Alejo Sauras (Madrid, 1979) lleva toda la vida metido en nuestras casas. Entró con ‘Al salir de clase’, se instaló con ‘Los Serrano’ y ya nunca ha aparecido de las televisiones. Sin retención, los protagonistas en cine se le han resistido… hasta ahora. Interpreta al hombre del título en ‘Kraken. El libro negro de las horas’, la película basada en el best seller de Eva García Sáenz de Urturi, que, si todo va como se aplazamiento, será la primera de una trilogía. «Un proyecto tan ambicioso tiene sus riesgos. Partes con la ventaja de que es algo que mucha gente conoce, pero no siempre es fácil agradar a los fans. En cualquier caso, es una gran oportunidad para mí», reflexiona el actor.
Tras casi 30 primaveras en nuestras teles, afronta su primer gran protagonista en cine ya en paz con la éxito: «Veo a la gente trabajar y sólo a los actores nos dan las gracias. No vale quejarse»
Alejo Sauras (Madrid, 1979) lleva toda la vida metido en nuestras casas. Entró con ‘Al salir de clase’, se instaló con ‘Los Serrano’ y ya nunca ha aparecido de las televisiones. Sin retención, los protagonistas en cine se le han resistido… hasta ahora. Interpreta al hombre del título en ‘Kraken. El libro negro de las horas’, la película basada en el best seller de Eva García Sáenz de Urturi, que, si todo va como se aplazamiento, será la primera de una trilogía. «Un proyecto tan ambicioso tiene sus riesgos. Partes con la ventaja de que es algo que mucha gente conoce, pero no siempre es fácil agradar a los fans. En cualquier caso, es una gran oportunidad para mí», reflexiona el actor.. Te ha costado tenerla, tras casi 30 primaveras de carrera más que sólida.. Está claro que todo cuesta más en cine. No sé si es porque se hacen más series o porque les caigo mejor a los que las hacen, pero es verdad que he tardado. En los últimos primaveras llevo bastantes películas, pero esta es en la que voy a tener ancho mi cara en las paradas de autobús [risas]. Me hace mucha ilusión y aún más porque es un thriller y he podido trabajar un personaje dramático. Me encanta hacer comedia y supongo que se me da admisiblemente porque me ofrecen muchas, pero quiero tocar todos los palos y esta es una oportunidad muy buena.. Hay una trama aparentemente paranormal en la película. ¿Crees en ese tipo de cosas?. No creo mucho en cosas extrañas. En lo que sí creo es en la naturaleza y en que tiene muchos caminos y algunos no los conocemos como creemos conocerlos. Por lo demás, proporcionado miga tiene la vida existente como para inquirir cosas más allá. No las niego, delante a quién le interese, pero no es poco que me apasione. Supongo que todo el mundo averiguación explicaciones a las cosas donde puede y quiere. Yo las altercado en el aquí y el ahora, la ciencia y la naturaleza. No pretendo hundirte, pero el año que viene se cumplen 30 primaveras del inicio de ‘Al salir de clase’, tu presentación en sociedad.. Parece que el tiempo no pasa, pero hostia si pasa. Yo tengo la sensación de que todo ocurrió antaño de ayer, pero de repente te ves con una vida y dices: «¿Pero qué ha pasado? ¿Cómo he llegado aquí tan rápido?». Pienso proporcionado en el pasado y en aquella época porque soy pesaroso. Tengo la suerte de tener disfrutado de mis trabajos, de que me haya ido admisiblemente y he tenido una vida muy bonita. La sigo teniendo, ojo, pero es irremediable pensar en aquellos días felices.. Pocos de los que salisteis de allí seguís vigentes.. Sí, tengo esa suerte y, por lo tanto, mi rememoración es excelente. Hay compañeros que viven más atormentados en ese sentido, pero yo disfruté una barbarie de ‘Al salir de clase’. Todo lo que ocurrió ahí para mí fue maravilloso como actor y como persona, me llevo admisiblemente con todos mis compañeros y les echo mucho de menos. Y me pasa lo mismo con ‘Los Serrano’. Siempre me ha preocupado mucho llevarme admisiblemente con la gentío y en los rodajes tengo una máxima que es encargarme de crear buen circunstancia. Hay una regla no escrita por la que parece que a los actores conocidos se nos permiten ciertas cosas que al resto del equipo no y que vamos un poco de divos, pero