Pilar Castro (Madrid, 1970) lleva 30 años de una carrera en constante ascenso, desde los episodios que protagonizó en series míticas hasta convertirse en ese rostro que has visto en mil sitios y al que no le pones nombre, para llegar, por fin, a ser protagonista de una obra no menos brillante. Ahora se enfrenta a un reto en los escenarios: interpretar a la marquesa de Merteuil en la versión de David Serrano de *Las amistades peligrosas*, que se estrenó el 8 de septiembre en el Teatro Marquina de Madrid.
Se ha situado en la zona noble del escenario y se enfrenta a un reto capital para una actriz: la marquesa de Merteuil de «Las amistades peligrosas».
Pilar Castro (Madrid, 1970) lleva 30 años de una carrera en constante ascenso, desde los episodios que protagonizó en series míticas hasta convertirse en ese rostro que has visto en mil sitios y al que no le pones nombre, para llegar, por fin, a ser protagonista de una obra no menos brillante. Ahora se enfrenta a un reto en los escenarios: interpretar a la marquesa de Merteuil en la versión de David Serrano de *Las amistades peligrosas*, que se estrenó el 8 de septiembre en el Teatro Marquina de Madrid. . ¿Da vértigo enfrentarse a un clásico así?. Claro. Sobre todo porque tenemos el increíble referente de Glenn Close en la película de Stephen Frears. Piensas: «A ver quién se sube ahora a esa escalera». Pero también creo que cine y teatro son cosas distintas y tienen poco que ver. Para una actriz es un reto enorme porque es un personaje fascinante, lleno de contradicciones. Es una protofeminista víctima de su tiempo y del trato que se daba a las mujeres. Quiere acceder a las mismas libertades que tienen los hombres y, para conseguirlo, está forzada a ocultar partes de sí misma como su vulnerabilidad y su fragilidad para ponerse en el mismo lugar que esos hombres a los que todo lo que hacen les sale gratis.. Es una mujer que intenta jugar con las reglas de los hombres: el poder, el sexo, la seducción… Pero juega siempre en campo contrario.. Ella quiere las mismas libertades y cree que va a conseguirlo. Cree que puede dominar ese tablero, pero acaba reproduciendo los abusos de poder que critica, aprovechándose de personas más frágiles o vulnerables. Eso termina pasándole factura. Lo fascinante de la obra es que empieza casi como un juego y, poco a poco, se va poniendo la cosa turbia hasta desembocar en una batalla que acaba destruyendo a todos. El autor habla del amor desde muchos lugares distintos. Cada personaje representa una manera de amar y Merteuil no es únicamente una manipuladora. También hay deseo, necesidad de control, miedo, incluso una forma torcida de buscar afecto. Ahí está la riqueza del personaje.. Además es un protagonista femenino poco habitual para una actriz: una mujer ya madura con deseo sexual, ambición y contradicciones.. Exacto. Y eso es una maravilla. Es una mujer muy inteligente y muy sabia, y tienes que incorporar todo eso al trabajo. Los grandes clásicos del teatro suelen ofrecer a las actrices unos personajes con unas posibilidades increíbles. Son personajes muy complejos, muy completos, que te obligan a profundizar mucho y, quizás, no abunden tanto en el cine o las series.. Has denunciado muchas veces el edadismo que sufren las actrices. ¿El teatro es un refugio frente a lo audiovisual?. En cierta medida sí. Y tiene mucho que ver con que autores como este, que hace casi tres siglos ya se preocupaba por las necesidades, contradicciones y conflictos de las mujeres adultas. En los clásicos muchas veces encuentras personajes femeninos con una profundidad enorme. Ahora la ficción audiovisual está empezando a recorrer también ese camino, pero todavía queda mucho por hacer.. Aun así, tu mejor momento profesional ha llegado precisamente cruzada la barrera maldita de los 50.. Bueno, lo que más importa es haber llegado a tener una carrera a los 50 años, para eso he tenido que cotizar mucho. Mi carrera ha sido sobre todo una carrera de aprendizaje. De trabajar mucho y de seguir formándome constantemente. He hecho muchísimos personajes secundarios y siempre he intentado tratarlos igual que si fueran protagonistas, que es cierto que he tenido más últimamente. Sé que suena a tópico, pero creo de verdad que da igual el tamaño del papel: eres una herramienta para contar una historia y a veces incluso es más difícil construir un personaje con poco espacio que con mucho. En el teatro sí he tenido siempre más oportunidades de desarrollar personajes mucho más atractivos, en los que te puedes expandir y profundizar, pero, en general, estoy