Las exportaciones de servicios digitales, incluidas las operaciones bancarias, las actividades informáticas y cualquier servicio de consultoría que pueda prestarse por vía digital, aumentaron un 66, 8 % durante el periodo comprendido entre 2019 y 2025, según datos de la Organización Mundial del Comercio citados en un informe de la Fundación BBVA. Esto equivale a una tasa media anual del 11, 1 %, superior a la del comercio mundial. También superó a la de Francia (8, 3 %) y Alemania (8, 6 %) y, según el informe, solo quedó por detrás de la del Reino Unido (11, 4 %), que es el segundo exportador mundial de estos servicios. El documento publicado este viernes destaca que la naturaleza de la globalización ha «cambiado» en los últimos años, «pasando de un modelo impulsado por el crecimiento del comercio de bienes a otro impulsado por la expansión de los servicios». Los servicios representan casi un tercio de las exportaciones de España, una cifra superior a la media nacional del 26, 7 %. Sigue leyendo.
La tasa de crecimiento está por encima de la media general y solo superada por la del Reino Unido
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Las exportaciones de servicios digitales, incluidas las operaciones bancarias, las actividades informáticas y cualquier tipo de consultoría que pueda prestarse por vía digital, aumentaron un 66, 8 % durante el periodo comprendido entre 2019 y 2025, según datos de la Organización Mundial del Comercio citados en un informe de la Fundación BBVA. Esto equivale a una tasa media anual del 11, 1 %, que está por encima de la del comercio mundial. También superó a la de Francia (8, 3 %) y Alemania (8, 6 %) y, según el informe, solo quedó por detrás de la del Reino Unido (11, 4 %), que es el segundo exportador mundial de estos servicios. El documento publicado este viernes destaca que la naturaleza de la globalización ha «cambiado» en los últimos años, «pasando de un modelo impulsado por el crecimiento del comercio de bienes a otro impulsado por la expansión de los servicios». En España, los servicios representan casi un tercio de las exportaciones, una cifra superior a la media global del 26, 7 %. Hasta 2019, el volumen de las exportaciones de servicios turísticos superaba al de los servicios no turísticos. En ese año, la relación se invirtió y el cambio se ha mantenido con el tiempo. A finales del año pasado, se registraron valores de 105, 145 y 120, 161 millones de euros, respectivamente. Así, los datos muestran que este crecimiento ha estado impulsado por el auge de los servicios digitales, que representaban el 36, 9 % del total de servicios y el 69, 2 % de los servicios no turísticos en 2025. A pesar de esta evolución, el documento advierte de que la elevada concentración sectorial y la normativa suponen un riesgo para que España destaque a escala mundial. Las exportaciones del sector se concentraron en actividades de consultoría y asesoramiento. En 2025, uno de cada dos servicios digitales prestados en el extranjero se incluía en este grupo. Esta proporción ha sido significativamente superior a la media mundial del 40, 4 %. Lo contrario ha ocurrido en el uso de la propiedad intelectual (8, 1 %) y los servicios financieros (7, 5 %), donde España ha registrado cifras inferiores a las exportaciones mundiales (11, 5 % y 16 %, respectivamente). También existe una concentración geográfica en el destino de estos servicios. La mitad se prestó a países de la UE. Fuera de los Estados miembros, Estados Unidos y el Reino Unido representaron el 10, 9 % y el 10, 1 %, respectivamente. Por último, según los datos, los países latinoamericanos representaron el 6, 7 % en 2024, el año pasado. Uno de los retos para situar a España como principal exportador es que se trata de una de las economías de la OCDE con mayores restricciones al comercio de servicios digitales, según el índice calculado por la organización de países desarrollados. Estas barreras se han endurecido en los últimos años, lo que pone en riesgo la competitividad de las exportaciones. Ante este escenario, el documento explica que las importaciones de insumos digitales han «aumentado» y, con ellas, la «capacidad de exportación» de las empresas, además de la «reducida atractividad» del país a la hora de «ofrecer servicios digitales a terceros países». Por el contrario, el Reino Unido es el país con menor número de barreras. El informe de la Fundación BBVA concluye que España se encuentra en una posición «favorable» para hacer frente a los retos. Esto explica que haya empresas con una sólida trayectoria exportadora y un acceso relativamente libre a los mercados de la UE. Además, los países latinoamericanos suponen una oportunidad para diversificar la concentración geográfica debido a la proximidad lingüística y cultural.