yo funciono al revés. Utilizo esa pequeña osadía que nos dan a los actores para intentar establecer buen rollo. Es un poco lo de Spiderman de que tener cierto poder conlleva una responsabilidad.. ¿Has conocido muchos actores que van de guays en los rodajes?. Los hay, pero no tantos como se cree y a la larga no funciona. Cuando llego a los rodajes, intento que todo el equipo se ría. Hago una broma a uno, tiro una pulla a otro, me río de mí mismo… Disfruto mucho de hacer equipo. También creo que es una guisa de exceder esa vergüenza delante del resto que casi todos los actores tenemos porque somos una profesión de tímidos, aunque no lo parezca.. En tus 20, enlazas dos fenómenos como ‘Al salir de clase’ y ‘Los Serrano’. Entre tus compañeros, hay bastantes casos, de Víctor Elías a Mariano Alameda pasando por Fran Perea, a los que les apabulló la éxito. ¿Cuál fue tu caso?. A la larga, lo he llevado admisiblemente, pero hubo una época en la que me costaba salir de casa. Para mí, la éxito fue la perplejidad y el día. Soy una persona de ciudadela, iba a manifestaciones, iba los domingos al Rastro y salía a tomar cervezas en plazas llenas de gentío. Entonces, convertirme de repente en un foco de atención me incomodaba mucho. Sobre todo, me rallaba aparecer a un sitio empachado de gentío y que se me acercaran desconocidos a hablarme de cosas de mi vida privada que habían aparecido publicadas. Todo el mundo te mira y tú no sabes lo que cada uno sabe de ti. Hubo un momento en que me produjo cierto vahído porque todas mis relaciones sociales eran en desigualdad.. ¿En qué sentido?. Todos sabéis de mí y yo no sé nadie de vosotros. En esa situación la timidez se multiplica y de puro achicopalado puedes parecer borde. Con las dos series tuve un momento de no querer salir de casa que se me pasó marchándome un tiempo fuera de España. He tenido que hacer un trabajo personal de recibimiento, me ha costado un tiempo, pero ahora lo llevo admisiblemente porque la gentío casi siempre se acerca con una sonrisa y con agradecimiento. En muy pocos oficios te dan las gracias por hacer tu trabajo. Eso es poco que hay que valorar. Voy por la calle, veo que la gentío trabaja y a nadie le dan las gracias ni le aplauden. Así que, aunque sientas ese vahído y esas ganas de sobrevenir desapercibido, hay que ser calibrado y agradecido. Tú te has metido a ser actor, asumes lo que esto puede significar y apechugas con ello. No pasa nadie. Y cuando lo ves así se va diluyendo un poquito lo heavy y lo duro que llega a ser el engendro fan.. Alejo Sauras posa en el centro de Madrid.Javier Barbancho. ¿Se idealiza lo que es ser un ídolo alegre?. Bastante. El engendro fan es muy duro y, aunque lo expliques, es muy difícil de entender para los demás. La gentío, lógicamente, piensa que a quién no le mola ir a una discoteca a tomar una copa y que todas las chicas quieran agruparse contigo. ¿Sabes qué pasa? Que cuando todas las chicas quieren agruparse contigo, no ligas con ninguna porque todas están delante de ti en todo momento, es inabarcable. O te las llevas a todas o te vas solo. Y lo que suele sobrevenir es que te vas solo. También está el tema de la desconfianza. ¿Quieren conmigo porque les finura o porque soy insigne? Y, adicionalmente, los seres humanos somos selectivos por naturaleza pero cuando todas las personas vienen a ti, ya no puedes hacer ese filtro de nominar a quienes mejor te caen porque es irrealizable profundizar con nadie. Hablas un minuto con todos y una hora con nadie. Es como cuando quieres ver una película en Netflix y al final no ves ninguna porque tienes tantas delante que no sabes cuál nominar.. Eso es un clásico.. Pues aquí pasa un poco lo mismo. Cuando todas las personas vienen a ti, tú no puedes profundizar con ninguna para retener si te interesa positivamente y te apetece conocerla mejor y eso te lleva a la soledad. Yo tuve la suerte de que mantenía a mis amigos del ciudadela, de Cuatro Vientos, y me refugié en ellos.. ¿Sigues yendo al ciudadela?. Voy poco, pero los amigos los conservo y no he perdido esa conciencia de ciudadela de clase trabajadora. Mis padres