satisfecha con el fruto de tantos años de trabajo.. La sensación es que en los últimos años no paras.. Todo el mundo me dice eso, pero no es cierto. No me quejo, pero el año pasado sólo hice una película, ‘Los justos’, y ya. Lo que pasa es que estrenas una película en salas y haces entrevistas y sales en redes, va a un festival y vuelves a hacerlo, luego llega a una plataforma y haces otra tanda… Da la sensación de que estás constantemente trabajando, pero yo hace un año que no hago ficción. Nada. Sólo el teatro. La exposición en las redes engaña y hace mucho más ruido de lo que es verdad. Trabajamos menos de lo que parece.. Pilar Castro posa para la entrevista.Ropero (Araba Press). Tú has trabajado mucho y has remado un montón. Al empezar, pasaste brevemente por todas las series míticas de los 90 y los 2000: Compañeros, 7 Vidas, Al salir de clase, Cuéntame, Los Serrano…. Sí, me hice todas las series y todos los cortos de España. Luego el teatro en mi compañía con Secun de la Rosa y en Animalario… He ido pasito a pasito. Muy despacio. Ha sido una construcción muy gradual y he tenido que buscarme mucho la vida. Es que encima soy rubia y con ojos azules y no empecé en la época de las películas de turistas suecas sino que me tocó la época de la Guerra Civil ¿Dónde me ponían a mí ahí? [risas]. Fue complicado.. ¿Pensaste en dejarlo?. Sí, claro que piensas en mandarlo a hacer puñetas. Lo he pensado muchas veces, lo que pasa es que la pasión es mucho más fuerte y te tira más seguir que dejarlo. Yo he apostado por esta profesión y ahora tengo la recompensa porque cada vez la disfruto más. Me gusta más ahora que cuando empecé. Además, creo que el arte es hoy más necesario que nunca. Es una forma de comunicación entre seres humanos que no podemos permitirnos perder.. Son malos tiempos para la lírica.. Sí, pero la resistencia siempre ha existido y siempre existirá. Espero…. ¿Cómo vives este clima de polarización y tensión permanente?. Me preocupa mucho. Nos bombardean continuamente con información política para obligarnos a tener una opinión y posicionarnos. Tienes que ser de un bando o de otro por narices y eso a mí me incomoda porque siempre he pensado que las ideologías son mucho más extensas y más complejas que eso. Lo que veo es mucho abuso de poder, mucha manipulación y mucha desinformación. Tenemos la sensación de estar informados y de saber de todo, pero nuestro conocimiento suele venir de leer una noticia en 20 o 30 segundos y ya con eso creemos tener una opinión sólida. El pensamiento crítico se está yendo a la mierda y eso es lo más duro. El querer tener la razón a toda costa nos lleva a la deshumanización del que piensa diferente. Eso, como se ve en nuestra obra, siempre acaba en algo horrible. Estamos viviendo ese tiempo y me asusta un poco.. Suenas muy pesimista.. La realidad no invita al optimismo, la verdad. Hay momentos en los que veo todo bastante triste y bastante desolador, pero no me rindo. Si no piensas que las cosas pueden cambiar y renuncias a la posibilidad de que las mejoren, estás perdido. No somos puros en nuestro pensamiento ni en nuestra ideología, pero yo sigo creyendo en la bondad de las personas y las miro de igual a igual a todas. Todos tenemos contradicciones, pero hay que intentar fortalecer y habitar la bondad y la ternura. Creo que es algo que se está perdiendo y está dando paso a esta fase de tanta violencia y a la necesidad de tener la razón y el poder a cualquier precio. Necesitamos volver a escuchar y mirar al otro sin convertirlo en un enemigo.. ¿Qué papel ha de jugar el arte en ese cambio?. El arte siempre ha sido un espejo de lo que ocurre en el mundo. Los artistas han reflejado su tiempo generación tras generación y, además, nos ayuda a cuestionar ciertas inercias. Me molesta, por ejemplo, que siempre que se habla de una mujer del pasado que es interesante, leída y cultivada se dice que era una adelantada a su tiempo, como si fuera una rareza. De los hombres jamás se dice. A lo mejor no estaban adelantadas, simplemente eran mujeres inteligentes que pensaban por sí mismas y a las que no se escuchó durante muchos siglos.. Por eso te gusta tanto Merteuil.. Exactamente. Porque propone un cambio. Le sale mal, pero lo intenta. Quiere disfrutar de las mismas libertades que los hombres y poder decidir sobre su vida, su deseo y su dinero igual que ellos. Muchos de esos prejuicios, sobre todo los sexuales, siguen vigentes y por eso pilapila sigue siendo tan actual. Habla de nosotros. Sigue hablando de nosotros.
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