solo es su atractivo sexual y su belleza, sino también por esa capacidad suya para lo más triste y desgarrador al lado de lo más divertido.. En su película se diría que pesa mucho más la tristeza, su Marilyn es esencialmente una heroína trágica…. Me molesta reducir los personajes a un solo concepto. Y sobre todo a los personajes femeninos. Da la impresión de que a los actores les es más fácil encontrar personajes que pueden ser todo a la vez. En cambio, el material que llega a las actrices suele ser más unidimensional. Me gusta pensar que mi Marilyn es capaz de reflejar y encarnar placer, crueldad, bondad… El sexo también, claro, pero siempre muy consciente del precio que conlleva. En definitiva, es justo reivindicar que todos los personajes, hombres o mujeres, sean capaces de encarnar todo lo que significa estar vivo.. Esto se relaciona con lo que mencionó en la rueda de prensa inaugural sobre la carencia sistémica de la visión de la mujer en el cine. Quizá todo lo relacionado con Marilyn esté relacionado con ello, con el modo como fue usada su imagen en la industria.. Sí, sin duda. Creo que Marilyn es un ejemplo extremo del machismo sistémico del que hablo. Y digo que es extremo porque no sobrevivió. El sistema se cobró su vida. Se podría decir que fue devorada por la sociedad, por todos los que la rodearon y, en cierto sentido, eso sigue ocurriendo en la actualidad con su memoria. Hay una cierta responsabilidad, o culpabilidad, que se hereda.. ¿A qué se refiere exactamente? ¿Cómo podemos ser responsables de algo que sucedió en el pasado?. Porque su experiencia es aún la experiencia de muchas actrices. Dakota y yo nos sentimos identificadas con mucho de lo sufrido por ella y ella es el modo que hemos encontrado de hablar de problemas que persisten en la industria.. Tras esta experiencia, ¿siente que ha resuelto el enigma Marilyn? ¿Quién era Marilyn?. No sé responder a eso. Hay muchas ‘marilyns’ porque nadie mejor que ella entendió el sentido de las máscaras para ocultarnos y protegernos. Prefiero pensar que la película abre un espacio para que cada espectador imagine y cree su propia visión de ella. Al fin y al cabo, los mitos nos pertenecen a todos.. Sea como sea, Marilyn sigue siendo, décadas después de su muerte, una fuente inagotable de polémicas. Pienso en la película Blonde de Andrew Dominik, sobre la novela de Joyce Carol Oates, presentada aquí mismo en 2022. ¿Encuentra una explicación a ello? ¿Por qué nos sigue apelando tanto?. De Blonde prefiero no hablar. Pero no sé por qué nos apela todavía. Imagino que tiene que ver con un cierto sentimiento de culpabilidad colectiva. Cuando alguien no sobrevive, todos estamos implicados de un modo u otro en su muerte. Nuestra forma de consumir a los personajes públicos, a través de las redes sociales, por ejemplo, es parte del problema. Luego hay algo relacionado con el sexo.. ¿Perdón?. Sí, despertaba tanto deseo que era una fuente constante de conflicto. Esa capacidad de atracción es algo que también solemos rechazar. Billy Wilder decía de ella que causaba tanta impresión que el espectador llegaba a pensar que bastaba alargar la mano para tocarla en la pantalla. Eso era el Impacto de la carne que da título a la película de hecho. La expresión de Wilder era salvaje, pero también hermosa. La gente quería mirarla, tocarla, tener sexo con ella. No ha habido una persona tan cautivadora y atractiva como ella. Y eso, como decía, tuvo un coste. Lo pagó con su vida. No sobrevivió a su propio magnetismo.
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