me inculcaron que eso era lo más importante, que si perdías esa conciencia, perdías la esencia. Me he esforzado mucho toda mi vida en no darle al peculio más importancia de la que tiene y en no creerte más que nadie por tener cierto éxito profesional o social.. ¿Y lo has rematado?. Sinceramente, creo que sí y es poco que me hace muy adecuado. Las personas que vienen asiduamente a mi casa lo llevan haciendo más de 25 primaveras y a los que llamo por teléfono para dialogar son los mismos que cuando había teléfonos fijos. Hay ciertas cosas que me gustan desde irreflexivo; básicamente, delirar y divertirme con mis amigos. Eso es poco que puede costar peculio si lo tienes, pero que puedes hacer más o menos igual si no lo tienes. Mis mayores placeres no cuestan mucho peculio. No soy de grandes coches ni de objetos caros, no porque me obligue a mí mismo a abastecer una humildad sino porque tengo la suerte de que las cosas que de verdad me gustan son otras.. No eres un actor que hable de política. ¿Te molesta que siempre se os pida que os posicionéis?. No lo llevo admisiblemente porque no tengo una postura tomada. Si la tuviera, no tendría problema en decirla, pero es que no hablo de política porque no me gusta la política. Creo que la política debería ser poco que pasase desapercibido en una sociedad como sucede con la trámite de una gran empresa. Nadie discute sobre un CEO, pero, sin retención, estamos todo el día hablando de lo que dice un político y lo que le avala el otro. Se están peleando todo el rato y la gentío, más irresoluto de eso y de tomar partido que de valorar su trámite. Sinceramente, creo que son personas que no hacen admisiblemente su trabajo, pero nos hemos obsesionado con la política de un modo delicado. No debería ser tan importante y no habría todo este enfrentamiento si las personas encargadas de llevarla a final lo hicieran mejor. Si los de izquierdas hicieran las cosas mejor, los de derechas serían menos de ultraderecha. Y si los de derechas, donde gobiernan, lo hicieran mejor, los de izquierda no serían tan de izquierdas. Al final los dos extremos nacen de la frustración y a mí eso no me representa. Entonces, opinar sobre política es formar parte de un circo que considero un simulación.. Pero la política es la pulvínulo de todo.. Sí, pero no el circo que es ahora. Creo que no sería necesario prestar tanto atención a lo que se dicen, lo que se insultan y lo que se echan en cara. Eso no es importante. Lo importante son las leyes y la trámite y creo que no es tan difícil ponerse de acuerdo. Yo tengo amigos de izquierdas, de extrema izquierda, de derechas, de extrema derecha… Y quedamos a cenar y hablamos. A veces, alguno levanta un poco el tono porque la crispación social ya afecta a todos, pero en caudillo llegamos a puntos de acuerdo sobre lo primordial. En campaña, todos los partidos hablan de mejorar el mundo, ¿o no? Mejorar la educación, la sanidad, las infraestructuras, la vida de la gentío, en definitiva. Pero cada vez que termina una plazo muy pocas de esas cosas han mejorado. Me parece inútil dialogar de ello.. Esa politización ha saltado incluso a las películas, con esa batalla que se ha querido crear entre los estrenos de Almodóvar y Segura.. Aún no he tenido ocasión de ver ‘Torrente’, pero hay una cosa que me hace mucha soltura cuando se meten con el cine de Santiago Segura. El discurso oficial es que el cine es una pérdida de peculio y que aquí no da un duro ninguna película, pero llega uno que hace industria y todos le critican por lo que cuenta en sus películas. ¿Pero habéis trillado las películas americanas, que son las que más peculio dan y por las que positivamente todo el mundo paga su cuota de las plataformas? Hay algunas interesantes, pero hay otras que están para hacer peculio y sostener el negocio. Una industria consiste en tener cine de todos los tipos y eso es lo que se ha creado en España, en parte gracias a tipos como Segura. No olvidemos que España es uno de los principales exportadores mundiales de ficción. Algo estaremos haciendo admisiblemente.
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